Museos y Desarrollo de una Ciudadanía Activa

 

La historia de los museos está muy relacionada con los principios fundamentales de los procesos de construcción de las naciones, la democracia y la ciudadanía. Esta última juega un papel especialmente destacado en la configuración del modo de interacción de los museos con un público en constante evolución y expansión.

En el siglo XIX, y durante gran parte del XX, los museos recibieron y aceptaron la misión de construir la historia común de los pueblos, países y regiones. Tenían la responsabilidad, además, de incluirla dentro de la educación escolar obligatoria y crear, en paralelo, un lenguaje común, una estructura de información y una identidad nacional, tareas que en gran parte fueron asumidas por los medios de comunicación.

El método de creación de los museos, representando una visión del progreso nacional y popular, y añadiendo el conocimiento de la riqueza cultural nacional a través de la diversidad regional, siempre ha funcionado muy bien – cuando los visitantes acudían a esos museos -. De no haber sido así muchas de estas entidades habrían desaparecido. El museo logra su propósito como una construcción de la historia y como herramienta para exhibirla.

Los historiadores y museólogos dentro de veinte o treinta años echarán la vista atrás, hacia los museos en desarrollo de 1945, o los de la década de 1970, bajo una nueva luz, que se asemejará a la de los aquellos días. En las primeras décadas del siglo XXI, la comunidad internacional, y particularmente la europea, ha asignado a los museos una nueva tarea: defender y enseñar los valores humanos universales básicos.

En el contexto de Europa, se puede ir más allá e interpretar el mensaje de la Unión y el Consejo Europeos como una llamada a los museos para difundir el conocimiento, la comprensión y la aceptación de los «valores europeos», que se basan en la lucha única por los derechos humanos.

Estos valores difieren fundamentalmente de los del resto del mundo. Entre ellos, está el respeto categórico a la vida humana (abolición de la pena de muerte) o la importancia de la seguridad social básica. Los «valores europeos», que hoy adoptan los museos,  se hallan claramente vinculados a la idea de «ciudadanía», haciendo de ésta un componente esencial de la comunidad y del trabajo museístico actual.

Aunque el concepto de cultura europea resulta más difícil de definir, es innegable que la civilización europea, con sus características específicas, ha producido una enorme herencia común. El compromiso con el patrimonio cultural, que se desarrolla con urgencia – en unos países más que en otros -, se hace evidente dentro de la complejidad de los ambiciosos objetivos de los museos contemporáneos. Concienciar sobre la importancia de la contribución ciudadana para preservar y mejorar este patrimonio sigue siendo, directa o indirectamente, un elemento esencial de la misión de cualquier museo. Para lograr estas aspiraciones, es preciso que todos los ciudadanos, incluidos los más jóvenes, sean llamados a contribuir con los museos a la construcción del «Espíritu de Europa» y al desarrollo de un sentido de ciudadanía europea.

«Museos para todos»‘, «Approche du publique», «Musei dalla parte del pubblico», son modos diferentes, y en diferentes idiomas, para enfatizar la importancia de una política de puertas abiertas y sobre una participación efectiva de la audiencia en la vida de «sus» museos.

A partir de aquí, surgen preguntas clave que pueden arrojar un poco más de luz sobre ese papel responsable de los museos.

1. Acceso: ¿Cuáles son las características esenciales de una política de acceso de los museos europeos?

Ya no es solo una cuestión de entrada libre, simplificación de contenidos, comunicación efectiva o buena promoción cultural. Como Dirk Houtgraaf (2012) escribió: «[…] humilde, pero inevitablemente, nos moveremos hacia una era de co-creación y conexión. El principal impulsor es la fuerte Revolución de las nuevas tecnologías de la comunicación. El acceso no tiene que ver únicamente con atraer público, sino con alentar, además, la participación activa dentro del museo y su comunidad. En pocas palabras, el acceso significa participación».

2. Europa en los museos: ¿qué significa Europa en términos de museo?

Siendo honestos y congruentes, tenemos que decir que las diferentes narrativas de Europa se debaten aún abiertamente. Existe una memoria «casi compartida» de la historia europea, pero cuando nos sumergimos bajo la superficie, buceando en los sentimientos más profundos de los ciudadanos europeos, observamos lo difícil que resulta ignorar los estereotipos y discutir abiertamente las creencias más radicales. La sociedad del siglo XXI sigue siendo una sociedad herida. ¿Cómo es posible tratar el efecto de los conflictos pasados? A parte de que todavía existe un patrimonio disonante, aún se debate el modo en que los museos pueden presentarlo de manera adecuada y coherente.

3. ¿Cuál es el posible papel de los museos en el desarrollo de un sentido de ciudadanía europea?

De la información a la seducción: los museos serán relevantes cuando la sociedad reconozca abiertamente su papel y se encuentre en sintonía con los eventos y desarrollos contemporáneos que impactan en ella. Los museos necesitan documentar y abordar los problemas que actualmente son fundamentales para la vida cotidiana de su audiencia. No es suficiente hablar de Europa (aunque todavía sea muy necesario); se requiere que los museos hagan un uso efectivo de su poder de seducción intelectual para fomentar una perspectiva europea.

4. ¿Cuáles son las implicaciones del impacto de las redes sociales en la identidad de los museos y las acciones dentro de la comunidad?

Al compartir contenido, como hace Europeana, los museos pueden aumentar su liderazgo en la sociedad. Dado que Internet se utiliza como fuente básica de información autorizada (aunque no siempre es el caso), existe la posibilidad de que los museos se posicionen también como fuentes fidedignas de conocimiento en el ámbito cultural y en el entretenimiento educativo (mercado del entretenimiento educativo – edutaintment).

A medida que las dimensiones locales, nacionales y globales se interrelacionen cada vez más, las ideas y principios establecidos de una dimensión pueden verse potencialmente socavados. Los museos poseen la capacidad para mostrar las diferentes perspectivas y la diversidad de creencias, historias y narrativas, y por lo tanto tienen el poder de ayudar a construir a la interrelación entre – como hemos citado anteriormente- los niveles locales, nacionales y globales.

Por otro lado, el «museo virtual» ha traído consigo un cambio de significado, desde la idea de contemplar Internet como un escaparate para atraer visitantes, hasta la de entenderlo como una visión totalmente digital y «conectada» con la presencia del museo. Actualmente, el museo en Internet es una entidad digital integral y articulada, que a veces exhibe su propia vida autonomía. Esta digitalización y virtualización de los museos ha creado, a su vez, nuevos puestos profesionales, como los e-curadores, algo imposible de pensar hace diez años.

5. En la era de la globalización, ¿cómo puede un museo cumplir con su misión mientras equilibra necesariamente diversas influencias y formas de interpretar sus colecciones y contenidos culturales?

Por supuesto, esto no es solo un desafío para los museos. Sin embargo, a medida que los observamos más de cerca, centrándonos en la naturaleza específica del discurso museológico, es evidente que el núcleo del problema es una cuestión que tiene que ver con el lenguaje del museo; un lenguaje que está pasando por un proceso de mutación en el cual es difícil identificar la dirección de su desarrollo y evolución. Esto guarda relación con los acontecimientos que se están desarrollando dentro de la sociedad occidental, pero también, y cada vez más, con el mundo global en general. En el caso de los museos, su identidad puede verse involucrada en una mutación radical.

En los últimos cincuenta años, ICOM ha reformulado la definición de museos con bastante frecuencia, y a medida que nuevos tipos de instituciones entraban en escena. Hoy, el punto clave no está en saber cómo se define un museo, sino cómo piensa y actúa.

Recursos:

Massimo Negri (2014): Museums and the sense of European citizenship: key themes and dilemmas. NEMO XXI Annual Conference Documentation, Bucarest, Rumanía, noviembre 2013.

Henrik Zipsane (2014): Museums and the Development of Active Citizenship. NEMO XXI Annual Conference Documentation, Bucarest, Rumanía, noviembre 2013.


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