Ideas para el Museo Local – XVII

El museo local ante un dilema: ¿Priorizamos la exposición permanente o potenciamos las temporales?

La falta de recursos nos obliga a priorizar, debemos elegir. Entendemos que el motor del museo suelen ser las exposiciones temporales; la exposición temporal significa generar nuevo conocimiento, captación de nuevos públicos, promoción del museo al exterior, etcétera. Sin embargo, tenemos un problema: cuestan dinero. Una red de museos pude crear una exposición temporal e itineraria por los museos de la red, con los cual se puede contener el gasto hasta un nivel razonable. Formar parte de una red de museos es importantísimo, esta es una de las razones. También es cierto que las exposiciones temporales se pueden hacer con recursos del propio museo, casi sin ayudas externas. Ello es posible si la sala que puede acoger exposiciones temporales está preparada para ello con suelo técnico (tipo de suelo que acoge todo el sistema de cableado tanto de electricidad como de datos, además de disponer de enchufes y conexiones), sistemas de iluminación versátiles, sistemas expositivos adaptables y si disponemos de material suficiente en el almacén del museo que pueda ser expuesto temporalmente.

laurenmarsolier1Imagen: Lauren Marsolier

Llegados a este punto, generar buenas ideas es algo fundamental. Hay que contar con personal técnico interno con ilusión y muchas ganas de trabajar, con conocimiento y capacidad. Será importante apoyarnos en colaboradores externos que nos alejen de la “endogamia conceptual”. El primer paso será crear un guión de la exposición que resulte atractivo al público, que capte su interés. A partir del guión hay que organizar muy bien la secuencia expositiva de los objetos o piezas a exhibir. Estas exposiciones no están basadas en diseño de vanguardia con arquitectura efímera cara. La esencia de la museografía es la clave, y no el recurso espectacular (carísimo) pero vacío de contenido.

cardboard-1Repeat Offender de EVO (Jonathan Levine Gallery)

Ante tanta estrechez económica, si aun así fuese imposible afrontar el montaje de una pequeña exposición temporal, deberemos plantearnos variar el orden de la o disposición de la colección permanente. Si la exposición permanente, por la razón que sea, debe permanecer congelada, esta opción deja de existir, son las exposiciones temporales exteriores compartidas las que nos pueden devolver a la vida. El museo que tiene una exposición permanente inalterable, siempre la misma, con relación a su origen, por real orden (los donantes no quieren que se mueva nada), ha de buscar fórmulas eficaces para mantener el poder de convocatoria. La fórmula más eficaz es la del intercambio de piezas con otros museos. Que sean pequeñas piezas cuyo desplazamiento y contratación de los correspondientes seguros no estrangulen el poco dinero que nos quede de presupuesto anual. Uniendo esfuerzos entre todos podremos llegar a soluciones compartidas que no son costosas.

3617505543808_Cmyc9yyv_lMontaje Studio XAG3

Si afrontamos finalmente el montaje de la exposición, podemos utilizar materiales muy simples y baratos como soportes expositivos, como son el cartón, materiales industriales y reciclables, sistemas de estanterías desmontables, auto-transportables (con ruedas), adaptables a cualquier espacio, modulares y para cargas medias y ligeras. El mercado ofrece muchas opciones, nosotros hemos recurrido a Ikea o Leroy-Merlín en innumerables ocasiones. Todos los materiales deberán poder interactuar entre si, ser combinables para satisfacer cualquier necesidad de la exposición. Un muy bajo mantenimiento es fundamental, olvidados quedan pues los proyectores multimedia, por el momento.

aleckscruz7Alecks Cruz

Por lo tanto y para acabar, una estrategia que puede dar resultado cuando no hay capacidad de realizar exposiciones temporales y tampoco es fácil intervenir en la exposición permanente, consiste en unificar el concepto de exposición permanente con la temporal, intercalando elementos temporales simplemente en la propia exposición permanente con el fin de darle nueva vida y transferirle ideas nuevas.

IDEAS QUE CUESTAN POCO DINERO:

Si en vuestra ciudad existe un conservatorio de música o por defecto alguna asociación de amigos de la música, poneos en contacto con ellos para organizar pequeños conciertos en vuestro museo. Lo ideal son los cuartetos de cuerda, pero si no disponemos de ellos nos valdrá también un solista, o incluso un lector de poesía con música de fondo. Los grupos de rock amateur atrae mucho público joven. Os asombraréis ver – si no lo habéis hecho ya – el poder de convocatoria que tiene este tipo de pequeños eventos – y si la gente se entera de que los hacéis -.

Un ejemplo: clica aquí.

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Imagen principal y redes sociales: EVE, Repeat Offender II  (Jonathan Levine Gallery)

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