El término «mediación cultural» apareció por primera vez en la década de 1980 en Europa y Norteamérica. Originalmente, se asociaba con la transferencia o transmisión de conocimientos, pero con el tiempo, ha evolucionado para describir más bien un proceso de creación de relaciones de intercambio mutuo entre el público visitante, las colecciones, las obras, los objetos y las instituciones responsables de coleccionar, preservar, interpretar o presentar objetos y materiales culturales. Hoy en día, la mediación cultural es una práctica extendida en todo el mundo.
Tradicionalmente, los museos y galerías occidentales funcionaban como venerables centros de conocimiento enciclopédico y alta cultura; lugares donde el público podía contemplar pasiva y silenciosamente la información que los curadores les presentaban. Sin embargo, en el siglo XXI, los museos y galerías enfrentan el desafío de mantenerse relevantes en una sociedad saturada de opciones sobre cómo acceder y consumir información, adquirir conocimientos y disfrutar del tiempo libre. La globalización, internet, la tecnología y la política contemporánea han hecho que la información, la investigación y múltiples perspectivas estén más accesibles que nunca; además, ahora tenemos abundantes opciones para emplear nuestro tiempo de ocio. Esta multitud de opciones significa que los museos y galerías deben enfrentar el desafío de involucrar a los visitantes de maneras nuevas, activas, atractivas y significativas para captar su atención. La mediación cultural es uno de los métodos que museos y galerías están utilizando para enfrentar este reto.
Según teorías del UQ Art Museum, el papel de un Mediador Cultural, o simplemente un mediador, se distingue de los roles de un vigilante, un anfitrión de galería o un educador, aunque comparte similitudes con los tres. A los mediadores se les alienta a adoptar un enfoque de mente abierta hacia el arte: no hay respuestas correctas o incorrectas ni un único discurso a seguir. Para ayudar en su tarea, los mediadores reciben amplios recursos sobre artistas, temas y exposiciones que pueden usar como trampolines para su investigación y enfoque.
Qué hacen los mediadores/as:
- Promueven la indagación sobre los contenidos del museo.
- Cultivan un diálogo que sea inclusivo.
- Escuchan activamente.
- Hacen preguntas.
- Narran historias.
- Facilitan una experiencia.
- Generan conexión entre público y los contenidos del museo.
Además…
Se debe fomentar la autonomía de los visitantes:
Esto significa dotar a los visitantes con la libertad de llegar a sus propias interpretaciones. Esto se consigue a través de conversaciones guiadas por la indagación que fomentan la reflexión.
Defender la autonomía de los mediadores:
Esto implica apoyar a los mediadores para que desarrollen su propio estilo y enfoque al interactuar con los visitantes. Lo conseguimos alentando a los mediadores a experimentar y reflexionar sobre su enfoque.
Promover el aprendizaje entre pares:
Esto significa estar dispuesto a escuchar y aprender tanto de los visitantes como de los colegas. Lo logramos no presentando «hechos» a nuestros visitantes, sino a través de conversaciones.
Hacer que los visitantes se sientan escuchados:
Esto significa ser oyentes activos y valorar la aportación de nuestros visitantes a la conversación. Logramos esto haciendo preguntas que fomenten la reflexión del visitante, demostrando que se escucha al visitante al reconocer lo que ha dicho y permitiendo el silencio cuando sea necesario para dar al visitante tiempo para contemplar.
Uno de los principales beneficios de la mediación cultural es que contribuye a crear un entorno acogedor y seguro para los visitantes. Todos sabemos que los museos de arte pueden intimidar a algunos visitantes; la mediación cultural ayuda a derribar estas barreras, facilitando una experiencia más accesible y estimulante para todos.
10 Pasos para la Mediación en Museos:
- Saludo cordial: Recibe a todos los visitantes con una sonrisa y un amable «hola» para hacerlos sentir bienvenidos, especialmente porque los museos y galerías pueden resultar intimidantes.
- Disponibilidad: Informa a los visitantes que estás disponible para conversar o ayudar si tienen preguntas sobre la exposición. Lo importante es que sepan que estás dispuesto a responder preguntas y escuchar sus comentarios, creando un ambiente acogedor y seguro.
- Iniciar conversación: Utiliza las preguntas que funcionen como «iniciadoras de conversación» para empezar a hablar o mantener un diálogo.
- Atención a las señales: Observa el lenguaje corporal y las señales verbales de los visitantes para saber cuándo prefieren estar solos.
- Compartir curiosidades: Puedes mencionar un dato curioso sobre un contenido cerca de la que se encuentre el visitante.
- Conciencia cultural: Ten en cuenta las diferencias culturales, como evitar señalar con un dedo, que puede ser ofensivo en algunas culturas. Usa toda la mano para hacer gestos.
- No asumas: No asumas que un visitante no habla tu idioma. Haz tu mejor esfuerzo para comunicarte, y ellos te harán saber si no entienden.
- Paciencia y experimentación: Ten paciencia y sé experimental. El estilo de un mediador se desarrollará con el tiempo.
- Respeto por el espacio personal: Si un visitante parece no querer hablar, está bien; no tienen por qué hacerlo. Déjales saber que estás disponible para responder preguntas si surge alguna.
- Regla de no tocar: Usa la regla de «no tocar» como una manera de comenzar una conversación. Muchos visitantes pueden no saber por qué es importante no tocar los objetos. Si es apropiado, aprovecha la oportunidad para explicar el motivo y también para iniciar una conversación.
Tu interés personal y conocimiento sobre los contenidos de una exposición es el punto de partida para la mediación cultural. Tu entusiasmo por algún aspecto diferenciador o un tema curatorial es la chispa que iniciará un intercambio entre iguales con los visitantes. No hay nada más emocionante que sumergirse profundamente en un tema que te interesa particularmente, y la información de la exposición a continuación está diseñada para proporcionar puntos de partida para tu propio descubrimiento e interés en áreas directamente (y no tan directamente) relacionadas con la exposición. Una vez que explores tu propio túnel de intereses, tus habilidades como mediador para esta exposición serán únicas para ti.
Para empezar, puedes hacer lo siguiente:
- Dedica tiempo a leer toda la información oficial del museo, como catálogos, la página web, paneles didácticos y cartelas de la exposición.
- Consulta este paquete de formación regularmente durante el periodo de la exposición, no solo al inicio.
- Durante tus turnos, especialmente en momentos de calma, aprovecha para ver los videos y leer los recursos adicionales que puedas encontrar.
- Otra excelente fuente de información son los otros mediadores o el personal del museo que trabaja en la exposición: comparte conocimientos entre todos.
- Procura saber algo sobre cada contenido. No obstante, no todos los contenidos te resonarán y no necesitas saberlo todo sobre cada una de ellas. Familiarízate íntimamente con tus contenido favoritos durante el periodo de la exposición y prepárate para explicar a los visitantes por qué son tus preferidos.
Cómo Manejar Situaciones de Negatividad o Conflicto:
Si te encuentras con situaciones de negatividad o conflicto durante la exposición, aquí tienes algunos pasos útiles para manejarlas de manera efectiva:
- Mantén la calma y escucha activamente para entender las preocupaciones del visitante.
- Reconoce sus sentimientos sin juzgar y muestra empatía hacia su situación.
- Trata de encontrar una solución o un compromiso que alivie el malestar del visitante.
- Si el conflicto escala, no dudes en pedir ayuda a un compañero o supervisor.
- Aprende de la experiencia para mejorar futuras interacciones.
Manejo del Desgaste en Roles de Atención al Público:
Trabajar de cara al público puede ser gratificante pero también desafiante y, a veces, francamente difícil. Puede haber ocasiones en las que los visitantes compartan información personal, soliciten detalles personales o expresen opiniones que contradigan tus creencias personales. Estas situaciones pueden ser agotadoras, por lo que es crucial cuidar de ti mismo tanto en el trabajo como en casa. Aquí tienes algunos consejos para manejar estos desafíos y asegurarte de que también cuidas de tu bienestar emocional y físico:
- Establece límites claros: Aprende a reconocer cuándo una conversación es inapropiada o demasiado invasiva y sabe cómo redirigirla cortésmente o finalizarla si es necesario.
- Desarrolla estrategias de desahogo: Tener técnicas para manejar el estrés en el momento puede ayudarte a mantener la calma y la profesionalidad. Respiraciones profundas, pausas estratégicas y mantener una postura neutral pueden ser efectivas.
- Busca apoyo en tus colegas: Compartir experiencias y estrategias con otros puede aliviar la carga emocional y proporcionar nuevas ideas para manejar situaciones difíciles.
- Prioriza el autocuidado: Asegúrate de tomar descansos regulares, mantener una alimentación saludable, hacer ejercicio y dedicar tiempo a actividades que disfrutes fuera del trabajo para recargar energías.
Cuidar de ti mismo no es solo beneficioso para tu salud personal, sino que también te permite proporcionar un mejor servicio y enfrentar los retos diarios con una actitud más positiva.
Consejos para Manejar Situaciones Difíciles en el Trabajo:
Trabajar de cara al público puede poner a prueba tu paciencia y emociones. Aquí algunos consejos prácticos para ayudarte a gestionar situaciones difíciles:
- Establece tus límites: No compartas ni hables de temas con los que no te sientas cómodo. Es importante conocer tus propios límites y comunicarlos claramente cuando sea necesario.
- Desahógate de manera segura: Si has tenido una conversación difícil con un visitante, busca apoyo desahogándote con tu supervisor o compañeros. Esto forma parte crucial de mantener un ambiente de trabajo seguro.
- Tómate un respiro: Si te sientes incómodo o necesitas un momento para ti, no dudes en salir del espacio. Pide a tus compañeros mediadores o a un miembro del personal que te cubra. Tomar distancia brevemente puede ayudarte a recuperar tu compostura y volver con una perspectiva renovada.
Estos consejos están diseñados para ayudarte a manejar el estrés y las situaciones difíciles de manera efectiva, asegurando que tu experiencia laboral sea tan positiva y segura como sea posible.
Estableciendo Límites con Visitantes Incómodos:
Puede haber ocasiones en las que los visitantes muestren signos de angustia durante una conversación contigo. Debemos recordar que no somos profesionales de la salud mental, por lo tanto, es crucial responder dentro de nuestras capacidades y no actuar como consejeros. Así como no coserías una herida si un visitante se lastima en la galería porque no estás capacitado para hacerlo, tampoco es apropiado intentar ofrecer consejería a visitantes que muestran signos de angustia relacionada con la salud mental.
Puedes apoyar a los visitantes incómodos de la siguiente manera:
- Escuchando, reconociendo y agradeciéndoles por compartir su experiencia.
- Sé claro sobre el hecho de que no estás capacitado para proporcionar apoyo. Sin embargo, si lo consideras apropiado, puedes animarlos a buscar apoyo de servicios profesionales.
- Si el visitante está visiblemente alterado, ofrece ayudarlo a encontrar un espacio tranquilo y cómodo en el museo para que reflexione solo.
- Si te preocupa que un visitante esté en crisis, alerta a otro miembro del personal o a seguridad y sigue cualquier procedimiento que tu galería pueda tener para tales situaciones.
Como conclusión, hemos explorado la evolución y el impacto de la mediación cultural en los museos, destacando su creciente importancia para conectar de manera más efectiva con el público moderno. Desde las primeras iniciativas en Europa hasta su adopción en estudios académicos y grandes instituciones, la mediación cultural ha demostrado ser una herramienta vital para enriquecer la experiencia de los visitantes, fomentando un diálogo más interactivo y personalizado que resuena con las expectativas contemporáneas de accesibilidad e inclusión.
Universidad de Zaragoza. (s.f.). Maestría en museos: educación y comunicación. Recuperado de enlace del programa.
Universidad de Murcia. (s.f.). Maestría en Educación en Museos, Patrimonio, Identidad y Mediación. Recuperado de enlace del programa.
Universidad de Barcelona. (s.f.). Máster en Didáctica y Patrimonio. Recuperado de enlace del programa.
Universidad de Valencia. (s.f.). Postgrado en Educación Artística y Gestión de Museos. Recuperado de enlace del programa.
Universidad de Granada. (s.f.). Maestría en estudios de museos. Recuperado de enlace del programa.
EVE Formación en Museos – Curso exprés de operador de museos. Recuperado de enlace del programa.
Classen, C. (1993b): Foundations for an anthropology of the senses. International Social Science Journal, 45(103), páginas 401-412.
Goldkuhl, G. y Styvén, M. (2007): Sensemaking in sensory marketing. Marketing Theory, 7(1), páginas 123-146.
Hultén, B., Broweus, N. y Van Dijk, M. (2009): Sensory marketing. Palgrave Macmillan.
Vi, C., Ablart, D., Gatti, E., Velasco, C. y Obrist, M. (2017): Not just seeing, but also feeling art: Mid-air haptic experiences integrated in a multisensory art exhibition. International Journal of Human-Computer Studies, 108, páginas 1-14.
Kids in Museums: https://kidsinmuseums.org. uk/
Know your own bone: Colleen Dilenschneider: https://www.colleendilen.com/
M&G NSW resource – How to engage with young people: https://mgnsw.org.au/sector/ resources/online-resources/exhibition/howengage- young-people/
Museum 2.0: https://museumtwo.blogspot. com/
Museum Hack: Redefining the Museum Experience: https://vimeo.com/366902006
Museum Hack: What is a Museum Hack Tour: https://www.facebook.com/MuseumHack/videos/304361927009776/
Museum Hack: Storytelling (video): https://www.facebook.com/MuseumHack/videos/2110136089297152/
Museum Hack: Use of language (video): https://www.facebook.com/MuseumHack/videos/279589469341413/
Museum Hack: Giving agency and scaffolding experiences (video): https://www.facebook.com/MuseumHack/videos/281092502547857/