Estudiantes y Museos en 2034

Hoy, os queremos ofrecer la visión de futuro de los museos a partir de las opiniones de un grupo de estudiantes de ciencias museísticas de la Universidad de UCL (London’s Global University). El concepto principal de esta propuesta está centrado en la visión de esos futuros profesionales acerca del futuro de los museos a 25 años vista, concretamente se han marcado una fecha: 31 de diciembre de 2034.

En los tiempos que corren -según opinan los estudiantes -, los museos siguen sin enfrentarse a temas controvertidos que deberían mostrar y difundir a la sociedad. En la mayoría de ellos las exposiciones evitan confrontar asuntos políticos que tocan temas y culturas sensibles, posiblemente discutirán sobre estos asuntos detrás de sus puertas en lugar de presentarlas abiertamente al público. En 2034 se espera que haya una cultura museística transparente donde las complejidades del sector de los museos sean de dominio público,  accesibles e interactivas para todos sin excepción. Un posible enfoque para el museo del 2034 podría ser el siguiente:

Reconocer y explicar que los objetos del museo pueden tener múltiples interpretaciones.

Las personas que hicieron, tuvieron, utilizaron, estudiaron, coleccionaron y observaron un objeto podrían tener cosas muy distintas que decir al respecto. El museo del futuro no debe rehuir la narrativa de historias personales diferentes, sino exhibirlas y difundirlas abiertamente.

Nissan

Anticiparse a los conflictos potenciales ofreciendo una opinión.

El conocimiento del conflicto (potencial) es esencial cuando se trata de la exposición de un objeto o, de hecho, de una exhibición de una colección completa. Los objetos y sus historias a menudo inspiran múltiples interpretaciones, opiniones y divisiones, ya sean sociales, culturales, políticas, religiosas, etcétera. Es necesario que el museo, y quienes trabajan en él, comprendan, reconozcan y se adapten a estos conflictos, pudiendo exponer sin tapujos ideas actualizadas, las verdaderas historias tal y como son, bien de una comunidad pequeña o bien de un país o continente entero. Eso sí, estas interpretaciones y visualizaciones han de ser lo más neutrales posible, sin favorecer una opinión en particular mientras se identifican y delinean los conflictos relevantes. Las tendencias pasadas que ilustraban las versiones imperialistas occidentales de la historia deberían haberse erradicado totalmente para el 2034. Los museos tienen que hacer un mayor esfuerzo para alejarse de esas prácticas arcaicas y para ilustrar y describir la historia desde un punto de vista neutral. Además, las historias de las personas colonizadas, sometidas y conquistadas tendrían que estar mucho más presentes. Los movimientos en las Américas para recuperar el conocimiento y la construcción de museos en torno a los indígenas constituyen un ejemplo que apunta en esta buena dirección.


Greenpeace Africa

Valorar objetos como testigos de múltiples historias.

Los museos son, ante todo, instituciones educativas. Si su trabajo consiste en suprimir, ocultar, disminuir o restar valor a un aspecto particular de una historia sensible o de un conflicto, es que están engañando al público y a las generaciones futuras. Todas las historias y las voces contribuyen a crear la historia y las ideas reales que existen detrás de un objeto en exposición. La incorporación de la mayor cantidad de información posible (sin que por ello tenga que ser abrumadora) solo puede añadir más valor a los museos en general.

Internet.org

Incluir (y contextualizar) voces no pertenecientes a museos y hacerlo en todos los niveles.

Las voces externas al museo aportan sentimientos, emociones, interpretaciones y nuevas explicaciones sobre los objetos y sus historias, de las cuales un museo u otra institución no siempre puede tener conocimiento. Resulta interesante utilizar dichas interpretaciones, opiniones e historias de personas con quienes está y ha estado relacionado un objeto en una exposición. Este tipo de acciones genera una resonancia íntima que agrega valor al contenido que un museo puede presentar al público. Los museos del futuro han de esforzarse más en comunicar historias relevantes de la comunidad en sus exposiciones, a través del alcance comunitario y del compromiso público. Los grupos regionales, étnicos y religiosos, entre otros, pueden ser invitados a comentar y contribuir sobre temas relevantes si así lo desean. Además de los curadores, comisarios y académicos eruditos que imparten charlas académicas, se debe alentar a los oradores a promover debates públicos locales para que la sociedad se comunique y presente públicamente sus propios antecedentes e intereses.

G Suite

Comunicación.

“Extinción, ¿no es el fin del mundo?” Fue una exposición que brindó a sus visitantes la oportunidad de exponer sus reacciones e ideas sobre la posibilidad de la extinción del mundo natural, ofreciéndoles lápices y papel al final de su visita. El público fue invitado a compartir sus pensamientos, opiniones e inquietudes a través de palabras o dibujos, y a mostrar sus “hojas” en un recinto con asientos que creaba un área íntima y abierta. Esta simple acción permitía a todos leer las impresiones de los demás. La inclusión de los comentarios de los visitantes dentro de las exposiciones de un museo es algo que debería verse más en el futuro.

TMX Group

Incorporar la práctica de la participación en el espíritu del trabajo diario.

La incorporación de habilidades, opiniones, historias e ideas locales en el trabajo cotidiano de un museo fomentará la interacción, la participación y el aprendizaje. Las exhibiciones y exposiciones deben invitar a grupos locales y relevantes a ofrecer arte interpretativo, objetos históricos, etcétera, con el fin de que sean incluidos en la experiencia del museo. Los talentos y bienes locales pueden utilizarse para ayudar a dilucidar su significado, de manera que pueda llegar a todos.

Los esfuerzos de algunos museos para incorporar a los jóvenes demuestran esta progresión hacia la participación de la comunidad en proyectos museísticos. El conocimiento y las experiencias de los lugareños, así como de grupos relevantes, puede aportar información sobre una exposición, haciéndola más accesible y permitiendo que un mayor número de voces contribuya en el proyecto. Al utilizar estos grupos, tanto sus habilidades como su apego personal a la colección involucrada pueden permitir que la exhibición sea comprendida, relacionándola con todo tipo de público a nivel personal. En lugar de resultar simplemente una narración pasiva las exposiciones podrían aumentar su relevancia activa para todo tipo visitantes.

Sweco

Mantener contactos continuos.

El intercambio mutuo, la cooperación y el respeto deben ser la base de todas las relaciones con los museos, ya sea entre ellos mismos, o con instituciones, comunidades o personas. La falta actual, o mínima, de interacción entre el público y los museos es el resultado de las prácticas tradicionales de estas instituciones que no se adaptan ni evolucionan con los tiempos. Es cierto que algunos están intentando avanzar hacia el compromiso y la participación con su comunidad, pero aún deben ir más allá. Los vínculos establecidos entre museos locales y su público objetivo necesitan fortalecerse y mantenerse de cara al 2034. Estas relaciones de beneficio mutuo inspirarán y generarán los proyectos de futuro y , en última instancia, darán lugar a exposiciones e información más completas y mejor estructuradas.

Fundación Caja Mágica

Estar dispuesto a comunicarse y adaptarse.

Los museos comunican ideas, historias y opiniones. La supresión de cualquiera de estas partes hará que un museo falle a sí mismo y a otros. El personal del museo debe estar dispuesto a incorporar las opiniones e historias de voces ajenas a estas instituciones para aprender y evolucionar según se requiera. Los museos necesitan comunicarse con el público, pero también unos con otros. En vez de las actitudes actuales, donde las batallas por la financiación dominan las relaciones museo-museo, es necesario que se abracen y promocionen mútuamente. Los museos más grandes, los que cubren un tema en particular dentro de una sola exposición, deben publicitar a los más pequeños y especializados, alentando a los visitantes a ampliar sus horizontes, a visitar lugares nuevos  y a informarse más sobre sus intereses. Los museos deben ser amigos entre sí.

Por otro lado, los museos de 2034 deberían contribuir a que el público tomara conciencia de que son algo más que simples visitantes pasivos; convertirse en centros de debate y promotores en la generación de nuevas ideas: no pueden asumir y mantener opiniones estancadas decididas por los directores o por la consabida administración anacrónica. Los museos de 2034 deben abrazar los cambiantes puntos de vista políticos y sociales y alentar al público, a su personal y a los países a considerar nuevas perspectivas e interpretaciones de la realidad y de la historia.



RECURSO:

Conferencia “Future of Museums”, Universidad UCL (2014): Manifesto for the Future of Museums. A challenge from emerging museum professionals. Editado por Rachel Souhami.

Fotografía principal: Greenpeace Africa


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