Yo lo Vi Primero

parthenon Sir Hans Sloane guardaba en su casa una colección de cerca de 71.000 objetos sin sufrir el síndrome de Diógenes. Estaba obsesionado con que todos los objetos que había acumulado durante toda su vida no se perdieran y se conservaran intactos después de su muerte. Finalmente Sloane llegó a un acuerdo con el rey Jorge II, con el que debía tener acceso directo, para que el estado se hiciera cargo de toda la colección a cambio de 20.000 libras que irían a parar a manos de los herederos del inefable Sloane. El Museo Británico fue fundado en 1753, una vez recogida en el acta del parlamento británico su fundación, convirtiéndose en la primera institución museística del mundo como tal – http://www.britishmuseum.org -. La colección de Sir Sloane estaba formada fundamentalmente por libros, especímenes naturales y antiguedades como eran sus dibujos, monedas, y “objetos etnográficos” variados.

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El Museo Británico (MB) se abrió al público el 15 de enero 1759. En sus comienzos estaba localizado en una mansión ya existente del siglo XVII, Montagu House, en Bloomsbury, justo en el sitio donde está emplazado hoy en día. La entrada era gratuita y se daba a conocer como una institución dirigida a estudiosos y curiosos. Con la excepción de las dos guerras mundiales, el Museo Británico ha permanecido abierto siempre, aumentando gradualmente el número de personas que lo visitan cada año; se comenzó con 5.000 visitantes por año, ahora son 6 millones los que pasan casa año por allí.

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Hace muchos, muchos años, cuando visitamos el MB por primera vez, nos vino inmediatamente a la mente la siguiente pregunta: ¿no deberían estar todas estas joyas expuestas aquí en sus países de origen? Respuesta: “Si estuvieran en sus países de origen posiblemente no hubieran estado tan bien guardados, cuidados y expuestos al público como lo están aquí”. Esta pregunta nos asaltaba insistentemente cada vez que visitábamos un museo de cualquier otro país. ¿Porqué las momias egipcias no se guardan en Egipto, las vasijas romanas en Italia y los restos del Partenón en Grecia? Pues porque lo que funcionaba sobre todo en la época en la que se fundó el Museo Británico (hablamos de museos) y hasta bien entrado el sigo XX era lo de: “yo lo vi primero” y también lo de: “Santa Rita, Rita, Rita…”.

Pero, cuando nos dicen: “todo lo que veis en este museo debe estar guardado aquí porque, si no fuera así, se hubiera perdido todo”, no nos convencen. Vamos a refrescar la historia en relación, por ejemplo, sobre todos los tesoros sacados del Partenón que guarda el MB. Todos estos tesoros, hablamos fundamentalmente de las esculturas provenientes de los frisos de Fidias, fueron maltratados y casi destruidos por el personal del Museo Británico en 1930. Un grupo de “restauradores” decidieron, sin consultar previamente con sus superiores, usar cemento para “rellenar” los desperfectos que mostraban las figuras. También usaron limpiadores para quitar los “restos de pintura” que aun se podían ver en las esculturas. Fue un caso que, cuando la opinión pública británica tuvo noticia de ello, levantó un enorme escándalo, no pudiéndose justificar ya que el MB guardara a salvo el enorme patrimonio artístico que había sido sacado de Grecia previamente por iniciativa de Lord Elgin (el águila que sacó “los mármoles de Elgin” de Grecia), para su cuidado y preservación, nunca por expolio.

¿Qué ocurrió después? Pues algo que puede contestar la pregunta que nos formulábamos cada vez que visitamos un museo que “preserva” los vestigios culturales “pertenecientes” a otro país. Veamos lo que pasó con el tema de las esculturas, los mármoles de Elgin, de la Acrópolis:

En la Conferencia Mundial de la UNESCO de 1982 celebrada en México sobre políticas culturales, se aprobó una votación sobre una resolución que pedía la devolución de las esculturas del Partenón a Grecia para su reincorporación (instalación) en el edificio. En octubre de 1983 se emitió una solicitud por parte del gobierno griego recordando al gobierno británico la resolución por la cual las esculturas debían ser devueltas. Después de consultar esta nueva petición griega con el director y síndicos del Museo Británico, esta solicitud fue finalmente rechazada formalmente por el gobierno británico en abril de 1984. La reclamación frustrada del gobierno griego, fue seguida al mes siguiente por una nueva reclamación a través de la UNESCO, que fue rechazada de manera similar en 1985, después haberse consultado de nuevo con el Museo Británico. Los sucesivos gobiernos británicos se han lavado las manos con el asunto, sosteniendo la posición de que este es un asunto que compete exclusivamente al MB, manifestando que “ellos” son los propietarios legales de las esculturas del Partenón (recordemso que Lord Elgín en su día las compró en el mercado negro).

UNESCO

En mayo de 1997, a raíz de un llamamiento directo del gobierno griego, el entonces Secretario de Estado del Departamento de Cultura y Deporte británicos, el Excmo. Dr. Chris Smith, afirmó que la posición del gobierno era que el asunto era competencia exclusiva de los fideicomisarios del Museo Británico, y que el gobierno, como tal, no pretendía poseer las esculturas. Esta sigue siendo la política del gobierno británico.

En octubre de 1999, La Comisión de Cultura, Medios de Comunicación y Deporte de la Cámara de los Comunes, anunció su intención de llevar a cabo una investigación sobre el retorno de los bienes culturales y el comercio ilícito. Tras la presentación de pruebas escritas y de visitas al Museo Británico, la comisión celebró sesiones orales con representantes de Grecia e Italia, en uno de las cuales el ministro griego de Asuntos Exteriores, el Sr. George Papandreou, presentó la posición griega. El informe completo se publicó en marzo de 2000 y el Comité de Selección, que había investigado al Museo por sus prácticas desde 1816, abogó por para que no hubiera cambio alguno en la situación actual de las esculturas del Partenón en el Museo Británico.

Esta posición se ha visto reforzada por las declaraciones de distintos partidos gobernantes, mediante cartas al comité británico para la restitución de las esculturas del Partenón y los eurodiputados encabezados por el Dr. Alan Howarth y por el exprimer ministro, el Excmo. Tony Blair, en una entrevista con el periódico griego a Bima (marzo de 2001).

En noviembre de 2002, Evangelos Venizelos, ministro griego de cultura, viajo al reino Unido con su delegación para reunirse con Sir John Boyd, presidente del Patronato del Museo Británico y Neil MacGregor, director del MB en aquella época, para presentar por primera vez una propuesta para que las esculturas del Partenón expuestas en el Museo Británico se enviaran a Atenas para ser mostradas en el nuevo museo que se estaba construyendo cerca de la Acrópolis. Esta propuesta se elaboró en una reunión del comité de la UNESCO en marzo de 2003, relacionándola a su vez con los Juegos Olímpicos celebrados en agosto de 2004 en Atenas. Se hizo caso omiso a la nueva solicitud.

La cuestión de la propiedad de las esculturas Museo Británico de las esculturas, que durante tantos años fue denunciada por el Gobierno griego, se ha difuminado en la nada. La última acción de la que se tiene conocimiento fue, no sólo fue una carta enviada al Sunday Times del 17 de agosto 2003, por el Sr. Venizelos, manifestando que el gobierno griego no reconocía la competencia de los administradores del Museo Británico para negarse a devolver las esculturas del Partenón a Grecia. Actualmente ambas partes están a partir un piñón (?). No entendemos nada.

En resumen, da igual que un organismo a nivel mundial como es la UNESCO dicte la norma. Los gobiernos finalmente consiguen que el patrimonio se quede donde está, no se mueva, por muy lícita que sea la petición de devolución. A nosotros no nos parece justo ni en la forma ni en el método, ahora ya tenemos información de como funcionan estas cosas. Los lobbies están en todas partes, incluidos los que entienden cultura como negocio.

El resto de lo que se sacó de la Acropolis “se guarda” en:

Atenas
Restos de las metopas (especialmente la pertenecientes al este, norte y oeste del Partenón), frisos (especialmente los del norte y el oeste) y frontones, esculturas que se quedaron en el edificio y que están siendo instalados en el Nuevo Museo de la Acrópolis

París, Musée du Louvre
Un friso de losa, una metopa; fragmentos del friso y las metopas, una cabeza de los frontones

Copenhague, Museo Nacional
Una metopa.

Würzburg, Universidad
Se envió una metopa al Museo Británico.

Museos Vaticanos
Fragmentos de metopas, frisos y frontones.

Viena, Kunsthistorisches Museum
Tres fragmentos de friso.

Munich, Gliptoteca

Fragmentos de friso.

Una respuesta a “Yo lo Vi Primero

  1. Hola,interesante entrada e interesante debate el que se plantea con este tipo de cuestiones.Es lamentable que tras años y años de intento de negociación,aún no se haya llegado a un acuerdo que satisfaga a ambas partes.Conozco el Museo Nuevo de la Acrópolis y es una pena que no pueda albergar más restos de lo que fuera la Acrópolis.Las esculturas serían mucho más apreciadas si estuvieran todas juntas y lo más cercanas al edificio del que son parte integral.Es cierto que los “Restos” del Museo Británico están ahí porque fueron ellos, los ingleses ,los que los adquirieron y se ocuparon de su conservación (a veces puesta en duda),pero quizás las circunstancias en las que se obtuvieron no se sostienen en una corte legal actual.
    Me pregunto si los ingleses ,al ceder en las peticiones griegas ,saldrían o no perdiendo.En mi opinión creo que ganarían respeto y afecto.Pero , al final , por desgracia,siempre se imponen los intereses económicos, una pena.Un saludo afectuoso.Enhorabuena por la página.Eduardo.

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