Museos de Ciencias: Aprendizaje Afectivo

Varias investigaciones en los Museos de Ciencias y Tecnología – Centros de Ciencia y Descubrimiento – están llegando a conclusiones muy importantes sobre el aprendizaje en los campos de la percepción, la memoria y el lenguaje de las personas que los visitan. Muchos de estos estudios han demostrado que se produce un aumento a corto plazo (durante semanas o meses) en el rango y profundidad de la comprensión conceptual en los visitantes de este tipo de museos. Por ejemplo, Anderson et al (2000) estudió el impacto de varias exposiciones interactivas sobre la comprensión de los principios de la electricidad y el magnetismo por parte de escolares. Esta investigación puso de manifiesto que lo que se experimentaba en el museo era interpretado activamente por los alumnos (más allá de ser aceptado pasivamente) e incorporado fluidamente a lo aprendido.

Technosoul

Es evidente la capacidad de las exposiciones en general, y de las científicas en particular, para la estimulación del aprendizaje en ese contexto, para aumentar el conocimiento. Numerosos estudios han demostrado, cuando se analiza el contenido de sus reflexiones, que los visitantes amplían y enriquecen su comprensión conceptual, durante o inmediatamente después de su visita al museo:

Leinhardt y Gregg (2002) encontraron que las explicaciones de los profesores a sus estudiantes sobre el movimiento por los derechos civiles resultaban más coherentes y comprensibles, con un mayor análisis y síntesis de información, después de haber visitado el Instituto de Derechos Civiles de Birmingham en Alabama. Antes de ello, las explicaciones de los maestros habían sido principalmente flujos de información inconexos sobre hechos puntuales.  La visita al museo había mejorado sustancialmente su capacidad para enseñar ese tema a los alumnos.

Archivo EVE

Además de las pruebas que indican que con la visita al museo se produce un desarrollo del conocimiento y la comprensión, existe una considerable cantidad de información sobre los visitantes a museos, zoológicos y centros científicos que practican y desarrollan habilidades de exploración, observación, interpretación de datos, intercambio de ideas y otras habilidades directamente relacionadas con el pensamiento científico. Por ejemplo, Allen 2002, Ash 2002, Borun, Chambers y Cleghorn 1996, Tunnicliff, Lucas y Osborne 1997, Schauble et al 2002, Crowley et al 2001a, Crowley y Jacobs 2002).

Carlos Díaz

Hooper-Greenhill et al (2005) realizó una encuesta a gran escala con más de 26.000 escolares y 1.600 profesores, que visitaron 69 museos de toda Inglaterra. Observó que los maestros y los niños eran extremadamente positivos al hablar sobre sus impresiones en los museos, manifestando que habían disfrutado de una gran experiencia educativa. Los profesores estaban seguros de que sus alumnos había obtenido en la visita nuevos conocimientos, habilidades e inspiración vocacional. También realizó un estudio de seguimiento sobre 762 alumnos de secundaria de nueve escuelas diferentes que visitaron diversos museos y galerías (Watson, Dodd y Jones 2007). Se concluyó que el 60% de los alumnos había obtenido calificaciones más altas, después de la visita al museo, que otros que se habían evaluado antes de esa visita.

Camille Seaman

Evidencia del aprendizaje afectivo.

El término “aprendizaje afectivo” se ha utilizado, como señala Roberts (1993), tanto para referirse a la capacidad de generación de emociones fuertes como al cambio de las actitudes de los visitantes de los museos. Ambas definiciones del aprendizaje afectivo son excepcionalmente relevantes para los Museos de Ciencias – Centros de Ciencia y Descubrimiento -.

Las experiencias que generan emociones poderosas han demostrado ser más memorables y más fáciles de recordar, por ejemplo, en los casos en que las personas son testigos de hechos violentos (Reisberg & Heuer 2004). Las exposiciones y eventos en vivo en los museos de ciencias, cuando son capaces de generar emociones potentes, también han demostrado ser altamente memorables. A partir de entrevistas con 75 profesionales de un museo de ciencias, Spock (2000) obtuvo más de 200 anécdotas que describían cómo las “experiencias de aprendizaje en los museos son fundamentales”. La mayoría de estas importantes experiencias de los visitantes relacionadas con el aprendizaje habían tenido lugar muchos años antes, por lo general en la infancia, pero habías generado recuerdos vívidos y duraderos, y de 30 a 35 casos, afirmaban que la visita había influido en sus trayectorias vitales.

Fubiz Nature Installations

Cuando las exposiciones son capaces de generar emociones fuertes se puede crear un poderoso desencadenante para la discusión posterior y el intercambio de pensamientos y sentimientos entre personas. Birney (1988) encontró que los niños eran más propensos a hablar de resultados afectivos (placer, curiosidad, felicidad, miedo, sorpresa, maravilla) al referirse a las razones para visitar un zoológico. Hooper- Greenhill et al (2005) encontró respuestas emocionales positivas después de que alumnos y maestros visitaran un museo.

Pr0gramm

Una encuesta exhaustiva a 450 profesores (Winterbotham 2005) reveló que los maestros que visitan museos con sus alumnos esperan que los estudiantes adquirieran habilidades y desarrollen actitudes positivas, con la ilusión de que se puedan llegar a entusiasmar con un tema, generándose así una nueva comprensión conceptual mucho más sólida de la que pueden recibir en el aula. Además, el aprendizaje a partir de la manipulación de objetos y artefactos, y el uso de exposiciones interactivas, produce una respuesta positiva en las actitudes y un impacto duradero, con una predisposición de los alumnos mucho más favorable y positiva hacia las temáticas científicas que la que pudieran tener antes de la visita.

iGNANT

La definición alternativa de “aprendizaje afectivo” hace referencia a los cambios en las actitudes de los visitantes. En su revisión de la investigación sobre el impacto de los zoológicos y los acuarios en las actitudes y comportamiento de los visitantes, Dierking et al (2002) encontró que había muy poca evidencia disponible, en parte debido a las dificultades prácticas de realizar estudios a largo plazo sobre el cambio real del comportamiento. Pero también pudiera deberse a la falta de un modelo teórico claro que refleje cómo los centros de ciencias inciden en las actitudes y el comportamiento de las personas. Además, se ha argumentado que los visitantes a zoológicos, acuarios y museos de ciencias ya están predispuestos positivamente hacia los valores y mensajes de estas instituciones, lo que dificulta obtener cambios medibles sobre actitudes y comportamientos humanos (Falk et al 2007, Dierking et al. 2004, Doering, Pekarik y Kindlon, 1995, 1997). Sin embargo, como todos estos estudios de investigación señalan, el resultado positivo de una visita a un museo de ciencias es más que probable, aumentando y reforzando los valores personales ya preexistentes. Por ejemplo, 7-11 meses después de visitar un zoológico o un acuario, el 35% de los visitantes manifestaban que la visita había aumentado y reforzado su idea sobre la conservación y el respeto al medio ambiente (Falk et al 2007).

Fiction Noir

Un estudio de los visitantes al Acuario Nacional de Baltimore (Adelman, Falk y James 2000) encontró que, inmediatamente después de la visita, se habían producido fuertes respuestas emocionales en los visitantes, con un aumento en su motivación que les inducía a participar en actividades relacionadas con la naturaleza, aumentando sus niveles de comprensión sobre el medio marino y el apoyo a la conservación del medio ambiente.

Dierking et al (2004) estudió los cambios en las actitudes de los visitantes de la exposición Disney’s Animal Kingdom con relación al respeto por el medio ambiente. Al dividir la muestra, de acuerdo con sus actitudes existentes hacia el medio ambiente y el comportamiento de conservación existente, los investigadores fueron capaces de mostrar el grado de impacto que se producía en algunos visitantes, en otros no se pudo. La probabilidad de que un visitante cambiara su actitud varió significativamente dependiendo de su historial de participación en actividades relacionadas con la conservación del medio ambiente. Aquellos que ya pensaban o planeaban involucrarse en la conservación eran los que más probabilidades tenían de manifestar una mayor motivación después de la visita. Los investigadores concluyeron que para evaluar con efectividad las conductas y actitudes que surgen de una visita a un museo de ciencias, es vital dividir a la audiencia de acuerdo con sus conocimientos previos, actitudes y comportamiento, ya que los visitantes de ciertos niveles perceptivos tienen menos probabilidades de mostrar cambios que los de otros niveles. Curiosamente, un estudio posterior del propio personal que trabajaba en Disney’s Animal Kingdom mostró impactos positivos tanto en las actitudes como en el comportamiento de los visitantes en términos de conservación y cuidado de los animales (Groff et al 2005).

Technosoul

Los intentos de cambiar las actitudes de los visitantes a menudo han sido criticados por ser demasiado simplistas, al no tener en cuenta la compleja relación entre los conocimientos, las actitudes y el comportamiento de cada persona. Ésto sucedía de algún modo con lo que solía denominarse “conocimiento público de la ciencia”, donde durante los años ochenta y noventa se llevó a cabo un amplio programa de iniciativas encaminadas a incrementar el conocimiento público de la ciencia, con la esperanza de que aumentara el apoyo a misma: saber sobre ciencia hace amar a la ciencia. Algunas investigaciones posteriores han demostrado que este “modelo de vacío en el conocimiento” es una representación “coja” sobre la respuesta del público a la ciencia (Irwin & Wynne 1996, House of Lords 2000, Sturgis & Allum 2004). El mayor conocimiento de la ciencia tiende a aglutinar opiniones, logrando que las personas sean más negativas o más positivas en sus razonamientos. Las actitudes de las personas hacia la ciencia están influenciadas no sólo por su conocimiento sobre el tema, sino también por sus percepciones sobre el riesgo, el beneficio y la moralidad, así como las actitudes hacia la autoridad y sus relaciones con otras personas (Evans y Durant, 1989, OST y Wellcome Trust 2000).

Joel Robinson

Bob Worcester, el fundador de Ipso-MORI, definió en su día tres categorías sobre los diferentes puntos de vista de las personas:

  • Opiniones: pensamientos y sentimientos inmediatos de las personas sobre un tema, cuando son relativamente fáciles de manipular
  • Actitudes: creencias más sólidas sobre el mundo y su funcionamiento.
  • Valores: creencias subyacentes y fuertemente sostenidas (por ejemplo, la creencia en Dios, los derechos de los animales, la pena de muerte, el cambio climático) que se forman en estadios tempranos de la vida, muy difíciles de cambiar y con tendencia a consolidarse definitivamente a medida que las personas envejecen (Worcester 2006).

Tokio Bleep

Si bien un Museo de Ciencia – Centro de Ciencia y Descubrimiento – puede tener éxito en cuanto al cambio de opiniones de los visitantes (lo que sería algo similar a aumentar sus conocimientos) las posibilidades de cambiar actitudes y valores de dichos visitantes son menores (algo no necesariamente deseable) dado éstos probablemente hayan elegido visitar  un museo de ciencias sobre la base de sus actitudes y valores individuales (Adelman, Falk & James 2000, Dierking et al 2004, Doering, Pekarik y Kindlon 1995.

Maan Ali

Para terminar, y resumiendo que es gerundio, la evidencia de que el aprendizaje afectivo se produce es significativa e indica que los Museos de Ciencias – Centros de Ciencia y Descubrimiento – generan poderosos impactos emocionales sobre sus visitantes , pudiendo tratarse de un impacto duradero en sus actitudes. Además, es probable que estas instituciones desempeñen un papel vital en el mantenimiento de los valores y patrones de comportamiento de las personas que los visitan.


RECURSO:

The Science Centre Enrichment Activity Grant Project: The Impact of Science & Discovery Centres. A review of worldwide studies.

BIBLIOGRAFÍA:

  • Adelman L.M., Falk J.H. y James, S. (2000): Impact of the national aquarium in Baltimore on visitors conservation attitudes, behaviour and knowledge. Curator 43/1 pp33-61
  • Allen, S. (2002): Looking for learning in visitor talk: a methodological exploration. Pgs. 259- 303 in Learning Conversations in Museums (eds. Leinhardt G, Crowley K & Knutson K), publicado por Lawrence Erlbaum Assoc. Mahwah, N.J. (EEUU).
  • Anderson, D. (2003): Visitor’s long-term memories of World Expositions. Curator 46/4 pgs. 401-420.
  • Anderson D., Piscitelli B., Weier K., Everett M. y Taylor C. (2002): Children’s museums experiences: identifying powerful mediators of learning. Curator 45/3 pgs. 213-231.
  • Anderson D., Lucas K.B., Ginns I.S. y Dierking L.D. (2000): Development of knowledge about electricity & magnetism during a visit to a science museum and related post-visit activities. Science Education 84 pgs. 658-679.
  • Ash, D. (2002): Negotiations of thematic conversations about biology. Pgs. 357-400 en Learning Conversations in Museums (eds. Leinhardt G., Crowley K. y Knutson K.) publicado por Lawrence Erlbaum Assoc. Mahwah, N.J. (EEUU).
  • ASTC (Garnett) (2002): The impact of Science Centers/Museums on their surrounding communities. El resumen del artículo lo podéis encontrar en: http://www.astc.org/resource/case/Impact_Study02.pdf
  • Beaumont E. y Sterry P. (2005): A study of grandparents and grandchildren as visitors to museums and art galleries in the UK. Museum & Society 3/3 pgs. 167-180.
  • Beiers R.J. y McRobbie C.J. (1992): Learning in interactive science centres. estudio sobre la educación de la ciencia, 22 pgs. 38-44.
  • Birney, B.A.(1988): Criteria for successful museum and zoo visits: Children offer guidance. Curator 31/4 pgs. 292-316.
  • Bloom, B. (1956): Taxonomy of Educational Objectives: The Classification of Educational Goals. pgs. 201-207; B. S. Bloom (Ed.) Susan Fauer Company, Inc.
  • Borun M., Chambers M. y Cleghorn A. (1996): Families are Learning in Science Museums. Curator 39/2 pgs. 123-138.
  • Crowley K., Callanan M.A., Jipson J.L., Galco J., Topping K. y Shrager J. (2001): Shared scientific thinking in everyday parent-child activity. Science Education 85, pgs. 713-732
  • Crowley K. y Jacobs M. (2002): Building islands of expertise in everyday family activities. Pgs. 401-423 en Learning Conversations in Museums (eds. Leinhardt G, Crowley K & Knutson K) published by Lawrence Erlbaum Assoc. Mahwah, N.J. (EEUU).
  • Davies S.R., McCallie E., Simonsson E., Lehr J.L. y Duensing S. (2007): Discussion dialogue: Perspectives on the value of science dialogue events that do not inform policy. Public Understanding of Science.
  • Dierking L.D., Adelman L.M., Ogden J., Lehnhardt K., Miller L. y Mellen J.D. (2004 ): Using a behavior change model to document the impact of visits to Disney’s animal kingdom: a study investigating intended conservation action. Curator 47/3, pgs. 322-343.
  • Dierking L.D., Burtnyk M.S., Büchner K.S. y Falk J.H. (2002): Visitor learning in zoos and aquariums: A literature review. Annapolis, MD: Institute for Learning Innovation.
  • Doering Z.D., Pekarik A.J. y Kindlon A.E. (1995): Mechanical Bridges: Women and machinery from home to office. A study of an exhibition at Cooper-Hewitt Design Museum. Reportaje nº 95-3. Institutional Studies, Smithsonian Institute, Washington D.C.
  • Doering Z.D., Pekarik A.J. y Kindlon A.E. (1997): Exhibitions and expectations; the case of ‘”Dengenerate Art”. Curator 40/2, pgs. 127-142.
  • Durant J.R., Evans G.A. y Thomas G.P. (1989): The Public Understanding of Science. Revista Nature 340, pgs. 11-14.
  • Ellenbogen, K.M. (2003): From dioramas to the dinner table: an ethnographic case study of the role of science museums in family life. Tesis doctoral, Faculty of the graduate school of Vanderbilt University, Nashville, Tennessee (EEUU).
  • Evans, G.A. y Durant J.R. (1995): The relationship between knowledge and attitudes in the public understanding of science in Britain. Public Understanding of Science 4, pgs. 57-74.
  • Falk J.H., Reinhard E.M., Vernon C.L., Bronnenkant K., Heimlich J.E. y Deans N.L. (2007): Why zoos and aquariums matter: Assessing the impact of a visit to a zoo or acquarium. Publicado por Association of Zoos and Aquariums.
  • Falk J.H., Scott C., Dierking L., Rennie L. y Cohen-Jones M. (2004): Interactives and visitor learning. Curator 47/2 pgs. 171-199.
  • Falk J.H. y Dierking L.D. (2000): Learning from museums – visitor experiences and the making of meaning. Publicado por Altamira Press, Walnut Creek, CA (EEUU).
  • Falk J.H. y Dierking L.D. (1992): The museum experience. Publicado por Whalesback Books, Washington, D.C. (EEUU).
  • Falk J.H. y Dierking L.D. (1997): School field trips: assessing their long-term impact. Curator 40/3, pgs. 211-218.
  • Falk J.H., Moussouri T. y Coulson D. (1998): The effect of visitors’ agenda on museum learning. Curator 41/2, pgs. 107-120.
  • Davies S.R., McCallie E., Simonsson E., Lehr J.L. y Duensing S. (2007): Discussion dialogue: Perspectives on the value of science dialogue events that do not inform policy. Public Understanding of Science.
  • Dierking L.D., Adelman L.M., Ogden J., Lehnhardt K., Miller L. y Mellen J.D. (2004): Using a behavior change model to document the impact of visits to Disney’s animal kingdom: a study investigating intended conservation action. Curator 47/3, pgs. 322-343.
  • Dierking L.D., Burtnyk M.S., Büchner K.S. y Falk J.H. (2002): Visitor learning in zoos and aquariums: A literature review. Annapolis, MD (EEUU). Institute for Learning Innovation.
  • Doering Z.D., Pekarik A.J. y Kindlon A.E. (1995): Mechanical Bridges: Women and machinery from home to office. A study of an exhibition at Cooper-Hewitt Design Museum. Reportaje nº. 95-3, Institutional Studies, Smithsonian Institute, Washington D.C. (EEUU).
  • Doering Z.D., Pekarik A.J. y Kindlon A.E. (1997): Exhibitions and expectations; the case of “Dengenerate Art”. Curator 40/2, pgs. 127-142.
  • Durant J.R., Evans G.A. y Thomas G.P. (1989): The Public Understanding of Science. Nature 340, pgs. 11-14.
  • Ellenbogen, K.M.(2003): From dioramas to the dinner table: an ethnographic case study of the role of science museums in family lif. Tesis doctoral, Faculty of the graduate school of Vanderbilt University, Nashville, Tennessee (EEUU).
  • Evans G.A. y Durant J.R. (1995): The relationship between knowledge and attitudes in the public understanding of science in Britain. Public Understanding of Science 4, pgs. 57-74.
  • Falk J.H., Reinhard E.M., Vernon C.L., Bronnenkant K., Heimlich J.E. y Deans N.L. (2007): Why zoos and aquariums matter: Assessing the impact of a visit to a zoo or acquarium. Publicado por the Association of Zoos and Aquariums.
  • Falk J.H., Scott C., Dierking L., Rennie L. y Cohen-Jones M. (2004): Interactives and visitor learning. Curator, 47/2, pgs. 171-199.
  • Falk J.H. y Dierking L.D. (2000): Learning from museums – visitor experiences and the making of meaning. Publicado por Altamira Press, Walnut Creek, CA (EEUU).
  • Falk J.H. y Dierking L.D. (1992): The museum experience. Publicado por Whalesback Books, Washington, D.C. (EEUU).
  • Falk J.H. y Dierking L.D. (1997): School field trips: assessing their long-term impact. Curator 40/3, pgs. 211-218.
  • Falk J.H., Moussouri T. y Coulson D. (1998): The effect of visitor’s agenda on museum learning. Curator, 41/2, pgs. 107-120.
  • Groff A., Lockhart D., Ogden J. y Dierking L.D. (2005): An exploratory investigation of the effect of working in an environmentally themed facility on the conservation related knowledge, attitudes and behaviour of staff. Environmental Education Research 11/3, pgs. 371-387.
  • Groves, I. (2005): Assessing the economic impact of science centers on their local communities. Disponible en: http://www.astc.org/resource/case/EconImpact-whole.pdf (25 junio, 2007).
  • Hein, G.E. (1996): Constructivist Learning Theory. Pgs. 30-34 en Developing museum exhibitions for lifelong learning (ed. Durbin G) publicado por The Stationery Office, Londres.
  • Hooper-Greenhill E., Dodd J., Gibson L., Phillips M., Jones C. y Sullivan E. (Feb 2006): What did you learn at the museum today? Segundo estudio; publicado por the Research Centres for Museums and Galleries, Leicester University;lo podéis encontrar en: http://www.le.ac.uk/ms/research/Reports/Whatdidyoulearn2.pdf retrieved (19 de julio de 2007).
  • House of Lords Select Committee on Science and Technology (2000): Science and Society (Tercer reportaje: HL P. 38) publicado por HM Stationery Office, Londres.
  • Irwin A. y Wynne B. (eds) (1996): Misunderstanding science? The public reconstruction of science and technology. Cambridge University Press.
  • Jarvis T. y Pell A. (2005): Factors influencing elementary school children’s attitudes towards science before, during and after a visit to the UK National Space Centre. Journal of Research in Science Teaching, 42, pgs. 53-83.
  • Kelly A. y Kelly M. (2000): Impact & values – assessing the arts and creative industries in the South West. Bristol Cultural Development Partnership.
  • Kelly, L. (2003): Understanding museum learning from the visitor’s perspective. Curator 46/4, pgs. 329-344.
  • Lehr J.L., McCallie E., Davies S.R., Caron B.R., Gammon B. y Duensing S. (2007): The value of ‘dialogue events’ as sites of learning: an exploration of research and evaluation frameworks. Aprobado por International Journal of Science Education.
  • Leinhardt G. y Gregg M. (2002): Burning Buses, Burning Crosses: Student teachers see civil rights. Pgs. 139-166 en Learning Conversations in Museums (eds. Leinhardt G, Crowley K & Knutson K) publicado por Lawrence Erlbaum Assoc. Mahwah, N.J. (EEUU).
  • Matarasso, F. (1997): Use or ornament? The social impact of participation in the arts. Publicado por Comedia; se puede encontrar en: http://www.comedia.org.uk/pages/pdf/downloads/use_or_ornament.pdf (subido el 29 de julio de 2009).
  • MacDonald, S. (2002): Behind the scenes at the Science Museum. Publicado por Berg, Oxford.
  • MORI (2004): Renaissance in the Regions. Informe de MORI para MLA. Lo podréis encontrar en: http://www.mla.gov.uk/resources/assets//M/mori_hub_exit_survey_doc_4387.doc (subido el 26 de junio de 2007).
  • Morris Hargreaves y McIntyre (2005): Never Mind the width feel the quality. Artículo preentado en the Museums & Heritage Show, mayo 2005; podes verlo en: http:// www.museumsandheritage.com (subido el 2 de mayo de 2007).
  • Moussouri, T. (2002): A Context for the Development of Learning Outcomes in Museums, Libraries and Archives. Publicado por Research Centre for Museums and Galleries; University of Leicester. Lo podéis ver en: http://www.le.ac.uk/museumstudies/research/Reports/LIRP%20analysis%20paper%202 .doc (subido el 19 de marzo de 2008).
  • Museums, Libraries and Archives Council (2002): Inspiring Learning for All. Lo podéis encontrar en: http://www.inspiringlearningforall.gov.uk/ (subido el 2 de mayo de 2007).
  • Office of Science and Technology & Wellcome Trust (2000): Science and the public: A review of science communication and public attitudes to science in Britain. Publicado por the Office of Science and Technology & Wellcome Trust, Londres.
  • Pekarik A.J., Doering Z.D. y Karns D.A. (1999): Exploring satisfying experiences in museums. Curator 42/2, pgs. 152-173.
  • Reisberg D. y Heuer F. (2004): Memory for emotional events in Memory and emotion. (Ed. Reisberg D & Hertel P); publicado por Oxford University Press, Oxford.
  • Roberts, L.C. (1993): Analysing (and intuiting) the affective domain. Museum visitor studies in the 90s. Pgs. 97-101 (eds Bicknell S. & Farmelo G.); publicado por Science Museum, Londres.
  • Salmi, H. (2003): Science centres as learning laboratories: experiences of Heureka, the Finnish science centre. International Journal of Technology Management. Vol. 25, nº. 5, pgs. 460-476.
  • Schauble L., Gleable M., Lehrer R., Bartlett K., Petrosino A., Allen A., Clinton K., Ho E., Jones M., Lee Y.-S., Phillips J.A., Siegler J. y Street J. (2002): Supporting science learning in museums. Pgs. 425-452 en Learning Conversations in Museums (eds. Leinhardt G., Crowley K. & Knutson K.) publicado por Lawrence Erlbaum Assoc. Mahwah, N.J. (EEUU).
  • Scott, C.A. (2003): Museums and impact. Curator 46/3, pgs. 293-310.
  • Selwood, S. (2002): Measuring Culture. Lo puedes ver en: http://www.spiked- online.com/Articles/00000006DBAF.htm (subido el 29 de junio de 2007).
  • Serrell, B. (1997): Paying attention: The duration and allocation of visitors’ time in museum exhibitions. Curator 40/2, pgs. 108 – 125.
  • Spock, M. (2000): When I grow up I’d like to work in a place like this. Curator 43/1, pgs. 19- 32.
  • Sterry, P. (2004): An insight into the dynamics of family group visitors to cultural tourism destinations: initiating the research agenda. Pgs. 398-406 en Proceedings of the New Zealand Tourism & Hospitality Research Conference, diciembre 2004 (Wellington).
  • Stevenson, J. (1991): The long-term impact of interactive exhibits; International Journal of Science Education. Vol. 13/5, pgs. 521-531.
  • Sturgis P. y Allum N. (2004): Science in society: re-evaluating the deficit model of public attitudes. Public Understanding of Science 13/1, pgs. 55-74.
  • Travers T. y Glaister S. (2004): Valuing Museums; impact and innovation among national museums. Publicado por National Museums Directors’ Conference.
  • Tunnicliff S., Lucas A.M. y Osborne, J. (1997): School Visits to Zoos and Museums: A Missed Educational Opportunity? International Journal of Science Education, 19/9, pgs. 1039-1056.
  • Watson S., Dodd J. y Jones C. (sept. 2007): Engage, learn, achieve: The impact of museum visits on the attainment of secondary pupils in the East of England 2006-07. Publicado por Research Centre for Museums and Galleries; University of Leicester. Lo podéis encontrar en: http://www.le.ac.uk/ms/research/Reports/EOE.pdf (subido el 19 de marzo de 2008).
  • Wavell C., Baxter G., Johnson I. y Williams D. (2002): Impact evaluation of museums, archives and libraries. Lo podéis encontrar en: http://www.mla.gov.uk/resources/assets//I/id16rep_pdf_4923.pdf (subido el 26 de julio de 2007).
  • Winterbotham, N. (2005): Tesis doctoral: Museums and schools: developing services in three English counties 1988 – 2004. University of Nottingham, 2005.
  • Worcester (1997): Public attitudes to science: What do we know? Pgs. 14-19 en Engaging Science – thoughts, deeds, analysis and action. (ed.Turney J) publicado por the Wellcome Trust.

Si quieres recibir nuestro newsletter, rellena y envía el boletín adjunto, por favor. Gracias.

Foto principal y para redes sociales: Gray Malin 

Una respuesta a “Museos de Ciencias: Aprendizaje Afectivo

Tus comentarios son muy importantes para nosotros