Museos e Interacción Personal Tecnológica

Museos e Interacción Personal Tecnológica

 

La industria cultural europea ha mostrado un crecimiento sostenido en las últimas décadas, con una tasa anual que supera el 10% desde 2010. Conforme a Planeta, existen más de 37.000 organizaciones afiliadas al Consejo Internacional de Museos (ICOM) que poseen y presentan colecciones permanentes en 141 países, representando tan solo una fracción del sector cultural. El conteo global de museos alcanza casi los 104,000 (Número de museos en el mundo por región, 2021|Statista, consultado el 5 de enero de 2024). En Grecia, por ejemplo, la afluencia a museos y sitios arqueológicos en 2022 se duplicó respecto al año previo, después de la disminución esperada por la COVID-19, llegando a 15.6 millones de visitantes, lo que supera en más del 50% a la población de este país europeo.

El incremento en la asistencia y los avances tecnológicos están transformando la manera en que los visitantes experimentan el espacio, las exposiciones y las colecciones de los museos. La documentación electrónica y la presentación de objetos culturales tanto en el espacio físico del museo como en internet han facilitado el cambio de enfoque del objeto como una entidad de propiedades materiales hacia la información que lo rodea y su forma de presentación. Un aspecto significativo de esta realidad digital es la capacidad de documentar y compartir con el público los métodos de conservación y restauración aplicados a las obras expuestas. Este aspecto resulta de particular interés para la gestión y la investigación, además de constituir un servicio cultural único que enriquece y expande la experiencia del visitante.

En años recientes, se ha dedicado un esfuerzo considerable a la creación y descripción de modelos semánticos relacionados, como el modelo de referencia conceptual CIDOC, destinados a registrar y encapsular cualquier tipo de información cultural. Esto, a su vez, facilitaría el intercambio de datos entre organizaciones culturales e instituciones de investigación, entre otros. Más allá de expandir el conocimiento cultural, la documentación de los trabajos de conservación suscita preguntas importantes acerca de cómo se registra esta información. Aunque se han propuesto diversos modelos de datos para sistematizar los procedimientos y métodos de conservación y restauración, aún se requiere más investigación para establecer un estándar común y un formato unificado para el registro del conocimiento generado.

Ante la transformación del concepto de cultura como producto, las instituciones dedicadas al patrimonio cultural están asumiendo un rol renovado como proveedoras de servicios educativos, de entretenimiento e interacción social para un público diverso. Esto exige una gestión del contenido cultural que responda a las necesidades y expectativas de variados grupos de visitantes.

En este contexto de nueva realidad digital, se plantean cuestiones sobre cómo exponer objetos culturales, organizar espacios de exposiciones, comprender el impacto en los visitantes (por ejemplo, el tiempo que invierten en contenidos específicos, los momentos de mayor afluencia en áreas concretas del museo) y desarrollar visitas guiadas, recomendaciones y estrategias de exposición adaptadas al flujo de visitantes y a sus intereses personales. A pesar del avance y la implementación de tecnologías para monitorear el comportamiento de los visitantes dentro de los museos, las metodologías para la recolección y análisis de datos a gran escala no han progresado de manera significativa. Los cuestionarios personales y los estudios de observación (que generalmente son costosos y demandan mucho tiempo) continúan siendo, hasta la fecha, la principal fuente confiable de información para evaluar el comportamiento de los visitantes. Estos métodos enfrentan limitaciones importantes en términos de sesgo, diversidad de la muestra y su tamaño.

Desde la perspectiva tecnológica, la comunicación de información sobre la documentación de las colecciones, los procesos de conservación y la oferta de contenidos y navegación personalizada para los visitantes se lleva a cabo a través de sistemas de información. Estos sistemas emplean esquemas y algoritmos de metadatos avanzados para presentar contenidos adaptados a los perfiles y comportamientos de los usuarios. Por otro lado, el monitoreo del comportamiento de los visitantes de museos forma parte de un campo más amplio de detección y seguimiento humano en interiores, un área de investigación desafiante y en constante evolución con características únicas y numerosas aplicaciones. Una distinción crucial en las tecnologías de detección aplicables es que, a diferencia de los espacios abiertos, no es posible usar sistemas de posicionamiento global por satélite (GPS, Galileo, etc.) para entornos interiores. En su lugar, se emplea una variedad de tecnologías de detección/seguimiento, ya sea de forma individual o combinada, para alcanzar el nivel de precisión de ubicación deseado.

En la era actual, marcada por avances tecnológicos significativos y un creciente interés en la cultura, las instituciones patrimoniales como los museos están experimentando una transformación profunda en su rol dentro de la sociedad. Estas transformaciones abarcan desde la forma en que se presentan las colecciones y se involucra a los visitantes, hasta las metodologías empleadas para documentar y conservar los artefactos culturales. La digitalización y las nuevas tecnologías han facilitado la transición de una atención centrada en el objeto físico hacia una experiencia más rica e informativa que rodea al artefacto, permitiendo una comprensión más profunda de los procesos de conservación y restauración.

Esta nueva realidad digital ha llevado a las instituciones a repensar cómo se organiza y presenta el contenido cultural para satisfacer las necesidades de una audiencia diversa, fomentando la educación, el entretenimiento y la interacción social. La adopción de modelos semánticos y la implementación de sistemas de información avanzados han permitido un intercambio de datos más fluido entre instituciones y han abierto nuevas vías para la personalización de la experiencia del visitante. Sin embargo, la adopción de un estándar común para documentar el conocimiento cultural sigue siendo un desafío pendiente.

Además, el seguimiento del comportamiento de los visitantes y la provisión de contenidos personalizados se han vuelto elementos clave para enriquecer la experiencia del museo, aunque las metodologías para recopilar y analizar datos a gran escala necesitan evolucionar más allá de los enfoques tradicionales, como los cuestionarios y estudios de observación. La integración de tecnologías de detección y seguimiento en interiores se presenta como una solución para superar las limitaciones de los sistemas de posicionamiento global, ofreciendo nuevas posibilidades para entender y mejorar la interacción entre los visitantes y el espacio del museo.

En conjunto, estos avances señalan un futuro prometedor para las instituciones culturales, donde la combinación de tecnología, innovación y enfoques centrados en el visitante prometen transformar la experiencia del museo, haciendo que el patrimonio cultural sea más accesible, interactivo y relevante para las generaciones actuales y futuras.


Recursos Bibliográficos:

Arriola Vega, L. A. (2016): Museos digitales y gestión de colecciones. Ediciones T., Gijón.

Cuenca López, J. M. (2012): Museología crítica. Gijón: T.

Castellanos Lorenzo, A. (2018): La comunicación en los museos de ciencia. Ediciones T.

Ibáñez Ehrlich, V. (2017): Museografía didáctica. Editorial Ariel.

Primo, N. (2009): El patrimonio cultural en la red: museos y centros de arte contemporáneo en España. Editorial UOC.

Villa, I. (2014): Museos y nuevas tecnologías: hacia un sistema integrado de difusión cultural. Gijón, Ediciones T.

Manovich, L. (2001): The Language of New Media. MIT Press.

Parry, R. (2010): Recoding the Museum: Digital Heritage and the Technologies of Change. Routledge.

Simon, N. (2010): The Participatory Museum. Museum 2.0.

Drotner, K., y Schrøder, K. C. (editores) (2013): Museum Communication and Social Media: The Connected Museum. Routledge.

Cameron, F. y Kenderdine, S. (editores) (2007): Theorizing Digital Cultural Heritage: A Critical Discourse. MIT Press.

Falk, J. H. y Dierking, L. D. (2000): Learning from Museums: Visitor Experiences and the Making of Meaning. AltaMira Press.

Henning, M. (2006): Museums, Media and Cultural Theory. Open University Press.

Gorgels, P. (2013): Innovating the Art Museum. Museo Van Gogh.

Philippopoulos, P.I.; Drivas, I.C.; Tselikas, N.D.; Koutrakis, K.N.; Melidi, E. y Kouis, D.A. (2024): Holistic Approach for Enhancing Museum Performance and Visitor Experience. Sensors, 24, 966.


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Imagen: Squint Opera – Museo de la Literatura de Irlanda.


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ISSN 3020-1179

BIBLIOTECA NACIONAL DE ESPAÑA – INTERNATIONAL STANDARD SERIAL NUMBER – EVE MUSEOS E INNOVACIÓN – SPAIN.

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