Resulta esencial que los museos cuenten con colecciones ricas y diversas que representen la historia, la ciencia, la cultura y el conocimiento universal en sus múltiples formas. La adquisición de objetos es una de las principales formas en que los museos enriquecen sus colecciones, y puede llevarse a cabo a partir de diversos métodos, cada uno con sus propias implicaciones éticas, legales y logísticas.
La «compra» es una de las formas más comunes para la adquisición de objetos en museos que no dependen directamente del gobierno. Cada institución suele asignar un presupuesto específico para la adquisición de piezas que complementen su colección. Sin embargo, la compra de objetos para un museo no es un proceso simple. Requiere un análisis profundo de la autenticidad, la procedencia (provenance) y el valor del objeto.
Cuando un museo considera la compra de una pieza, generalmente se establece un «comité de compra», que puede incluir curadores, museólogos, expertos en la materia y otros profesionales del sector. Este comité tiene la responsabilidad de evaluar el objeto en cuestión y asegurarse de que su adquisición se ajuste a la misión y las políticas del museo. Esta evaluación implica verificar que el objeto no haya sido obtenido de manera ilícita y que tenga una procedencia clara, ya que los museos deben evitar cualquier conexión con el tráfico ilegal de arte y antigüedades (según Thomas Hoving, exdirector del Metropolitan Museum de Nueva York, en torno al 40% del mercado del arte se compone de obra falsa).
Una vez que el comité confirma que el objeto es legal y adecuado para la colección, se negocian los términos de la compra. Es fundamental que el acuerdo sea claro y que ambas partes estén de acuerdo con los términos establecidos, para evitar problemas legales en el futuro. Además, el precio del objeto debe ser razonable, y en algunos casos, se busca la asesoría de especialistas para garantizar que el museo pague un precio justo por la pieza.
Muchas de las colecciones más importantes del mundo se han creado gracias a la generosidad de coleccionistas privados y benefactores que donan o legan sus objetos a los museos. Este tipo de donaciones ha permitido a los museos acceder a piezas valiosas que, de otro modo, habrían sido inaccesibles debido a limitaciones presupuestarias. Un ejemplo destacado es el Museo Británico, cuya existencia se debe, en parte, al legado de Sir Hans Sloane.
Sin embargo, aceptar donaciones también implica una serie de consideraciones legales y éticas. Es fundamental que el museo tenga el «poder legal» para aceptar donaciones, y que exista un proceso claro para asegurar la «transferencia de propiedad» de los objetos al museo. Además, el museo debe evaluar si realmente quiere aceptar el regalo. En algunos casos, las donaciones pueden incluir objetos que no se ajustan a las necesidades del museo o que implican restricciones poco prácticas, como la obligación de mantener todos los objetos donados en exposición permanente. Los museos deben ser selectivos en cuanto a las donaciones que aceptan, garantizando que los objetos donados contribuyan al crecimiento y fortalecimiento de sus colecciones sin imponer cargas adicionales.
La «recolección en campo» es otro método clave para la adquisición de objetos, especialmente en museos de historia natural, antropología y arqueología, incluso de arte. Este método implica la recolección de objetos en su entorno natural o cultural, como fósiles, minerales, plantas, objetos antropológicos y artefactos arqueológicos. La recolección en campo permite a los museos adquirir objetos en su contexto original, lo que proporciona un mayor valor científico y educativo.
Este tipo de recolección generalmente es realizado por especialistas como arqueólogos, antropólogos, botánicos y geólogos, quienes exploran diferentes áreas en busca de objetos de interés. Para llevar a cabo estas actividades, es necesario obtener permisos del gobierno, especialmente cuando se trata de recolección de objetos de importancia cultural o histórica. Además, en muchos casos, los museos organizan expediciones con estudiantes para que participen en la recolección de objetos, lo que no solo enriquece las colecciones, sino que también ofrece una valiosa oportunidad educativa.
Uno de los métodos más fascinantes para adquirir objetos es la «excavación arqueológica». A través de excavaciones científicas, los museos pueden descubrir y recuperar objetos que han estado enterrados durante siglos. Estos objetos, que incluyen desde cerámicas y esculturas hasta herramientas y joyas, pueden ofrecer una visión invaluable sobre civilizaciones antiguas y su forma de vida.
Para que un museo realice excavaciones, es necesario contar con la autorización del gobierno, ya que la excavación arqueológica está regulada por leyes que protegen el patrimonio cultural. Los museos que tienen arqueólogos en su personal a menudo reciben permisos para llevar a cabo excavaciones en sitios específicos. Una vez que los objetos son desenterrados, se evalúa su importancia histórica y se decide si deben ser agregados a la colección del museo.
Las excavaciones no solo son una forma emocionante de adquirir objetos, sino que también contribuyen al avance del conocimiento arqueológico y a la preservación de la historia. Sin embargo, estas actividades deben realizarse con gran cuidado para evitar daños a los objetos y garantizar que se sigan los procedimientos científicos adecuados.
El «tesoro oculto» se refiere a objetos que han estado enterrados y que son descubiertos accidentalmente, a menudo durante actividades como la construcción o la agricultura. En países como India, los objetos descubiertos bajo tierra están protegidos por la Ley del Tesoro Oculto de 1878, que establece que dichos objetos pertenecen al gobierno. Cuando un tesoro oculto es descubierto, el gobierno puede decidir si los objetos deben ser entregados a un museo para su preservación.
Este método de adquisición es único porque depende de descubrimientos accidentales, pero puede generar adiciones importantes a las colecciones de los museos. Además, el gobierno suele ofrecer una compensación tanto al descubridor del tesoro como al propietario del terreno donde se encontró, lo que incentiva a las personas a reportar estos hallazgos en lugar de tratar de venderlos en el mercado negro.
Los museos a menudo «prestan objetos» a otras instituciones para exposiciones temporales o para enriquecer las colecciones de museos que no cuentan con ciertos objetos. Estos préstamos pueden ser a corto o largo plazo, y generalmente implican un acuerdo formal en el que la institución que recibe el préstamo se compromete a cuidar los objetos y a devolverlos en buen estado.
El «intercambio de objetos» es otra forma eficaz de enriquecer las colecciones sin incurrir en grandes gastos. Los museos pueden intercambiar duplicados o triplicados de objetos que ya poseen por piezas que les faltan en su colección. Este método fomenta la cooperación entre instituciones y permite que los museos amplíen sus colecciones de manera más económica.
Si bien la adquisición de objetos es fundamental para el crecimiento de las colecciones de los museos, también presenta desafíos éticos y legales. Es esencial que los museos se aseguren de que los objetos que adquieren tengan una «procedencia clara» y que no hayan sido obtenidos de manera ilícita. El tráfico ilegal de arte y antigüedades es un problema grave que afecta a muchas instituciones, y los museos deben hacer todo lo posible para evitar participar en prácticas que contribuyan a este mercado negro.
Además, los museos deben ser conscientes de la importancia de la «ética en la adquisición», asegurándose de que los objetos que adquieren sean relevantes para su misión y que contribuyan al enriquecimiento de sus colecciones de manera significativa.
En resumen, la adquisición de objetos es un aspecto fundamental en la gestión de los museos y se realiza a través de diversos métodos, como la compra, las donaciones, la recolección en campo, las excavaciones y los préstamos. Cada uno de estos métodos presenta sus propios desafíos y beneficios, pero todos contribuyen al crecimiento y enriquecimiento de las colecciones museísticas. Sin embargo, es esencial que las adquisiciones se lleven a cabo de manera ética y legal, garantizando que los objetos se obtengan de forma responsable y contribuyan al cumplimiento de la misión educativa y cultural de los museos.
Recursos Bibliográficos:
Consejo Internacional de Museos. (2017): Código de Deontología del ICOM para Museos, París: Consejo Internacional de Museos (ICOM), 50 págs.
Cordero, L. y Del Valle, F. (2020): Protocolo de Documentación Visual para Objetos de Museos, Santiago de Chile: Centro de Documentación de Bienes Patrimoniales, 32 págs.
Cordero, L. (2020): Lineamientos generales para una Política de Colecciones de museos, Santiago de Chile: Centro de Documentación de Bienes Patrimoniales, en línea.
Cordero, L. (editor) (2018): Protocolo de Manejo de Colecciones y Sistemas de Inventario, Santiago de Chile: Servicio Nacional del Patrimonio Cultural, 36 págs.
Cordero, L. (2010): Protocolo para la Descripción de Obras Visuales, Santiago de Chile: Centro de Documentación de Bienes Patrimoniales, 12 págs.
Desvallées, A. y Mairesse, F. (directores) (2010): Conceptos Claves de Museología, París: Armand Colin-Consejo Internacional de Museos (ICOM), 98 págs.
Dexter, G. (1998): Manual de Gestión de Museos, Barcelona: Ediciones Ariel, 255 págs.
Directrices del Consejo Internacional de Museos para la baja de colecciones. Norma del Consejo Internacional de Museos para la baja de colecciones. https://icom.museum/wp-content/uploads/2019/10/Directrices-del-Consejo-Internacional-de-Museos-para-la-baja-de-colecciones.pdf (Revisado en 18 de septiembre de 2024).
Gutiérrez, A. (2012): Manual Práctico de Museos, Gijón: Ediciones T., 158 págs.
Gutiérrez, A. (2010). Museología y Documentación, Gijón: Ediciones T., 206 págs.
Mujica, P. (2002): Conservación preventiva de archivos, Santiago de Chile: Fundación Andes, 22 págs.
Museo Nacional de Colombia (2004): Guía para el Inventario, catalogación y documentación de colecciones de museos, Bogotá: Ministerio de Cultura, 104 págs.
Pérez, S. (coordinador) (2019): Ley N° 17.288 de Monumentos Nacionales y otras normas relacionadas, Santiago de Chile: Consejo de Monumentos Nacionales, 259 págs.
Seguel, R. (2008): Marcaje de bienes culturales. En: Nagel, L. (editor). Manual de Registro y Documentación de Bienes Culturales, Santiago de Chile: Getty-Dirección de Bibliotecas, Archivos y Museos, páginas 22-29.
Para más información: info@evemuseos.com / Tlf. 600320681 (España) / 0052 3318939356 (América).
Consulta: info@evemuseos.com
EVE Formación Museos: Aquí.
Imagen: Studio Louter
Descarga el Catálogo de EVE Museos e Innovación 2024 aquí.
Si quieres recibir los artículos por correo electrónico y el newsletter semanal, completa el campo correspondiente en el formulario de inscripción que encontrarás más abajo en esta página. Tu dirección de correo electrónico será utilizada exclusivamente para enviarte nuestros newsletters y los artículos, pudiendo darte de baja en el momento que quieras.
Métodos de Adquisición en los Museos.
| ISSN | 3020-1179 |
BIBLIOTECA NACIONAL DE ESPAÑA – INTERNATIONAL STANDARD SERIAL NUMBER – EVE MUSEOS E INNOVACIÓN – SPAIN.
Ayúdanos a difundirlo
- Comparte en Facebook (Se abre en una ventana nueva) Facebook
- Compartir en X (Se abre en una ventana nueva) X
- Compartir en LinkedIn (Se abre en una ventana nueva) LinkedIn
- Haz clic en Pinterest (Se abre en una ventana nueva) Pinterest
- Compartir en WhatsApp (Se abre en una ventana nueva) WhatsApp
- Imprimir (Se abre en una ventana nueva) Imprimir
- Compartir en Tumblr (Se abre en una ventana nueva) Tumblr
- Compartir en Bluesky (Se abre en una ventana nueva) Bluesky
- Enviar un enlace a un amigo por correo electrónico (Se abre en una ventana nueva) Correo electrónico
- Compartir en Telegram (Se abre en una ventana nueva) Telegram
- Más
