La Exposición Romántica

“El alma se tiñe con el color de los pensamientos”. Marco Aurelio

Hemos pensado que podría ser de vuestro interés comenzar explicando a partir de hoy y en futuras entradas, cuales son los diferentes tipos de exposición que podemos crear a partir de las sensaciones y emociones dirigidas a los visitantes de los museos, es decir, a vosotros. En su día os enunciamos los diferentes tipos de exposiciones que existen y nos quedamos ahí, solo con el enunciado. A partir de hoy os ofreceremos una descripción más o menos detallada de cada una de ellas. Hoy vamos a comenzar por lo que denominamos exposiciones emotivas. Primero aclarar que cuando decimos exposiciones queremos mencionar todo lo que está relacionado con el contenido de un museo, o el contenido de una galería del museo, una exposición fuera del museo, una exposición temporal, patrimonio apoyado con explicación didáctica, etcétera. Todo aquello que está relacionado con el contenido mostrado al público es una exposición. Pues bien, dentro de lo que denominamos exposiciones emotivas, diferenciamos dos tipos: las exposiciones estéticas y las románticas. Hoy nos vamos a detener en las románticas exclusivamente.

17Aquarium de Lori Nix

La exposición romántica tiene como objetivo la exposición de un contenido suscitando determinadas emociones en el visitante o espectador. Se recrea una atmósfera, y posiblemente un estilo, apoyándonos en una “representación teatral”. El doctor Pott, especialista museólogo, decía que “el enfoque romántico exige que una serie de piezas interesantes, por puras razones humanas, sean presentadas de forma que inviten a la participación o a la identificación con la sociedad a la que representan. Por ello, la figura humana deberá ser representada y reflejada de la manera más natural posible”. La clave está en la representación del factor humano en la medida en que constituye un puente entre el visitante y la escenografía de la exposición. Y hacerlo a tamaño natural o engrandecido.

05Space Center de Lori Nix

Las personas se identifican con otras personas, sea la época que sea, sea la naturaleza de la persona que sea, siempre se establece una identificación más cercana o lejana al sujeto dependiendo del perfil del mismo. El enfoque romántico asume que es muy positivo y agradable compartir experiencias humanas. Debemos decir que la presencia de la figura humana como tal no es absolutamente necesaria, ya que intentamos provocar que el visitante se apoye en su imaginación para transportarse, hacer un viaje en el tiempo, para acoplarse mentalmente a la escenografía. Si conseguimos esto, si se reproduce correctamente, a tamaño natural con relación a nuestro propio tamaño de personas o más grande, será creíble, si manejamos otra escala inferior surgirá la incredulidad en los visitantes afectando a la calidad de la experiencia.

09Las escalas reducidas no funcionan en las exposiciones evocadoras (Archivo EVE) – Map Room de Lori Nix

Las exposiciones románticas que más éxito tienen son aquellas que recrean situaciones en el conjunto de un entorno reproducido creíble. Según entendemos nosotros, el efecto realmente contundente es el que denominamos “efecto panorámico”, que permite al visitante entrar en él y convertirse en parte de la escena (como dioramas abiertos). Incluso en algunos museos esta recreación evocadora se apoya con la inclusión de actores-guía que hacen representaciones teatrales relacionadas al contenido expuesto. El objetivo normalmente es poder así transportar a los visitantes hacia atrás en el tiempo. Para conseguir estos viajes en el tiempo también nos apoyamos en figuras creadas normalmente de cera, a veces incluso animadas (animatronix), o incluso con el uso de hologramas, o todo junto. Hay otro tipo de técnicas al uso, aunque no muy usadas en los museos, como es jugar con el sentido del olfato, sensaciones de viento y lluvia, etcétera. Queremos generar sensaciones realistas, alejadas del estatismo y el aburrido silencio de antaño que permanece en la mayoría de los museos junto al polvo de las vitrinas. Puede resultar un poco confuso para el visitante en un primer momento, ya que se tarda en distinguir lo verdadero de lo ficticio (el ping o retardo). Tratamos de recrear la atmósfera de una época para integrar a los visitantes como parte de ella. Por ejemplo, si somos capaces de reproducir una escena de la vida de Roma en el comienzo del primer milenio, los elementos arqueológicos expuestos en su correspondiente sección, sobre una época determinada, serán percibidos por el visitante de una manera totalmente diferente que si no hubiéramos vivido ese viaje en el tiempo. Se percibe todo lo que nos rodea, aprendemos, de una forma fluida y divertida. No se trata de faltar el respeto a la historia, se trata de enseñar la historia o cualquier otra materia, pero potenciando su factor didáctico para todos los públicos.

4 Respuestas a “La Exposición Romántica

  1. Muy interesante el post, muy agradecida. Las Casas-Museo o Museos biográficos, son el mejor ejemplo de exposición romántica, pues tratan de reconstruir la atmósfera en que vivió la persona a la que se dedica el museo.

  2. Pingback: Los últimos Posts imprescindibles de EVE MUSEOGRAFÍA | territorio toxico·

Tus comentarios son muy importantes para nosotros