Cómo Afectará la Tecnología 5G a los Museos

 

Las redes de telefonía móvil han sido capaces de transmitir comunicaciones de datos desde sus primeros tiempos. Sin embargo, no fue hasta que surgió la llamada 3G cuando los teléfonos móviles realmente pudieron ofrecer algo más que un acceso rudimentario a Internet. Actualmente, los servicios 3G y 4G son utilizados por todo el mundo para buscar «cosas» en el teléfono, enviar correos electrónicos y transmitir videos; todo ello mientras estamos fuera de casa. De hecho, en muchos casos, las personas ni siquiera se molestan en conectarse a los servicios locales de Wi-Fi, porque lo hacen directamente a través de su conexión móvil convencional.

Cuando el 5G comience a implementarse en serio, esta tendencia podría acentuarse aún más. La quinta generación de tecnología de comunicaciones de datos móviles ofrecerá velocidades mucho mayores. Los datos fluirán a gran velocidad y con una latencia mucho menor. En resumen, el consumidor medio podrá obtener más ancho de banda al acceder a la conexión Wi-Fi promedio de un museo. Las pruebas para el servicio ya han demostrado que las velocidades promedio de descarga superan los 500 Megabits por segundo, y se espera que se acelere hasta los 10.000 Megabits por segundo en los próximos años.

Por lo tanto, uno de los primeros impactos de esta tecnología de «comunicación a medida» – que se implementará cada vez en más ubicaciones de todo el mundo -, desde el punto de vista de un profesional del museo, será que los servicios locales de Wi-Fi ya no tendrán el mismo nivel de demanda. Por supuesto que el Wi-Fi no va a desaparecer de la noche a la mañana, pero es probable que la inversión para ofrecer a los visitantes más y más provisión del mismo en nuestros museos, disminuya al irse sustituyendo por la tecnología móvil. Esto es algo que también ocurrirá en toda la industria del ocio en su conjunto y, por supuesto, no será una tendencia específica de los museos. Pero ¿cómo impactará esa nueva tecnología en el sector museístico?

Experiencias mejoradas de realidad aumentada y mixta.

Los soportes de realidad virtual y los sistemas multimedia ya no son nada nuevo. Sin embargo, a menos que estén conectados a un sistema independiente, suelen ser extremadamente problemáticos en el escenario de un museo, ya que se muestran muy exigentes con la infraestructura local de comunicaciones inalámbricas. Las instalaciones de realidad virtual tienden a usarse en una sala educativa o en un entorno específico, donde todos los equipos pueden recibir el ancho de banda que necesitan. Cuando se trata de software de realidad aumentada, las demandas sobre el ancho de banda son aún mayores.

Gracias a las tasas mejoradas en las comunicaciones de datos que ofrecerá pronto el 5G, los museos ya no se verán tan limitados en cuanto a dónde y cómo implementar sus herramientas de realidad virtual y aumentada. En lugar de ofrecerse solo en ciertas áreas del museo, tendrán suficiente ancho de banda para hacerlos funcionar en todas partes. Así pues, si estás pensando, por ejemplo, en mostrar una versión de realidad aumentada de cada objeto dentro de un ala completa de una galería, podrás hacerlo. La realidad virtual y aumentada se pueden utilizar de muchas maneras, por supuesto, pero con esta nueva tecnología de comunicaciones será posible que los visitantes hagan viajes en el tiempo a través de su dispositivo inteligente, como si estuvieran presenciando la Historia justo enfrente de ellos.

Lo que es importante tener en cuenta sobre la realidad virtual y la aumentada es que ya no será algo que únicamente los profesionales y educadores del museo pueden ofrecer a un número limitado de personas a la vez. El ancho de banda aumentado de la red de telefonía móvil conseguirá que cualquier dispositivo que pueda conectarse a ella proporcione la visión de su museo. Dado que es mucho más rápida, se ofrecerán experiencias de mayor calidad a más personas y, lo que es más importante, todos podrán acceder a este tipo de servicio simultáneamente. De hecho, incluso aquellos que no se hallen físicamente presentes en un museo tendrán la posibilidad de visitarlo en un sentido virtual en el futuro. De esta manera, el sector adquiere una forma completamente nueva de brindar alcance educativo al público. La imaginación aplicada a la creatividad será la única condición para llevarlo a cabo.

Conexión en los museos basada en el Internet de las cosas (IdC).

Esencialmente, la tecnología IdC implica diseñar dispositivos que puedan conectarse a redes que no necesariamente se consideran dispositivos informáticos. Hoy en día, muchos electrodomésticos tienen la capacidad de conectarse a Internet para descargar parches de software y reportar telemetría. Cualquier objeto, desde refrigeradores hasta televisores, puede ofrecer este tipo de funcionalidad de red.

Sin embargo, a medida que se despliegue la próxima generación de comunicaciones móviles, disminuirá la necesidad de conectar dichos dispositivos a los puertos de Ethernet, o de configurar una conexión Wi-Fi para ellos. Tan solo se requerirá disponer de comunicación con el mundo exterior a través de una red de telefonía móvil. Para el sector de los museos, esto significa que todo tipo de elementos que se utilizan en la vida cotidiana de un museo pueden conectarse en red entre sí, lo que permite controlarlos de manera fácil y eficiente.

Tomemos un ejemplo para ilustrar cómo el mayor uso de IdC – como resultado de conexiones móviles más rápidas -, podría funcionar en un área de museo. Los entornos minoristas utilizarán la señalización digital para poder dar a conocer ciertas marcas, informar a los clientes sobre las promociones o simplemente proporcionar datos. Mediante un enfoque similar, la señalización digital podría implementarse en todo el sector de los museos de una manera cada vez más inteligente. Con tales sistemas de señalización, será perfectamente posible, por ejemplo, que el equipo de visualización altere los idiomas de forma intuitiva, simplemente basándose en los datos que se hayan obtenido a través de Internet de los teléfonos móviles de los asistentes que se hallan más próximos a él.

Además, el personal del museo podrá alterar lo que se muestra en los sistemas de señalización digital desde su propio dispositivo inteligente, ya sea para indicar un horario de cierre o para promover un recorrido de última hora. Lo útil no será simplemente utilizar el IdC para alterar las comunicaciones cuando se necesite, sino la capacidad de cambiar los paneles de señalización digital a voluntad. Dado que puede establecerse comunicación sin la necesidad de ningún cableado rígido, se pueden implementar en cualquier lugar que se necesiten, tanto en el interior como en el exterior.

Por supuesto, las mejoras en el IdC que serán posibles gracia al 5G no se extienden solamente a los sistemas de señalización. Un museo que tenga casilleros para visitantes, por ejemplo, podrá usar la tecnología para notificar a los asistentes cuándo el espacio en su instalación de almacenamiento esté llegando a su fin, e incluso enviar un recordatorio si han abandonado el establecimiento, olvidando, quizás, recoger su bolso. Al igual que los servicios de realidad virtual y aumentada, se trata simplemente de pensar en maneras de utiliza la tecnología IdC para mejorar los servicios de nuestros museos.

Conservación y almacenamiento de colecciones de objetos y artefactos.

Cualquier profesional de un museo sabe que el trabajo que se realiza para atraer visitantes y promover el conocimiento de la colección es solo una parte de esta industria. Preservar y almacenar objetos para las futuras generaciones de visitantes, y para su estudio académico, es igual de importante, incluso si la apreciación del público por este tipo de trabajo no es tan obvia.

Como mencionamos anteriormente, una experiencia de realidad virtual puede ser mucho más realista gracias a la resolución mejorada, todo gracias a la quinta generación de comunicaciones de datos móviles. Esto no solo creará una experiencia más entretenida para los visitantes, sino que podría usarse para ayudar a los profesionales del museo a relacionarse entre sí de formas cada vez más significativas. Por ejemplo, si uno de los expertos mundiales en la preservación de un determinado artefacto resulta ser un profesional en otra institución al otro lado del mundo, una experiencia virtual del objeto a distancia en posesión de su museo podría marcar la diferencia en la forma en que podemos preservarlo Los profesionales de museos de todo el mundo deberían poder utilizar la tecnología para colaborar entre sí con mayor precisión.

Por supuesto, ofrecer asesoramiento a otro archivero desde el otro lado del océano es solo una forma de mejorar la conservación y el almacenamiento de los objetos. Con las tecnologías modernas que ofrecen los operadores de redes de telefonía móvil actuales, se pueden hacer aún más cosas. Equipado con un brazo robótico y un casco de realidad virtual, un experto podría manipular un artefacto en tiempo real prácticamente sin latencia, aunque no estuviera cerca del elemento en cuestión. Los cirujanos ya están considerando la posibilidad de realizar operaciones de esta manera en el futuro cercano; entonces, ¿por qué no debería el sector del museo buscar aplicaciones similares cuando se requiere un alto nivel de experiencia?

Adquisición de Big Data.

Cuando somos responsables del sitio web de un museo o de su plataforma de comercio electrónico – si disponemos de una -, el uso de la analítica de datos no puede subestimarse en términos de familiarizarnos con lo que los visitantes quieren. Con el surgimiento de la nueva tecnología de comunicaciones de datos móviles que proporciona una mayor precisión y respuestas más rápidas, será posible capturar más datos que nunca. En un entorno de museo, los curadores podrán rastrear los datos de movimiento de las personas con dispositivos conectados, para ver exactamente qué vitrinas u obras han captado su interés, observando cuánto tiempo han pasado frente a ellas.

Sin embargo, no acaba aquí el tipo de procesamiento de números que permite la adquisición de big data en tiempo real. En un futuro cercano, será posible analizar todos los datos demográficos de los asistentes de nuestro museo que permitan determinar dónde funcionan las estrategias de marketing y dónde se deben realizar mejoras. Si los asistentes solo están dispuestos a pagar por el acceso a algunas de las exposiciones llegados a una determinada edad, o por sexo demográfico, entonces puede ser el momento de plantear otro enfoque de marketing que amplíe su atractivo. Por supuesto, esto solo es posible con la adquisición de big data, algo que no necesariamente depende de que la gente ofrezca voluntariamente dicha información sobre sí misma. Con la última tecnología de comunicación de datos, no serán los museos los únicos que recopilarán datos sobre sus visitantes, sino todo tipo de instituciones que involucren a públicos, desde locales de música hasta estadios deportivos.

Más sutilmente, analizar las interacciones de los visitantes permitirá a los profesionales del museo alterar sus presentaciones e, incluso, adaptar su información en diferentes días de la semana u horas del día. Como ya hemos dicho, las notificaciones se podrán alterar a voluntad en el nuevo mundo de las comunicaciones. Entonces ¿por qué no tener exposiciones con señalización contextualizada que funcionen para los escolares durante el día pero tengan una presencia más adulta por la tarde? Las herramientas para llevar a cabo dicho análisis ya existen, a partir de interfaces tradicionales basadas en entornos web. Solo necesitarán adaptarse a los requisitos particulares en el sector de los museos.

Medidas inteligentes de ahorro de energía.

Uno de los aspectos clave de la quinta generación de comunicaciones móviles es que habrá muchos más datos disponibles para aquellos que deseen aprovecharlos. Aunque existen algunos aspectos legítimos de control social de la tecnología que algunos temen, no cabe duda de que aprovechar la inteligencia artificial basada en los datos que se recopilan puede tener un efecto beneficioso. En este sentido, hay pocas aplicaciones que mejoren el uso de la tecnología para reducir la huella de carbono de una institución pública, algo que preocupará a muchos profesionales de museos.

En este escenario, un museo puede convertirse en un «edificio inteligente» que utilizará la energía de manera reducida. En el verano, por ejemplo, los sistemas de aire acondicionado podrán controlarse mediante esa tecnología inteligente, que reconocerá dónde se hallan las personas dentro del espacio de un museo, enfriando únicamente esas áreas. Aún más emocionante es la posibilidad de que un sistema de inteligencia artificial pueda predecir cuándo un visitante pasará de un área enfriada a otra que no lo está, programando el aire acondicionado para asegurarse de que el espacio en cuestión resulte cómodo para todos. El mismo enfoque algorítmico basado en los datos de ubicación de los teléfonos, también debería ser capaz de predecir cuándo las personas están a punto de irse para apagar el aire acondicionado antes de que lo hagan, ahorrando así en emisiones de carbono y gastos en facturas de energía.

Sin embargo, este es solo un ejemplo de ahorro de energía. El mismo tipo de sistemas de control podría implementarse para controlar la iluminación de un museo. El diseño ambiental está a la vanguardia de la arquitectura en estos días, especialmente cuando se trata de edificios de ámbito público, como los museos. Cualquier museo, o ala nueva, deberá disponer de sistemas de control de energía integrados en la estructura del edificio. Para los que ocupen un edificio histórico, y muchos lo hacen, por supuesto, las comunicaciones de datos modernas pueden suponer un mayor nivel de ahorro de energía, algo que hasta ahora les ha sido casi imposible lograr.

El cielo es el límite con las comunicaciones digitales inalámbricas. Es probable que pronto se convierta en una parte aceptada de la vida diaria con un ancho de banda actual de 3G y 4G, aunque en cuestión de poco tiempo quedará anticuado. De esta manera, cualquier profesional de los museos con visión de futuro necesita comprender sus implicaciones, y da igual si están, o no, involucrados en el compromiso de la transformación digital.

Recurso Bibliográfico:

Manuel Charr (2019): How will 5G technology impact museums? Artículo en la plataforma Museum Next. Lo puedes encontrar en: https://www.museumnext.com/article/how-will-5g-technology-impact-on-the-museums/


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