Patrimonio Indígena Oral y su Conservación

 

Hoy vamos a enunciar una serie de sugerencias para que nuestros ancianos, padres, niños y educadores puedan fortalecer su patrimonio oral con el apoyo de la comunidad indígena, las escuelas, los lingüistas y las agencias de educación. Es esencial que hablemos a diario sobre nuestras lenguas, nuestra tradición oral, con el fin de inculcar a nuestros hijos orgullo, conocimiento y respeto sobre este maravilloso patrimonio inmaterial indígena. Eso sí, el aprendizaje de las lenguas nativas requiere dedicación, persistencia, motivación y apoyo por parte de todos los que viven en la comunidad. Con esta serie de pautas que mencionaremos a continuación, esperamos crear los cimientos que nos ayuden a continuar aprendiendo y promoviendo todos nuestros idiomas nativos.

Nuestra reflexión está destinada a ofrecer asistencia a todos los posibles comités de asesores del patrimonio indígena que son responsables de hacer recomendaciones sobre el futuro de la herencia oral en su comunidad. Para mantener una lengua viva debemos utilizarla en nuestras actividades cotidianas, tratando de que se transmita y conserve de forma natural y neutralizando el riesgo de su desaparición, algo que sería terrible. Las escuelas cumplen una función fundamental de apoyo en todo esto, pero han de proporcionar programas apropiados de inmersión lingüística que fortalezcan la lengua utilizada en la comunidad. Pretendemos que estas pautas inviten a reflexionar sobre el uso diario de las lenguas indígenas, y promuevan en las instituciones educativas de cada país la ayuda necesaria para perpetuar el maravilloso patrimonio de esas lenguas nativas.

En primer lugar, es muy importante que los educadores de las comunidades indígenas faciliten el desarrollo y la implantación de estas normas de conservación oral, mediante la organización de talleres y reuniones asociadas a la iniciativa de preservación y enseñanza de las lenguas indígenas. Si bien existen algunas diferencias semánticas entre “lenguas indígenas” e “idiomas nativos”, son términos que utilizamos indistintamente cuando nos referimos a las lenguas que se originaron en la zona particular en la que se emplean (indígenas), y que van ligadas a la personificación del patrimonio cultural de dicha región. El uso de unas ciertas directrices puede ampliar los conocimientos y las experiencias disponibles, facilitando que las escuelas y comunidades fomenten y transmitan su patrimonio cultural con respeto e integridad.

Reconocemos que los ancianos son la fuente principal del conocimiento lingüístico y cultural de cada comunidad. La referencia a los “ancianos” como portadores de cultura no se debe simplemente a una cuestión de edad cronológica, sino al respeto otorgado a los individuos que ejemplifican los valores y formas de vida de la cultura local, y que poseen la sabiduría y la voluntad de transmitir sus conocimientos a las generaciones futuras. Los ancianos respetados actúan como filósofos, profesores y visionarios de una comunidad cultural. Por otro lado, muchos aspectos del conocimiento cultural provienen de miembros de la colectividad que, sin pertenecer al grupo de “ancianos”, ayudan activamente a practicar y enseñar los modos de vida locales de una manera culturalmente apropiada.

Unido a esta idea, existe un conjunto de recomendaciones generales destinadas a estipular los pasos que deben darse para alcanzar los objetivos propuestos, así como el material de referencia que se precisa para ello. Se alienta a las agencias estatales y federales, universidades, distritos escolares y comunidades indígenas a revisar sus políticas, programas y prácticas, adoptando estas pautas y recomendaciones siempre que sea necesario. Al hacerlo, el desarrollo educativo, lingüístico y cultural de los estudiantes de las comunidades indígenas se enriquecerá, mejorando el bienestar futuro de dichas comunidades.

Como decimos, el respeto al saber de los ancianos es un recurso esencial a través del cual se puede aprender el lenguaje indígena de una comunidad y el significado que pretende transmitir. Los ancianos indígenas (y otras personas que hablan con fluidez) pueden fortalecer el uso de su idioma nativo a través de las siguientes acciones:

  1. Mantener el idioma del patrimonio vivo, utilizándolo tanto como sea posible en actividades cotidianas y en eventos ceremoniales.
  2. Ayudar a los hablantes del idioma indígena más jóvenes a ampliar su fluidez a niveles más profundos, con el fin de obtener su apoyo para transmitir el idioma a otros miembros de la comunidad.
  3. Asumir un papel activo en los consejos de ancianos locales y regionales, como una manera de ayudar a formular, documentar y transmitir las tradiciones lingüísticas a las generaciones futuras.
  4. Utilizar las formas tradicionales de conocimiento, enseñanza, atención y aprendizaje para transmitir el idioma, ayudando a otros a comprender cómo se integra éste con la cultura, especialmente en las tradiciones espirituales y en las reglas para llevar una vida adecuada.
  5. Ser un modelo a seguir para todas las generaciones, practicando y reforzando los valores tradicionales y utilizando el lenguaje indígena para mantenerlos y transmitir la historia de la comunidad.
  6. Ayudar a todos los miembros de la comunidad (especialmente a los nuevos padres y madres), ofreciendo oportunidades para que los niños pequeños crezcan escuchando el idioma nativo hablado en el hogar y en la comunidad.
  7. Apoyar el uso de las prácticas tradicionales de nomenclatura, haciendo comprender, a padres e hijos, el significado de los nombres que reciben, e instruyéndolos para el desarrollo de un árbol familiar.
  8. Ayudar a otros a aprender el idioma indígena, utilizándolo a diario y asumiendo el papel de mentor para aquellos que lo deseen.
  9. Ser tolerante y paciente con los estudiantes de idiomas cuando cometan errores al hablarlo, alentando su trabajo y reconociendo su esfuerzo.
  10. Hacer que los valores culturales tradicionales sean visibles, incorporándolos a todos los aspectos de la vida de la comunidad, especialmente a aquellos que involucran el idioma nativo.
  11. Usar términos y prácticas tradicionales de reconocimiento, bienvenida, parentesco y respeto al saludar y dirigirse a otros, tanto en el hogar como en eventos comunitarios.
  12. Trabajar para garantizar que las nuevas palabras se basen culturalmente en una visión cosmológica del idioma nativo, para que se mantenga como una lengua viva.
  13. Ayudar a perpetuar el idioma y las tradiciones mediante la enseñanza intencional de conceptos y términos de familias y lugares específicos.

Las comunidades y organizaciones nativas deben proporcionar un entorno positivo y de apoyo que refuerce el aprendizaje y el uso de la lengua indígena todos los días. Los padres y madres son los principales maestros de sus hijos e hijas, ya que proporcionan la base sobre la cual descansa el aprendizaje de idiomas de las generaciones futuras. Los padres (y los abuelos) pueden fortalecer el idioma de su herencia:

  1. Asumiendo un rol proactivo en la promoción del aprendizaje y el uso del idioma indígena en el hogar, la escuela y la comunidad.
  2. Proporcionando un ambiente de amor sano y de apoyo para que cada niño y niña aprenda la lengua como parte natural en su crecimiento, asegurándose de que escuche (y hable) el idioma tanto como sea posible, desde la etapa prenatal hasta la edad adulta.
  3. Solicitando el apoyo de personas que hablen la lengua con fluidez en la comunidad, y que puedan actuar como mentores para aprender el idioma indígena y utilizarlo a diario.
  4. Buscando información sobre las implicaciones del aprendizaje con un primer y segundo idioma, y sobre los beneficios para los niños y niñas de crecer en un ambiente multilingüe.
  5. Ofreciéndose como voluntarios para apoyar, asistir y alentar el programa de idiomas en la escuela.
  6. Usando las prácticas tradicionales de nomenclatura, ayudando a cada niño y niña a entender el significado de sus nombres.
  7. Ayudando a los niños y niñas a comprender su historia familiar y el patrimonio, lo que conforma quiénes son y lo que les confiere su identidad.
  8. Utilizando los rituales y ceremonias locales para reforzar los eventos importantes en la vida de los niños y niñas.
  9. Leyendo en voz alta y cantando a los niños y niñas en el idioma indígena siempre que sea posible, incluso en las transcripciones publicadas de las conferencias de ancianos, cuentos tradicionales, historias familiares, literatura y canciones infantiles.
  10. Enseñando a los niños a usar los términos tradicionales de parentesco para referirse a los miembros de su familia y comunidad, y para entender y practicar el significado de los mismos.
  11. En las reuniones familiares, especialmente en las comidas, animando a los ancianos a que narren sus historias en lengua nativa (la televisión y los móviles-celulares siempre apagados mientras se charla).
  12. Siendo participantes activos y plenos en todos los aspectos de la educación del niño-niña, incluido el aprendizaje conjunto del idioma nativo (si es que no se habla con fluidez) como una forma de demostrar la importancia del esfuerzo.
  13. Brindando oportunidades para que los niños y niñas participen en conversaciones intencionadas con otros en circunstancias de apoyo, estímulo y sin amenazas.
  14. Creyendo en la capacidad de sus hijos-hijas para aprender el idioma, alentándoles y ayudándoles a conseguirlo (si no tienes fluidez, únete al niño para aprender el idioma).
  15. Reconociendo que el lenguaje es un reflejo del mundo, e impacta directamente en la propia visión del mismo.
  16. Evitando establecer paralelismos entre la lengua indígena y la ignorancia o la falta de formación (Si lo haces, tú serás el ignorante).

Los alumnos de idiomas indígenas deben tomar un papel activo en el aprendizaje de la lengua, asumiendo la responsabilidad de su uso como miembros colaboradores de la familia y de la comunidad en la que viven. Para fortalecer el conocimiento de la lengua indígena pueden:

  1. Tomar la iniciativa creando oportunidades para escuchar y hablar el idioma indígena.
  2. Aprovechar los momentos y lugares especiales donde viven las personas indígenas para practicar sus habilidades lingüísticas, especialmente en un entorno de inmersión.
  3. Buscar a alguien que hable la lengua indígena con fluidez, que esté dispuesto a servir como mentor, y trabajar con esa persona de manera continua y a participar en actividades intensivas relacionadas con el lenguaje.
  4. Reconocer la complejidad del aprendizaje de idiomas, utilizándolo como una manera de ayudar a mantener el nivel de compromiso necesario para adquirir fluidez en el habla y en las habilidades de alfabetización asociadas.
  5. Usar todos los medios disponibles para grabar y escuchar historias en el idioma indígena, y practicar después mediante la narración de dichas historias a otros.
  6. Pedir a otros oradores que participen en el uso respetuoso del idioma en todas las situaciones posibles.
  7. Reunir materiales de recursos del idioma indígena de las fuentes de la región.
  8. Ser persistente en la práctica del idioma, incluso cuando uno pueda sentirse avergonzado al hablarlo en presencia de aquellos que lo hacen fluidamente.
  9. Siempre que sea posible, pasar tiempo con un anciano que hable el idioma indígena y practicar a su lado.
  10. Aprender los orígenes y el significado de las palabras y prácticas asociadas al idioma indígena.

Las comunidades y organizaciones pueden fortalecer su lengua nativa a través de las siguientes acciones:

  1. Alentar a todos los miembros de la comunidad a usar su idioma nativo a diario y a ayudar a cualquier persona interesada en aprender la lengua, especialmente a los niños pequeños.
  2. Reforzar la importancia de la lengua indígena incorporando la terminología tradicional, el léxico y los protocolos lingüísticos en todos los aspectos de la vida de la comunidad así como en sus prácticas organizativas.
  3. Comenzar y acabar todos los eventos y reuniones de la comunidad recurriendo al idioma indígena- puede hacerse a través de un respetado anciano unido a un aspirante a aprendiz de la lengua-.
  4. Promover la participación activa de los miembros de la comunidad en todas las discusiones relacionadas con el mantenimiento de la lengua, incluidos los comités de asesores de idiomas a los que se pueda acceder, buscando siempre el consenso sobre el papel que la lengua indígena juega como patrimonio en la comunidad y de la humanidad.
  5. Establecer una comisión local y/o interregional de la lengua, asignando responsabilidades explícitas para brindar orientación y apoyo en todos los aspectos de la documentación y revitalización de la lengua indígena, incluidas las decisiones sobre capacitación y certificación de profesores de la lengua, el mantenimiento de los patrones de lenguas tradicionales y el desarrollo, estudio y aceptación de nuevas palabras en el vocabulario.
  6. Apoyar el establecimiento de programas de mentores/aprendices en la comunidad y la región.
  7. Divulgar información sobre programas de financiación que apoyen las iniciativas lingüísticas indígenas, facilitando capacitación y asistencia para la redacción de subvenciones, con el fin de que las comunidades puedan acceder a los recursos disponibles (plantillas de propuestas para programas específicos, por ejemplo).
  8. Promover reuniones de narración de cuentos tradicionales que ayuden a las personas a experimentar y conocer el lenguaje indígena, adquiriendo así una comprensión más profunda del significado de una historia, además del folklore, juegos y ceremonias asociadas (una noche de historias a la semana en la plaza, por ejemplo).
  9. Promover la programación regular, con el uso de la lengua indígena, en todas las estaciones de radio y televisión de la región, incluyendo noticias locales, eventos notables, narraciones de ancianos y traducciones de materiales impresos relacionados con la vida de la comunidad y de la región circundante.
  10. Publicar carteles sobre temas culturalmente relevantes presentados en el idioma nativo, como declaraciones de filosofía o valores indígenas que se promoverán en la escuela y en la comunidad.
  11. Apoyar la preservación de historias familiares en la comunidad y las biografías de aquellos que han fallecido, utilizando nombres tradicionales y términos de parentesco siempre que sea posible.
  12. Alentar a la gente local a seguir carreras de periodismo y a que participen en la creación de asociaciones de defensa de la lengua indígena, para promover la conciencia pública sobre los problemas del idioma nativo.
  13. Proporcionar equipos y servicios de traducción simultánea en todas las reuniones, para que la lengua nativa se pueda utilizar libremente y sin interrupción.
  14. Formar alianzas estratégicas con organizaciones indígenas, nacionales e internacionales, comprometidas con la protección y revitalización de las lenguas nativas y difundir, así, la información apropiada a cada comunidad sobre su patrimonio oral.
  15. Asignar la responsabilidad de monitorear la implementación de estas pautas a una organización comunitaria apropiada y responsable.

Consideramos que todo lo expuesto anteriormente es fundamental para que las lenguas indígenas, verdaderos tesoros, no terminen por desaparecer.



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