Arqueología y Museos

Istanbul Archaeology MuseumLeyendo la excelente entrada de Francisco Javier Tostado en su blog, titulada “Perry Fawcett, el verdadero Indiana Jones”, nos ha inspirado para recuperar una antigua reflexión sobre los orígenes de la arqueología y su relación con los museos. Aunque como toda reflexión personal se hace discutible, lo que sí es cierto es que la historia nos ha regalado el personaje de William Petty (siglo XVII), una explosiva mezcla de pastor protestante, mujeriego y mercenario, que dedicó toda su vida a viajar, a la incesante búsqueda de belleza en forma de mármoles helénicos enterrados, así como especímenes ancestrales de toda clase y condición. Hacía su trabajo fundamentalmente por Levante: Grecia, Turquía, Creta, etc., para que, una vez encontrados y desenterrados, se los llevaba por barco a su señor, un noble de la corte inglesa que los coleccionaba con verdadera obsesión. Aquel lord inglés, ahora no recordamos su nombre, con la inestimable ayuda de maese Petty, habilitó salas enteras de su castillo palacio para acomodar toda la obra expoliada por el mercenario y así mostrarla para deleite y envidia de sus amigotes. Su esposa coleccionaba tizianos , no reparando en gastos ni malas artes para que Petty se los llevara a casa, donde lucían privadamente en paredes enormes. Hubo un momento que ya no había espacio dentro del castillo para tanta escultura, por lo que el jardín se convirtió también en espacio expositivo. ¿Fueron Petty y su señor los primeros estudiosos de restos materiales de la vida humana ya desaparecida? ¿Fue ese el origen del primer museo de arqueología?

2117261El libro de Alexandra Lapierre retrata la vida de William Petty, primer “arqueólogo” conocido de la historia. Hay quien duda que fuera un personaje real

El descubrimiento de las ciudades de Pompeya y Herculano en el siglo XVIII, provocó que comenzara un enorme interés generalizado por las culturas mediterráneas y una carrera abierta en búsqueda de vestigios arqueológicos. Hasta Napoleón comenzó una expedición militar entre los años 1798 y 1800, motivado por ese naciente interés por las cultura antiguas y que supuso el hallazgo de importantes nichos arqueológicos, entre los que se puede mencionar la Piedra de Rosetta. Entre los años 1822 y 1890, Heinrich Schliemann descubrió los restos de la ciudad de Troya. La carrera ya era imparable hasta que la arqueología se certificó como ciencia a mediados del siglo XIX. Fue el resultado de la combinación de intereses científicos concretos, entre los que sobresalen el reconocimiento de la gran antigüedad del hombre, la demostración de la teoría de la evolución y, además, el sistema de las tres edades propuesto por Thomsen. Este último publicó en 1848 una guía del Museo Nacional de Copenhague, en el que exponía el criterio seguido en la ordenación de las colecciones antiguas del ya transformado lugar de muestra de colecciones a museo nacional danés propiamente dicho, clasificándolas genéricamente en: Edad de Piedra, Edad del Bronce y Edad de Hierro. Esta clasificación fue seguida por la mayoría de los museos europeos.

copenhagen3El Museo Nacional de Copenhague es el considerado primer museo arqueológico del mundo por ordenar sus colecciones en tres etapas de la historia del hombre (1848). Hay quien asegura que el primero fue el Museo Británico (1759), la diferencia estriba quizá en el orden científico del primero y en el desorden del segundo

Antes de finalizar el siglo XIX se inician las primera excavaciones metodológicas, como las que realizó Pitt-Rivers, en las que se intentaba recuperar el registro arqueológico completo y no solo los objetos valiosos. A partir de se momento, se desarrolla lo que se conoce como etapa de la gran clasificación o método tipológico, que proporciona las bases para elaborar las distintas secuencias cronológicas con el objetivo de buscar respuestas para las grandes y fundamentales preguntas sobre la época de los objetos recuperados. La preocupación por la tipología está presente en las exposiciones de los museos prácticamente hasta mediados de lo que llevamos de siglo XXI.

624x351-sutton-hoo-carouselEs indiscutible la importancia que el Museo Británico ha tenido y tiene en las grandes expediciones de estudios arqueológicos. Por el respeto que sentimos hacia la institución como tal, hoy no mencionaremos la palabra expolio

Todo artefacto creado por el hombre, que ha sido un instrumento para su uso cotidiano, centra todo la investigación y saber de la arqueología. Cuando estos objetos entran en un museo, en la mayoría de los casos – gran error en la mayoría de los casos, incluidos museos de enorme prestigio – lo único que se pretende es su exposición para la contemplación. Sin embargo, tenemos que decir también que la investigación arqueológica está evolucionando para dar paso a una visión didáctica que es importantísima para el entendimiento, por toda clase de público, porque los objetos comienzan a adquirir contexto gracias a una nueva museografía aplicada. Porque en definitiva, la arqueología sí es divertida; los arqueólogos y museógrafos didácticos lo saben bien.

 Imagen principal para redes sociales: California’s Cultural Heritage 

4 Respuestas a “Arqueología y Museos

  1. Hola,
    aprovechando este artículo quisiera agradeceros el enlace que hacéis a mi blog. Hace tiempo que os sigo y encuentro muy interesantes y didácticas vuestras entradas. Sin duda hacéis una divulgación de la cultura y los museos en particular, extraordinaria.
    Un saludo

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