En la era contemporánea de los museos, la creación de experiencias multisensoriales se ha convertido en una herramienta esencial para atraer y educar a los visitantes, especialmente a los más jóvenes. Los museos infantiles están cada vez más interesados en integrar diversos sentidos para proporcionar una experiencia de aprendizaje enriquecedora y memorable. Hoy, analizaremos cómo las experiencias multisensoriales, particularmente las olfativas, influyen en la percepción de los niños en los museos, basándose en un estudio muy reciente que examina esta interacción sensorial.
Los museos pueden ofrecer una gran variedad de experiencias que involucran múltiples sentidos. En estos espacios, los visitantes utilizan sus cuerpos para interactuar con las exposiciones, involucrando no solo la visión y el oído, sino también el olfato, la propiocepción, y en algunos casos, el tacto e incluso el gusto. La teoría de la integración multisensorial sostiene que una interrelación equilibrada entre los sentidos es crucial para disfrutar de una experiencia sensorial placentera. Para los más peques, que están en una etapa de desarrollo en la que calibran su aparato sensorial, es especialmente relevante estudiar cómo los sentidos interactúan entre sí en sus experiencias diarias.
Existe un estudio que se llevó a cabo en una exposición museografiada para involucrar el sentido del olfato de los niños a través de una exhibición relacionada con una historia. La exposición fue fruto de una colaboración entre un centro de investigación universitaria y un museo infantil local, basándose en una adaptación del cuento «Los Tres Cerditos». La exposición incorporó una selección de olores en «cajas de aroma» diseñadas específicamente, cada una asociada con un color y un personaje del cuento. Estas cajas estaban estratégicamente colocadas a lo largo del sendero de la historia, permitiendo a los niños experimentar la narrativa a través de sus sentidos.
Para evaluar cómo los niños percibían los olores, se utilizaron dos métodos no verbales: dibujos y señalamiento. Los niños fueron invitados a dibujar sus personajes favoritos y señalar las cajas de olor que más y menos les gustaban. Estos métodos permitieron a los investigadores recoger datos sobre las asociaciones entre colores y olores desde la perspectiva infantil. Los resultados mostraron que los niños tendían a percibir los olores en cajas de colores oscuros (como marrón, negro y amarillo) como desagradables, mientras que el olor en la caja rosa fue percibido como agradable. Estos hallazgos sugieren una fuerte asociación entre la percepción hedónica de los olores y los colores de las cajas.
Los resultados del estudio revelaron que la combinación de olores con el sendero de la historia fue generalmente bien recibida por los niños. Sin embargo, se observó que el método de dibujo no fue particularmente efectivo para detectar las asociaciones y recuerdos de los olores. Los dibujos reflejaron principalmente el compromiso de los niños con la tarea y su memoria del cuento, en lugar de las cualidades olfativas de la exposición.
Las respuestas de los niños a los olores y colores proporcionan una visión sobre la percepción hedónica de los olores en los niños y sugieren que las asociaciones entre color y olor son un área importante a considerar en el diseño de exposiciones multisensoriales. Estos hallazgos tienen implicaciones significativas para el diseño de futuros espacios museísticos que buscan incorporar experiencias sensoriales completas.
Los museos infantiles tienen una oportunidad única de utilizar experiencias multisensoriales para enriquecer el aprendizaje y la interacción de los niños con las exposiciones. Al integrar sentidos «ocultos» como el olfato, con los sentidos «superiores» como la visión, los museos pueden crear entornos de aprendizaje más dinámicos y atractivos. Esto no solo mejora la experiencia del visitante, sino que también puede ayudar a los museos a cumplir su misión educativa de manera más efectiva.
Otros estudios de esta misma índole muestran que los niños responden positivamente a las exposiciones multisensoriales. Por ejemplo, las experiencias que combinan la vista y el olfato pueden ayudar a los niños a recordar mejor la información presentada y a comprender de manera más profunda los contenidos educativos. Además, estas experiencias pueden hacer que las visitas al museo sean más placenteras y memorables, incentivando a los niños a regresar y explorar más.
A pesar de los beneficios evidentes, la integración de tecnologías y experiencias multisensoriales en los museos presenta varios desafíos. Uno de los principales es encontrar el equilibrio sensorial adecuado. Los museos deben ser conscientes de los posibles «ruidos sensoriales», incongruencias y sobrecargas. Es crucial diseñar exhibiciones que no sobrecarguen a los visitantes, especialmente a los niños, quienes pueden ser más sensibles a estímulos sensoriales intensos.
Otro desafío es la evaluación de las experiencias multisensoriales. La medición de cómo los visitantes, especialmente los niños, perciben y reaccionan a estas experiencias puede ser complicada. Los métodos no verbales, como el dibujo y el señalamiento, pueden proporcionar información valiosa, pero también tienen limitaciones. Es necesario desarrollar y aplicar métodos más sofisticados y precisos para evaluar estas experiencias de manera efectiva.
Como resumen, decir que la integración de tecnologías avanzadas y experiencias multisensoriales en los museos ofrece una oportunidad única para mejorar la experiencia de los visitantes, especialmente de los más jóvenes. Mediante el uso de herramientas como la computación ubicua y los dispositivos móviles, los museos también pueden proporcionar experiencias más enriquecedoras y personalizadas. Esto no solo fomenta una mayor interacción y aprendizaje, sino que también permite a los museos adaptarse a las necesidades cambiantes y diversas de su público.
Mencionar también que el estudio sobre la interacción del olfato con el color en las experiencias multisensoriales de los niños en los museos subraya la importancia de considerar todos los sentidos en el diseño de las exposiciones. Aquellos museos que logren integrar de manera efectiva estas experiencias multisensoriales podrán ofrecer entornos de aprendizaje más dinámicos y atractivos, cumpliendo mejor su misión educativa y atrayendo a una audiencia más amplia y diversa.
Recursos Bibliográficos:
Bekele, M. K., Pierdicca, R., Frontoni, E., Malinverni, E. S. y Gain, J. (2018): A survey of augmented, virtual, and mixed reality for cultural heritage. Journal on Computing and Cultural Heritage (JOCCH), 11(2), páginas 1-36.
Ciolfi, L., Bannon, L. J. y Fernström, M. (2001): Enriching Museum Visits with Multi-Sensory Interactions. En la 2001 Conference on Virtual Reality, Archeology, and Cultural Heritage (páginas 3-7).
Flavián, C., Ibáñez-Sánchez, S. y Orús, C. (2021): The impact of virtual, augmented and mixed reality technologies on the customer experience. Journal of Business Research, 125, páginas 564-573.
Hall, T. y Bannon, L. (2006): Designing ubiquitous computing to enhance children’s interaction in museums. En la2006 conference on Interaction design and children (páginas 62-69).
Kucirkova, N. y Speed, L. J. (2023): Children’s multisensory experiences in museums: how olfaction interacts with color. Frontiers in Education, 8, 1242708.
Loureiro, S. M. C., Guerreiro, J., Eloy, S., Langaro, D. y Panchapakesan, P. (2019): Understanding the use of Virtual Reality in Marketing: A text mining-based review. Journal of Business Research, 100, páginas 514-530.
Parry, R. (2007): Recoding the Museum: Digital Heritage and the Technologies of Change. Routledge.
Spence, C. (2020): Scenting the anosmic cube: On the use of ambient scent in the context of the art gallery or museum. i-Perception, 11(3), 2041669520930381.
Trunfio, M., Della Lucia, M. y Campana, S. (2022): Innovating the cultural heritage museum service model through virtual reality and augmented reality: The effects on the overall visitor experience and satisfaction. Journal of Hospitality and Tourism Technology, 13(2), páginas 259-277.
Weiser, M. (1991): The computer for the 21st century. Scientific American, 265(3), páginas 94-104.
Si quieres recibir los artículos por correo electrónico y el newsletter semanal, completa el campo correspondiente en el formulario de inscripción que encontrarás más abajo en esta página. Tu dirección de correo electrónico será utilizada exclusivamente para enviarte nuestros newsletters y los artículos, pudiendo darte de baja en el momento que quieras.