Smithsonian

“Todo lo que sé, lo he aprendido en los libros”. Abraham Lincoln

Lincoln nunca pisó un museo.

La primera vez que viajamos a Washington DC, ya hace unos cuantos años, en los días previos al viaje sentíamos la excitación de la noche del 5 de enero cuando éramos unos críos y los Reyes Magos prometían portarse muy bien con nosotros. Para los que somos amantes de los museos de toda clase y condición, puede que sea el destino perfecto para darse un buen atracón y dejarnos los pies en ello. La capital de Estados Unidos es una ciudad amable en general. Siendo una ciudad objetivo militar-1, molesta quizá la sensación de sentirse uno observado constantemente, que lo estás, y quieras que no eso condiciona un poco la visita, – salir del aeropuerto Reagan o el de Dulles puede resultar una experiencia traumática -. Para los que no habéis estado allí (aun), mencionar que es una ciudad con enormes zonas verdes ideales para dar paseos kilométricos, buscar un lugar para sentarse y otear tanta majestuosidad neoclásica capitalina. La parte central de lo que llamaríamos la zona de museos es el National Mall, una enorme franja de jardín que comienza en el frontis del Capitolio y termina en el Lincoln Memorial Monument – el edificio de Washington que más sale en las películas además de la consabida destrucción del Capitolio por decisión de los extraterrestres -, y dejando justo a la mitad del recorrido el gigantesco monolito que es el Washington Memorial – también destruido en ocasiones cuando Hollywood aprieta el botón rojo -.

??????????????????The National Mall / Imagen: US Navy

Pues es allí, en el Mall, nos encontraremos con un edifico rojizo al que allí llaman castillo, que parece la casa de la familia Monster, familia Addams para los amigos. Parezca lo que parezca, es una de las entidades más honorables y admirables que existen en el mundo en relación al mundo de los museos y de la transmisión del conocimiento: The Smithsonian Institution*. Hablamos de un centro de educación e investigación que posee además un complejo de museos asociado. Está administrado y financiado por el Gobierno de los Estados Unidos, además de los fondos que recibe gracias a donaciones, ventas, concesiones, licencias para actividades y revistas. La mayoría de sus instalaciones están localizadas en Washington, D.C., pero entre sus 20 museos, nueve centros de investigación y un zoo se encuentran algunos situados en Nueva York, Virginia o Panamá, entre otros lugares. El Smithsonian cuenta con más de 136 millones de bienes en sus colecciones, publica dos revistas (Smithsonian y Air&Space), y posee una fuerza de seguridad propia para proteger a los visitantes, trabajadores y propiedades de los distintos museos. El emblema de la Institución es un sol estilizado. Smithsonian ha creado la Meca de los aficionados a los museos, un lugar al que hay que ir al menos una vez en la vida.

MallMap2002Archivo EVE

De toda la fantástica oferta de museos que se nos muestran allí, nosotros tenemos preferencia por tres: el National Air & Space Museum por razones obvias, el Natural History Museum y la National Gallery of Art (sentimos debilidad por los pintores del Romanticismo norteamericano); son tres museos espectaculares e imprescindibles. Se necesita una semana para visitar los tres con cierto grado de atención, lo malo es que los niños se rebelarían con razón. Lo bueno es que Washington es una ciudad que ofrece multitud de diversiones orientadas a las familias. La ciudad se inunda de familias desde que finaliza en colegio allí hasta que vuelve a comenzar, hay niños por todas partes, hasta en las copas de los árboles. Esta orientación familiar no quita para que se pueden visitar lo que desgraciadamente es el recordatorio de lo salvajes que somos los humanos: el cementerio de Arlington, con sus inacabables horizontes de cruces blancas y el Museo del Holocausto, eso sin dejar de nombrar los memoriales a la Segunda Guerra Mundial, y a las guerras de la de Vietnam y Corea, suma y sigue. En fin, creemos que es preferible que desconecten de tanto museo en el Smithsonian  Zoo, que es muy chulo y así nos evitamos hablar de cosas tan tremendas. Otra visita obligada para todos es darse un paseo por la sede de National Geograhic “Emporium” que tiene una zona especialmente dedicada a los peques.

npg-robinwilliamsUna de las cosas que demuestran el enorme potencial de acción del Smithsonian es su capacidad de reacción. Tardaron menos de una semana en montar la exposición “In Memoriam” recordando al actor Robin Williams (Foto: Smithsonian)

(*) La Institución Smithsonian se estableció con fondos de James Smithson (1765-1829), un científico británico que dejó su patrimonio a los Estados Unidos para fundar “en Washington, bajo el nombre de la Institución Smithsonian, un establecimiento para el incremento y la difusión del conocimiento. Smithson, el hijo ilegítimo de un inglés rico, había viajado mucho durante su vida, pero ni una sola vez había puesto un pie en suelo americano. ¿Por qué, entonces, habría de decidir que se formule la totalidad de su considerable raíces-que ascendió a medio millón de dólares, o 1/66 de todo el presupuesto federal de los Estados Unidos en el momento-a un país que le era ajeno? Algunos especulan que fue porque se le negó el legado de su padre. Otros sostienen que fue inspirado por el experimento de Estados Unidos con la democracia. Algunos atribuyen su filantropía a los ideales inspirados por organizaciones tales como la Royal Institution, que se dedica a utilizar el conocimiento científico para mejorar las condiciones humanas. Smithson nunca escribió sobre o habló de su legado con los amigos o compañeros de trabajo, por lo que nos queda especular sobre los ideales y motivaciones de un regalo que ha tenido un impacto tan significativo en las artes, las humanidades y las ciencias en los Estados Unidos. Los visitantes pueden rendir homenaje a Smithson con una visita a su cripta, situada en la primera planta del Smithsonian Castle.

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