Cambios Culturales en la Era de la Información Global

 

Ya sea sincrónica o diacrónica, la cultura es esencialmente evolutiva y dinámica. El cambio es una constante inherente a la cultura. Desde la perspectiva de esa evolución interna, el sujeto es estimulado y catalizado directa o indirectamente por la información que se produce en la práctica social, a fin de recombinar y construir los factores culturales originales y heterogéneos, para finalmente generar el cambio cultural. El progreso de la civilización humana se atribuye a los cambios culturales repetidos y espirales, es decir, isomorfismo heterogéneo continuo y recombinación catalítica (ni más, ni menos).

Al revisar la historia de la cultura mundial, el desarrollo adquirido bien podría atribuirse a las ideas e inventos innovadores de los sabios. A diferencia de lo que ocurría antaño, los cambios culturales en los tiempos modernos y contemporáneos suelen estar influenciados por factores externos e impulsados ​​por la información. El poder «blando» de la cultura trasciende al poder económico, político y militar y está profundamente integrado en la vitalidad, creatividad y cohesión de una nación. En realidad, lo atractivo de una nación es su cultura. En la era de la globalización, la informatización promueve la comunicación cultural y los conflictos. Con el movimiento transformador que genera la revolución mundial de la ciencia y la tecnología, la industria cultural también puede transformarse y actualizarse adoptando la alta tecnología moderna, que es el medio más importante para promover la innovación cultural y tecnológica.

Como artista y científico, Leonardo Da Vinci explicaba que «el arte solo puede volar alto con la ayuda de las alas de la ciencia y la tecnología». Cualquier avance tecnológico ofrece una oportunidad al mundo en desarrollo. Un país moderno debe apostar por la digitalización, el uso de las redes y los medios de comunicación digitales. La revolución de la información contemporánea ha traído una nueva forma económica – la economía digital y la economía de red – y cultural – cultura digital y cultura de red -. En la actualidad, la industria de la información debe desarrollarse vigorosamente si quiere acabar con la brecha tecnológica. Lo digital se está convirtiendo en la industria más importante del desarrollo económico y social.

Según un análisis de la industria cultural, la revolución de la información contemporánea ha pasado por el proceso de transformación del hardware al software, y lo ha hecho desde la era de la red a la del contenido. Solo cuando la industria de Internet y la del contenido se fusionen y desarrollen, la información tendrá un futuro prometedor. En este sentido, la industria de la información contemporánea ya no es una industria de tecnología de la información pura, sino que se combina con la de la cultura de la información. Mediante esta combinación, haciendo que la industrialización y la informatización se refuercen mutuamente tomando el camino de la nueva industrialización, será posible lograr un desarrollo extraordinario. El auge de la industria de la cultura de la información constituye uno de los símbolos más destacados de la revolución de la información contemporánea. Es una cuestión inevitable para el desarrollo de la industria cultural, que pasa por combinar la cultura avanzada con ciencia avanzada y  alta tecnología. De este modo se logra la mejora constante de la tasa de contribución de la ciencia y la tecnología a la cultura, lo que permite generar un desarrollo armonioso de ambas.

Llama la atención el desarrollo de la cultura en el mundo actual. La enorme aplicación de alta y nueva ciencia y tecnología en el campo de la cultura ha generado numerosas formas culturales novedosas, y abre un vasto territorio desconocido para el mapa cultural tradicional, promoviendo el progreso continuo de la civilización humana que pasa a un estadio superior y logra vencer una barrera más. Como sabemos, la mayoría de los productos culturales poseen contenido de características virtuales inherentes, que se consideran los más adecuados para la producción, circulación y consumo en línea. Estos productos culturales pueden completar todo el proceso de producción, transacción y consumo en Internet. Por lo tanto, el mercado cultural en línea se ha convertido en una de las industrias que más se ajusta a la naturaleza del mundo en línea.

La ola de informatización ha cambiado el entorno internacional para el desarrollo de varios países, e intensificado la interacción cultural y la competencia entre ellos. En el mundo de hoy, la ciencia y la tecnología cambian dia a día. Tanto la tecnología de la información – representada por la tecnología digital – como la tecnología de la red y la multimedia nos conducen a una nueva era informativa. En la década de 1980, todavía estábamos sorprendidos por la explosión de información. La nueva revolución científica y tecnológica construyó una autopista informativa a nuestro servicio. El rápido desarrollo de la tecnología digital y la tecnología multimedia, así como la amplia aplicación de Internet, han revolucionado el alcance, la velocidad y la forma de difundir la información, y han llevado la revolución de la información contemporánea a un nivel superior. Su poderoso poder de transmisión, comunicación e intercambio nos permite superar las limitaciones del tiempo y el espacio. Esta repentina era de la información hace que nuestro planeta se vuelva muy pequeño, como un pueblo donde se escucha el canto de los pajaritos y los ladridos de los perros. Fuera de la aldea global, no hay paraíso. En este caso, ningún país puede mantenerse al margen, ni ningún estado puede participar en la interacción y competencia involuntariamente. O mi cultura te influye, o tu cultura me influye a mí.

Antes de la era de la información, la comunicación y el intercambio entre las diferentes culturas nacionales eran limitados y lentos. Años después, la tecnología digital proporciona las condiciones técnicas y los medios óptimos necesarios para una amplia y profunda comunicación entre las diferentes culturas nacionales. En este caso, gracias a la competencia cultural nacional y étnica, llena de vitalidad, creatividad y cohesión, la difusión de la cultura será lo primero. Todos estamos en posición de ejercer un gran poder e influencia asimiladores, pudiendo extender esa influencia a los intereses del nivel estatal, generando una clase de cultura que puede mejorar la fuerza integral del país. En otras palabras, la ola de tecnología de la información ha enriquecido las formas de comunicación cultural entre países, ha fortalecido la amplitud y profundidad de la interacción cultural entre ellos y ha proporcionado un camino y una plataforma para la exhibición vigorosa del poder cultural.

Para finalizar, diremos que la tecnología de la información, que se está desarrollando vigorosamente, tiene un impacto amplio y profundo en el modo de producción, en la forma de vida y de pensar de los seres humanos, en la comunicación e interacción cultural entre países, y en todos los campos y niveles de la vida social, incluido el cultural. En la era de la información, la forma ontológica, la económica, la técnica, la funcional y la de comunicación de la cultura están cambiando. La tarea principal de los estados y naciones es captar el pulso de esta carrera, ajustarse a la tendencia del desarrollo de alta tecnología y promover la prosperidad y la innovación de la cultura local.

Recursos bibliográficos:

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Huntington, S.P. (1998): El Choque de la Civilización y la Reconstrucción del Orden Mundial; Simon & Schuster: Nueva York, NY, EE. UU.; pp. 177-198.

Van Peursen, C.A. (1992): La estrategia de la cultura: una visión de los cambios que tienen lugar en nuestras formas de pensar y vivir hoy; China Social Sciences Press: Beijing, China; págs. 89–124.

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