Exposición Amiga

EVEExposicion Amiga1Creemos que nadie duda de la importancia que tienen los objetos en una exposición de un Museo y que, en ocasiones, el objeto, la pieza tridimensional, “nos habla”, nos cuenta su historia – la Historia -, por si sola. En realidad nada puede sustituir ese objeto en la exposición como referente de algo que ha ocurrido, como testigo de la Historia. También existen objetos en los museos que nos cuentan lo que está pasando en el presente, o que nos ayudan a vislumbrar el futuro. En nuestra labor museográfica no buscamos prescindir de los objetos, nuestro objetivo siempre es que los objetos se comuniquen mejor con nosotros, los observadores, los visitantes. Por eso es muy importante que los objetos estén bien expuestos, que estén apoyados por lo que llamamos el “contexto de la Historia”, que la exposición sea amable con el visitante y no el enemigo de la paciencia.

churchill-museum-att3Contextualizar el museo en relación a una época de la Historia ayuda al visitante a recibir la información de una forma amena, incluso divertida

Son muchos los museos que aun mantienen una difícil comunicación entre el patrimonio expuesto en sus salas y los visitantes. Existen museos que parece que solo quieren mostrar su patrimonio, sus fondos, a eruditos especialistas y catedráticos de universidad. Hemos visitado museos que incluso para los eruditos las exposiciones resultan ya no tanto complicadas, pero sí anodinas. Sigue habiendo muchos museos que confían en eruditos para conformar sus exposiciones. Nosotros hemos trabajado con sabios peligrosos porque tenían una gran tendencia a desbaratar el proyecto de exposición a golpe de conocimiento. Hoy por hoy, teniendo en cuenta el amplio espectro de público que visita un Museo, cuando proyectamos una exposición, debemos partir de la premisa invariable de que el museo lo visita un público diverso, no tanto catedráticos y eruditos, que también (son grandes buscadores del error en la exposición, muy críticos). Incluso si el museo baraja la posibilidad de que las exposiciones estén realizadas para que un guía nos acompañe con sus explicaciones, recorriendo vitrina a vitrina, paso a paso, ese planteamiento será un gran error en la actualidad ya que aleja a los visitantes de determinados museos; es una pena. Una buena exposición es fruto del trabajo de profesionales de las exposiciones: educadores, especialistas en la materia con visión educativa y museógrafos, todo ellos supervisado por el trabajo de los museólogos que buscan coherencia por encima de todas las cosas. Ese es el planteamiento moderno de un Museo moderno que quiera tener visitantes.

001sAlgunos de los planteamientos museográficos actuales están orientados a satisfacer la curiosidad del visitante utilizando todas las técnicas posibles de comunicación entre la exposición y el público

Para nosotros el referente permanente y fundamental cuando hacemos el planteamiento global de los proyectos museográficos, son los niños. Primero hay que pensar que los niños pueden llegar al museo en un autobús escolar con 45 plazas de media, por lo que van a entrar 45 niños de una vez a las exposiciones. Este es el mayor reto al que se enfrenta una exposición: asimilar 45 niños de sopetón. Por otro lado, si un niño no entiende la exposición, ni con la ayuda de sus padres o tutores en la explicación, estaremos cometiendo un grave error de planteamiento. La Historia y la Ciencia son divertidas, deben ser amenas y cercanas. Se acabaron los tiempos en que “profesores hueso” enseñaban las diferentes materias auspiciados por el miedo a suspender. No podemos plantear una exposición de la misma manera. El expositor evidentemente no es un profesor, pero su obligación es la misma: educar. El museo debe ser un gran educador y, como siempre decimos, debemos salir de él siendo mejores personas. No podemos salir del Museo enfadados porque no hemos entendido nada, además de aburridos.

8En ocasiones, es cierto que nos encontraremos que una delgada línea separa el concepto de exposición moderna con lo que es un parque temático. Nosotros no vemos el problema si la exposición cumple su función: educar mostrando

Pocos son los museos, además, que no tienen en cuenta que existe un amplio grupo de visitantes de paso porque son viajeros de paso. Si esos visitantes entran al Museo con niños, el problema se agrava. No hay nada que mejor combata el cansancio que el entretenimiento. Un Museo moderno debe aspirar a que una familia que está de viaje con dos niños, por ejemplo, acuda al Museo con la mejor de las intenciones: aprender cosas nuevas disfrutando de las exposiciones y salga de allí feliz porque se lo han pasado bien, adultos y niños. No les obliguemos a leerse doscientos cartelitos, uno por objeto, para que sepan que están observando. Los niños comenzarán enseguida a corretear por las salas o se echarán directamente en el suelo. Los adultos comenzaremos a sufrir “el mal del museo anodino”, un terrible dolor de pies y pesadez en las rodillas. Las personas mayores no pasarán del primer cartelito o panel explicativo porque la letra es muy pequeña, casi ilegible. Ese es el planteamiento para algunos casos aun muy numerosos: mejorar o desaparecer por falta de visitantes. Una de las cosas más tristes que podemos encontrarnos es un museo vacío. Algunos de los responsables se siguen preguntando porqué los visitantes no acuden si han colocado objetos en vitrinas con sus cartelitos correspondientes y han inundado las paredes con paneles explicativos, ¿Cuál es el problema?. Nuestra receta, la que recomendamos para contestar a esa pregunta siempre será la misma: exposición didáctica para todos los públicos usando soportes de comunicación modernos. Si nos lo cuentan será mucho mejor que tener que leer, ¿no os parece?

63DC1857-4DE2-4C05-A408B27CB9DAE75FLa sorpresa es un factor esencial para los niños que obliga en ocasiones ha bifurcar el “museo adulto” para crear un “museo infantil apto para todos los públicos”

Hay mucho trabajo que hacer, sobre todo en esos museos locales. Estas instituciones, en su gran mayoría no muy grandes y con pocos recursos, deben reflexionar sobre que hacer las cosas bien no solo depende de la amplitud del presupuesto, sino de la magnitud del conocimiento.

5 Respuestas a “Exposición Amiga

  1. Hola. Totalmente de acuerdo con vosotros. ¿Por qué eso que planteáis vosotros no se lo plantean los responsables del museo? Me pregunto si reestructurar un museo resulta tan caro. Si introducir nueva tecnología y nuevas ideas son prohibitivos. A la larga ¿no compensaría hacer esa inversión? Es una pena, como bien decís, encontrar museos prácticamente vacíos. Por supuesto que los Grandes no lo estarán nunca, pero existen infinidad de otros pequeños concebidos con toda la buena intención y que se han quedado estancados y obsoletos, y la sensación de dejadez en un sitio de éstos es realmente triste.Ojalá alguno de esos responsables “lea” a gente con ideas como las vuestras y se dejen asesorar por expertos. Si mi museo estuviera en riesgo, no dudaría en ponerme en vuestras manos. Enhorabuena por la labor que hacéis. Un saludo. Antonio.

    • Gracias Antonio por aportar tu opinión. Mañana precisamente, en la entrada vamos a apuntar ideas para museos pequeños. Un museo pequeño bien planteado no requiere de gran presupuesto y, además de ser viable por lo bajo de los costes de los que hablamos, revitaliza económicamente la zona donde están emplazados; podemos aportar cifras que hablan por si mismas. ¿Sabes cuál es el problema? En España también ha habido una gran burbuja de museos pequeños en estos últimos años antes del zarpazo de la crisis, sobre todo de centros de interpretación que al día de hoy no son visitados por casi nadie. La lista es muy, muy larga. El número de proyectos sin terminar, sin realización final también es muy alto. Se han olvidado de ellos cuando los proyectos, buenos proyectos que estaban en marcha, se han paralizado. Hay que afrontar una gran labor de actualización de todo el patrimonio museístico antes de hablar de hacer nuevos, pero… Hay que convencer a quien decide, la gente del dinero público, y esa es la parte más complicada de nuestro trabajo. Un cordial saludo Antonio.

  2. Muy buena la nota. El problema en mi país es que los cargos son, muchas veces, políticos (o personas que se han quedado en un museo antiguo y están muy cómodas así) y no tienen ni idea de lo que debería ser un buen museo. Por suerte, de a poco va cambiando la mentalidad y se va resaltando la figura del museólogo, museógrafo, el conservador y otros profesionales pero es tan difícil… En fin, hay varios puntos muy buenos para resaltar en el post y los felicito.

  3. Estimados amigos de Eve Museografía, les escribo desde Argentina, recibo su blog por intermedio de Graduados de la Escuela de Nacional de Museología y ciertas notas me parecen interesantes, desafiantes para la museología y se nota de parte de ustedes una intención de desacralizar a los museos, lo que me parece loable, pero en la nota de Exposición Amiga, lamento decirles que hay un error de concepto, y es que “el objeto habla por si solo”, no queridos colegas, el objeto no habla por si solo sino a través de lo que los museólogos investigamos y plasmamos en los textos y nomencladores (creo que ustedes le dicen rotulo o cartelera), el profesional es el que comunica al publico de que trata la colección o el objeto icono, no hay otra, sino realicen la prueba de hacer una Exposición Dossier y coloquen el objeto antiguo sin nada (me imagino que no estamos hablando de la botella de Coca-Cola, que igualmente dentro de 100 o 200 años quizás desaparezca), veamos si los visitantes sacan que es. Pongamos un ejemplo, un bargueño (sabemos que hay 3 tipos) para que sirven (el visitante puede descifrar otro uso, pues lo connotativo siempre esta presente), la técnica (todo visitante no creo que sepa como esta realizado y que materiales intervinieron en su fabricación) y por ultimo su datación. Por lo mismo la comunicación no puede manejarse por el impacto visual, debe haber una planificación del espacio y un diseño (ergonomía, circulación, textos, conservación, soportes) que deben estar al servicio del objeto, de esto depende una buena exposición.

    Por último, deseo aclarar sobre la terminología del concepto de Museología la misma es abarcativa de la Museografía, es decir, la primera es la ciencia y la otra es la técnica, es el brazo ejecutor de la museología. Hoy en día se habla mucho de “puesta en escena” (frase francesa), suena muy lindo pero no se remite a la realidad museal pues los museólogos ante todo debemos preservar al objeto en la exposición (por lo que no podemos exponerlo peligrando su existencia), y como dice Jean_Baudrillard este objeto utilitario, cotidiano dentro del museo se vuelve simbólico. En síntesis no hay dos profesiones sino una sola, la Museología que se ocupa de la investigación, conservación, exposición y difusión de los documentos materiales de una sociedad y/o comunidad.
    Espero no haberlos abrumado ni molestado con mis aclaraciones pero por lo que leo parece que proviene de otra rama de estudio, que seria el diseño y las artes visuales y tenemos una diferencia sustancial con las misma, lo que no quiere decir que no podamos trabajar conjuntamente y no negarnos a la modernidad en el ámbito museístico..
    Un afectuoso saludo desde Buenos Aires.
    Lic. María T. Margaretic

    • Estimada Licenciada Margarita T. Margaretic, agradecerte de corazón tu respuesta ya que este blog siempre se planteó, desde sus comienzos, para que fuera una plataforma de intercambio de opiniones, pero también un lugar de aprendizaje y enseñanza de doble dirección. Para nosotros, es un verdadero orgullo leer opiniones como la tuya en nuestro foro. También es cierto que en todos estos años de profesión – unos cuantos -, hemos sentido un cierto distanciamiento entre la parte “erudita”: los museólogos y los “técnicos”: los museógrafos. Creemos tener muy claro quien es quien, es un matrimonio que debe convivir en armonía aunque no siempre es fácil. Podríamos contar un montón de anécdotas y lo haremos algún día desde el más absoluto respeto, no pretendiendo con ello enfadar a los miembros de la Asociación Profesional de Museólogos de España (APM) ni a los de la Asociación de Museología Española (AME), entre otros, y de las que somos socios. Volviendo a nuestro blog, comentar que después de más de 170 entradas escritas, si se leyeran todas, se comprueba que lo que nos motiva, nuestro objetivo si cabe, es trasladar nuestro amor por los museos a todos aquellos que lo quieran compartir con nosotros, un amor tranquilo y sosegado, un camino donde que recorremos cogidos de la mano y con una sonrisa en el rostro. También hemos abierto este blog para opinar en él, para contar nuestras experiencias, ideas y sueños. No es tanto una labor para desacralizar la institución del museo, en absoluto, sino intentar acercar el museo – los cientos de perfiles de museo – a aquellos que normalmente pasan de largo. Sentimos un respeto absoluto por la Historia y, nunca, en ningún momento, hemos pretendido faltarle el respeto al conocimiento sino todo lo contrario. Eso sí, nos enfrentaremos a todo aquello que no le hace justicia a la difusión universal del conocimiento, el respeto por relatar bien la Historia. La Historia debe ser bien contada y mostrada con respeto, pero debe ser comprendida por todos los públicos. En este punto seguro que estamos de acuerdo. Muchos museos están repletos de erudición y, desgraciadamente, coinciden con los que a la gente normal no entienden, son museos antipáticos. Esa es nuestra lucha y objetivo: respeto a la Historia, sí; museos antipáticos no. Por supuesto que el objeto no habla solo, pero el objeto tiene muchas formas de expresión y la que menos le gusta al objeto es que le coloquen un cartel y a correr. Hay museos que antes de que el visitante llegue al objeto, ha pasado por un taller de carpintería de ribera para luego poder apreciar el barco en todo su valor y su función. Y esa propuesta fue resultado del trabajo de un comité donde había museólogos trabajando mano a mano con museógrafos. Ninguna de las dos partes puede ir por libre, se necesitan y deben avanzar evolucionando al ritmo que evoluciona la sociedad. A nosotros nunca nos gustaron los pedestales porque nos producen tortícolis de tanto mirar hacia arriba.

      Encima de mi mesa, en este mismo momento, hay dos libros. Uno se titula: “Dos museologías” y el otro “Manual de Museología”, y tenemos muchos más, una biblioteca entera. Los dos están aquí encima para confrontar nuestras propias opiniones y conocimiento con sabios eruditos que nos enseñan todos los días desde sus páginas. Desgraciadamente, hay días, y este blog ha tenido muchos ya, en que nuestras opiniones pueden producir, por no estar realmente bien explicadas, cierta confusión. Un cordial saludo Margarita, esperamos que sigas entre nosotros y nos sigas regalando tu opinión.

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