Museo: Motivaciones de sus Visitantes

 

Las investigaciones demográficas realizadas en los últimos diez años, en lugar de proporcionar una imagen completa de las características psico-sociales de los visitantes de los museos, demuestran que, si bien son muy importantes, los datos cuantitativos no aportan suficiente información como para entender por qué las personas deciden visitar un museo. Variables como la edad, el género, la raza y el origen étnico, al no estar esencialmente relacionadas con los museos, no explican eficazmente el vínculo con estas instituciones culturales, a pesar de ser una información clave para poder analizar y responder a las necesidades y expectativas de su público. Comprender la experiencia del visitante requiere de un análisis profundo que tenga en cuenta las “motivaciones de las visitas relacionadas con la identidad del visitante” (Falk 2009, 35), así como las razones por las que estos deciden acudir a un museo desde la perspectiva de su experiencia en el mismo.

Regina Teng

Estas motivaciones convergen en unas pocas categorías principales identificadas en su día por Moussouri (Falk, Moussouri y Coulson, 1998), que revelan las funciones sociales y culturales del museo según las perciben sus visitantes:

  • “Lugar”: refleja los motivos relacionados con la ubicación del museo (por ejemplo, viajes de vacaciones o de un día).
  • “Didáctica”: muestra las razones que tienen que ver con el contenido estético, informativo o cultural del museo.
  • “Ciclo de vida”: representa la visita al museo como una actividad repetida que tiene lugar en ciertas fases de la vida, generalmente relacionadas con la infancia.
  • “Evento social”: la visita al museo se contempla como una experiencia social especial con amigos y/o familiares.
  • “Entretenimiento”: existe un conjunto de razones, relacionadas con el ocio, para visitar un museo.
  • “Problemas prácticos”: debidos a factores externos como el clima, la proximidad al museo, la disponibilidad de tiempo, afluencias de público (colas), etcétera.

I am

En los últimos años, el enfoque sobre las motivaciones surge como consecuencia de llevar a cabo una nueva segmentación de los visitantes. Muchas organizaciones de patrimonio tratan de definir los perfiles basados en esas motivaciones y en las identidades personales, más que en una información demográfica o sociográfica. El investigador independiente John Falk (2009, 190–206) detectó cinco identidades específicas en los visitantes del museo, que responden a sus necesidades y motivaciones individuales:

  1. “Exploradores”: buscan satisfacer su curiosidad personal o interés general descubriendo más sobre el tema de la institución en un entorno intelectual desafiante.
  2. “Facilitadores”: desean participar en una experiencia social con alguien a quien cuidan, satisfaciendo sus necesidades y deseos en un entorno educativo de apoyo.
  3. “Buscadores de experiencias”: quieren vivir una experiencia principalmente para cumplir con las expectativas de los demás, con el deseo de estar expuestos a las ideas que ejemplifican lo que es intelectualmente más importante dentro de su comunidad.
  4. “Profesionales / aficionados”: con motivos muy claros y específicos para la visita, como el interés en el tema, o el deseo de ampliar sus objetivos profesionales y vocacionales en un entorno focalizado en una materia específica.
  5. “Realimentadores”: desean vivir una experiencia física, emocional e intelectual en un ambiente refrescante, evitando el ruido y la fealdad del mundo exterior.

Cabe señalar que estos grupos sociales no implican una identidad específica en todos los casos.

Life style of the unempoyed

De manera similar, Sachatello-Sawyer (2002, 8–10) desarrollaron varios programas de investigación desde la perspectiva de los planificadores, instructores y participantes, y presentaron cuatro segmentos principales de acuerdo con su principal motivación para asistir a programas del museo. Estos son:

  1. “Buscadores de conocimiento”: son el subgrupo más grande de participantes adultos en programas de museos; buscan contenido desafiante, una amplia gama de actividades de aprendizaje y recursos adicionales que les permiten hacer un seguimiento de sus intereses.
  2. “Socializadores”: asisten a programas del museo expresamente para vivir una interacción social con familiares o amigos, y utilizan las visitas como una oportunidad para pasar tiempo juntos.
  3. “Constructores de habilidades”: les gusta aprender buscando mejorar sus habilidades específicas y obtener otras nuevas.
  4. “Amantes de los museos”: constituyen el público principal de la mayoría de los programas para adultos y, a menudo, suelen ser voluntarios en varias áreas del museo.

FFFFOUND!

Algunos estudios relevantes en esta área incluyen las investigaciones realizadas por el Arts Council England (2008), donde se desglosa a la población adulta inglesa en función de su compromiso con las artes, identificando así a 13 segmentos distintos que incluyen, además, a los no visitantes.

  1. “Eclécticos de las artes urbanas” (5%): están altamente cualificados; son ricos y se encuentran en las etapas iniciales de su carrera profesional. Ya están muy comprometidos con las artes y es probable que sean receptivos a toda nueva propuesta.
  2. “Buitres de cultura tradicional” (4%): han alcanzado un alto nivel de vida y se encuentran en una etapa de vida más avanzada. Están muy comprometidos con las artes y poseen el tiempo y los medios financieros suficientes para asistir a los eventos artísticos.
  3. “Diversión, moda y amigos” (18%): en las primeras etapas de su carrera; comienzan a formar familias. Aunque expresan interés por las artes, su asistencia generalmente consiste en visitas infrecuentes a eventos artísticos.
  4. “Exploradores maduros” (11%): son típicamente de mediana edad. Poseen niveles más altos de educación y muestran conciencia ambiental y social a través de sus opciones de estilo de vida. Se involucran con las artes cuando se “encuentran” con ellas, pero es poco probable que planeen específicamente ese “encuentro”.
  5. “Cena y espectáculo” (20%): para visitantes que han accedido a una posición profesional relativamente alta y se hallan próximos a la jubilación. Asisten a un número limitado de eventos artísticos y responden únicamente a ofertas que muestran las artes como algo entretenido, relajado y sociable.
  6. “Enfocados hacia la familia y la comunidad” (11%): de entre 30 y 40 años, con un fuerte sentido de la comunidad y de la familia. Su asistencia es poco frecuente, ya que participan a través de visitas ocasionales a eventos artísticos amigables para sus familias.
  7. “DJ del dormitorio” (3%): tienen alrededor de 20 años, todavía viven con sus padres y empiezan a conseguir trabajos de bajo nivel o están terminando sus estudios. Expresan bajos niveles de interés por las artes y no asisten a evento artístico alguno. Su forma de compromiso con las artes es participar activamente en actividades creativas.
  8. “Aficionados de mediana edad” (4%): de unos 30, 40 y 50 años y, a menudo, prisioneros del tiempo; administran, constantemente, el trabajo y los compromisos familiares. Pasan la mayor parte de su tiempo libre en casa con la familia, y no asisten a evento artístico alguno. Solo participan en las artes a través de pasatiempos creativos que se puedan desarrollar en casa.
  9. “Actividades artísticas para jubilados” (3%): tienen 60 años o más, con una rutina regular y con un ritmo de vida más lento. Su tiempo libre lo suelen pasar en casa participando en actividades artísticas y artesanales de hogar, o asistiendo a algunos eventos que se adaptan a sus estilos de vida (y a sus economías).
  10. “Dreamers” (7%): tienen entre 16 y 34 años y se encuentran en la etapa inicial o mediada de su carrera, a menudo administrando compromisos laborales y familiares. Asisten a eventos artísticos o participan activamente en actividades creativas que pueden, incluso, no adaptarse a sus estilos de vida.
  11. “Cabreados con el mundo” (8%): son básicamente mayores, con medios financieros limitados y un bajo nivel de educación. Pasan la mayor parte de su tiempo libre en casa y no asisten a eventos artísticos ni participan en actividades artísticas; eso no forma parte de su estilo de vida.
  12. “Viejos y encarpetados” (6%): forman parte del segmento más veterano, con medios financieros muy limitados. No asisten a eventos artísticos ni participan en actividades creativas debido a problemas de salud o dificultades para desplazarse a los diferentes lugares donde se celebran.
  13. “Medios limitados, nada especial” (2%): básicamente poseen un nivel de educación bajo y medios financieros limitados. No asisten a eventos artísticos ni participan en actividades creativas debido a una serie de razones prácticas, entre las que se incluyen los precios de acceso, la falta de transporte, la información deficiente y la falta de oportunidades cerca de donde residen.

Trez trez bon

Si comparamos los perfiles motivacionales que nos muestran los diversos autores, podemos concluir que el aprendizaje rara vez es la única razón para visitar un museo, y que los visitantes desean participar, adquirir nuevos conocimientos y entretenerse. Incluso, resulta bastante útil considerar el valor educativo de cualquier exposición como un criterio importante para su éxito; los museos deberían cumplir con todas aquellas motivaciones por las cuales el público decide visitarlos.

Pitchfork

Los estudios sobre las motivaciones personales nos indican que la mayoría del público acude a los museos como parte de un grupo social más amplio. La interacción y colaboración social se encuentran entre los motivos más frecuentes para la visita. El deseo de establecer relaciones sociales es, por lo tanto, un elemento esencial para casi todos (Black, 2012, 32), y tanto el aprendizaje como la educación son intrínsecos a la experiencia del museo porque están integrados dentro de cada perfil de visitantes. Cambiando el enfoque de la demografía hacia la motivación sobre la identidad, las instituciones culturales pueden comprender mejor las expectativas de sus públicos, lo que conlleva importantes implicaciones en el diseño de museos. Esto no significa que los profesionales tengan que proyectar muchas actividades diferentes que respondan o se ajusten a cada perfil, sino que deberían incorporar al diseño una gama de experiencias pensadas para todos.



Si quieres recibir nuestro newsletter, y/o la bibliografía y recursos asociados al artículo de hoy, pídenoslo en el boletín adjunto, dejando claro que solicitáis la bibliografía y los recursos asociados al artículo, por favor. Si quieres recibir los artículos por correo electrónico completa el campo correspondiente en el formulario de inscripción que encontrarás en la cabecera de esta página. Tu dirección de correo electrónico será utilizada exclusivamente para enviarte nuestros newsletters, pudiendo darte de baja en el momento que quieras.

Tus comentarios son muy importantes para nosotros

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.