El Gabinete de la Maravillas

11080001_46_3_0_gra Vamos a tener que personalizar la entrada de hoy de nuevo, no lo podemos evitar. Os pido disculpas ya por adelantado.

Tengo una relación extraña con el Museo Nacional de Ciencias Naturales de Madrid -http://www.mncn.csic.es-. Creo que es el primer museo del que tengo recuerdos, y también creo que fue el primer museo que me dió miedo. Hay museos que dan miedo (poca luz, llueve fuera con truenos…) y este era uno de ellos; evidentemente ya no me ocurre porque con la edad uno se hace a todo. Hay museos que si me dan una sensación de dejadez “que asusta”, y éste siempre estaba en la lista de museos “dejaos”. A mi siempre me ha producido muy mala impresión los museos con polvo en las vitrinas y las tiendas desabastecidas ya desde el escaparate, no lo puedo evitar. Este era el museo de los animales disecados llenos de polvo y “despelurciados” (Real Gabinete de Historia Natural). En todo caso siempre pensaba que había que perdonarle todo al pobre museo porque era y es el museo de ciencias más antiguo del mundo (1771), con permiso de otros que dicen lo mismo de ellos. Yo en el fondo le tengo mucho cariño porque me trae a la memoria los paseos con mi abuelo, que en realidad fue quien, sin querer, me insufló la vocación por mirar y ver.

El museo, tenemos que ser justos y decirlo, hace un enorme esfuerzo por renovarse incluso en tiempos de crisis absoluta para la museología y museografía como la que estamos sufriendo ahora y desde el 2007. Nunca será un museo de primera línea, si somos tan crueles como para compararlo con otros,- tiene rivales por todas partes incluso en Madrid como es el caso de CosmoCaixa (del que un día de estos hablaremos), y además los animales están vivos en el zoo -. En fin, no seamos injustos como decía y fijémonos en lo bueno que tiene. A mi, por ejemplo, el edificio siempre me gustó, es como un oasis verde en mitad de la Castellana. Si no fuera por el ruido del tráfico uno podría hacerse a la idea, recorriendo sus jardines, que está en mitad de la campiña exagerando el tema un poco. Dentro también tiene un oasis, que no es otro que “El Gabinete de las Maravillas”, mi abuelo lo llamaba así y yo lo voy a mantener si me lo permitís.

“El Gabinete de las Maravillas”, ya solo el nombre es muy sugerente, le hacía justicia esa denominación casera. A mi, cuando oía o leía “Gabinete de las Maravillas”, se me abría de par en par la imaginación, como el olor de calamares fritos de la cafetería Palermo de Gijón me abría el hambre feroz, pues lo mismo. Había incluso encontrado ese mismo nombre en novelas; Alfonso Mateo-Sagasta escribió una con ese mismo título (Editorial Zeta Bolsillo) y también hay un blog con ese título. Yo no voy a explicar aquí lo que allí se podía ver porque quiero que lo descubráis por vosotros mismos. Bastantes pistas doy incluyendo una foto.

Llevé no hace mucho a mi sobrino (12 años) al museo y lo recorrió entero sin prestar mucha atención a nada. Cuando llegamos al “Gabinete de las Maravillas”, se paró en seco. Lo que había en la vitrinas le llamó mucho la atención, aunque es verdad que ya conocía la historia de mi abuelo, no era zona desconocida del todo para él aunque solo fuera de referencia y por todo lo que yo le había contado anteriormente. A los niños es la zona del museo que les gusta. Ya he comentado alguna vez que los enanos corretean por allí, que los vigilantes están hasta el moño de llamar la atención y que la única forma de que no se aburran es que vayan a visitarlo con el colegio y un profesor con buena labia, y ejerciendo de guía, los engatuse. No creo que hoy por hoy sea un museo para niños que vayan con sus papis y mamis, se aburren todos. Ir para visitar “El Gabinete de las Maravillas” exclusivamente, pues puede ser una buena idea de domingo lluvioso si estáis en Madrid, y lo combináis con el CosmoCaixa, o vaís directamente al CosmoCaixa y luego el Thyssen “a ver nucas”. Esto último lo explicaré en otra entrada.

THE CABINET OF WONDERS

We’ll have to personalize the blog again today, we can not help. I apologize in advance.

I have a strange relationship with the National Museum of Natural Sciences in Madrid -http :/ / www.mncn.csic.es -. I think it’s the first museum that I have memories from, and I think it was the first museum that fears me. There are museums that are scary and this was one of them (it is raining outsid with thunders…), obviously it does not do it now because with age one becomes world-traveller filled with experiences of all kind. There are museums that if I get a sense of complacency “frightening”, and he was always on the list of “ugly” and abandoned museums. I always has very bad impression in dusty museums and shops showcases underserved from the window to the end, I can not help it. This was the museum of dusty stuffed and “unhaired-bold” animals (Royal Cabinet of Natural History, it’s the name of it). In any case, I had always thought you had to forgive all the poorness of the museum because it was and is the oldest science museum in the world (1771), with permission from others who say the same about them. Me, in the background, I have much affection of it because it brings to my mind the walks with my grandfather, who actually was the one who inadvertently insuflated me the vocation of looking and see.

The museum, we have to be fair and say it makes a huge effort to renew even in times of absolute crisis for museology and museum as we are suffering now since 2007. It will never be a museum of the first line, if we are so cruel as to compare it with others – has rivals everywhere even in Madrid such as CosmoCaixa (we will talk about it soon), and also the animals are living in the zoo (?) -. Anyway, let’s not be unfair as I said and let’s look at how good it is. To me, for example, I always liked the building. It is like a green oasis in the middle of the Castellana avenue. If not for the traffic noise one might get the idea, walking around its gardens, which is in the middle of the countryside exaggerating the issue a little bit. Inside also has an oasis, which is none other than “The Cabinet of Wonders”, my grandfather called it like that and I’m going to keep it in this way, may I?

“The Cabinet of Wonders”, just the name is very suggestive to me, that denomination him justice home. To me, again, when I hear or read “Cabinet of Wonders”, my imagination gets open wide, as the smell of fried calamari from Palermo cafe in Gijon opened me fierce hunger. There was even the same name found in novels, Alfonso Mateo-Sagasta wrote one with that title (Editorial Zeta Bolsillo) and there is a blog with that title. I will not explain here what is there because I could see that you discover for yourself. I already gave enough clues as the photo included in the head of the blog.

Not long ago I took my nephew (12 years) and he toured the entire museum without paying much attention to anything. When we got to the “Cabinet of Wonders”, made the stop. What was on the windows caught my attention, though it is true that he knew the story of my grandfather, was not entirely unknown area for him if only reference. A children’s museum area they like. I’ve said once that the dwarves run around there, that the guards are sick and tired of attention and that the only way not to be bored is to visit the school and a teacher with good pitch, and exercising guide, the coax. I do not think that today is a museum for children to go with their daddies and mommies, get bored everyone. Go to visit “The Cabinet of Wonders” exclusively, it may be a good idea if you are rainy Sunday in Madrid, and you combine it with the CosmoCaixa, or going directly to the Thyssen CosmoCaixa then “to look at necks”. I will explain to you that in another post.

2 Respuestas a “El Gabinete de la Maravillas

  1. Hola , yo también tengo recuerdos contradictorios de este museo,pero creo que era el más “popular” entre los niños cuando yo era pequeño.Interesante lo del ” Gabinete de las Maravillas”, ya sólo el nombre resulta atractivo.Con lo que cuentas , me han entrado ganas de volver allí con algún sobrinillo,,daré una oportunidad más a este museo, creo que se lo merece .Enhorabuena por la página, he estado leyendo vuestras distintas entradas y me parece curioso.Creía que conocía bien la zona de Asturias, pero está claro que me he dejado muchas cosas en el tintero,sobre todo las de tipo cultural, y gastronómico, se agradecen enormemente las recomendaciones , se ve que el “autor” es todo un gourmet. Un saludo. Lorenzo.

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