Murieron con las Botas Puestas

Custer1 Vimos “Murieron con las botas puestas” hace muchos, muchos años por televisión en “Primera Sesión”, un típico sábado de invierno por la tarde – http://www.filmaffinity.com/es/film761938.html -. A la voz de: ¡ echan una de indios y vaqueroooossss !, allá íbamos corriendo a coger sitio en el sofá. Cuando echaban las de vaqueros nos daba un poco de pereza porque nos gustaban más las pelis de aventuras tipo “Veinte mil leguas de viaje submarino” o las pelis de ciencia ficción, pero sí salían extraterrestres, que sino eran un rollo. Pero ese día tocó vaqueros o, mejor dicho, el séptimo de caballería, que también molaba ¡Tataratarataratarataaaaaaaaa! A lo que vamos, aquel día programaron una del séptimo de caballería y como teníamos la suerte de que esas navidades los reyes magos nos habían regalado los soldaditos y los indios, podríamos sacar ideas para cuando acabase la peli; un poco de inspiración extra para crear nuestra propia aventura. Esta vez Caster se libraría de todos esos indios malos el solito, sin sus hombres.

guiamuseo Los guías del campo de batalla de Little Bighorn son muy amables, el museo es muy interesante

Muchos años después, recordando la imagen de Errol Flynn en aquella película, el último superviviente del séptimo de caballería luchando contra las ordas de indios, tuvimos ocasión de visitar el lugar donde ocurrió todo – http://www.nps.gov/libi/index.htm -. Fueron muchísimos kilómetros en coche pero teníamos curiosidad de visitar el lugar donde había ocurrido todo. La Batalla de Little Bighorn (también se escribe Big Horn) tuvo lugar el 25 y 26 de junio de 1876, en Little Bighorn, territorio de Montana (EE.UU). Fue ésta una de las muchas batallas de la Guerra de “Black Hills” entre soldados del 7.º Regimiento de Caballería comandado por el Teniente Coronel George Armstrong Custer contra varias tribus indígenas bajo el mando del gran jefe sioux Tasunka Witko, más conocido como Caballo Loco. El lugar se encuentra en lo que es ahora “Agencia Crow” / reserva india Crow.

tumba Custer La tumba de Custer se distingue de las de los soldados muertos porque está pintada de negro

Nos llamó la atención lo abandonado que estaba el cementerio, sobre todo porque cuando se trata de lugares donde han caído soldados del ejercito americano en batalla, todo está cuidadísimo, inmaculado, con las cruces blancas o lápidas de mármol ordenadas, hierba cortada, banderas conmemorativas. etc. Aquí no hay nada de eso a primera vista. Las lápidas están dejadas, desordenadas, torcidas y olvidadas. Curiosamente, a veinte pasos de allí, nos encontramos con el museo de la batalla (Bighorn Battlefield Museum) en un lugar perfectamente cuidado, con jardines y flores. ¿Qué razón había para que las tumbas de los soldados muertos estuvieran abandonadas, con maleza y el resto tan cuidado? El guía del museo nos explicó que Custer nunca fue un orgullo para el ejército y tampoco como ejemplo de estratega. Que los verdaderos héroes, los que acataron órdenes sin estar de acuerdo y que sabían que iban a una muerte segura, estaban enterrados en una colina del campo colindante (lápidas de mármol blancas en perfecta fila). Nos dijeron que había sido la maniobra militar del ejército americano más torpe, suicida e idiota de la historia y en la que solo hubo un responsable de tamaña estupidez: los jefes superiores del ejército americano; caso del general Sheridan “el carnicero”, además de Crook, Gibbon y finalmente Caster (no muy de acuerdo), que tenían órdenes de masacrar a los indios que se “habían sublevado” viviendo fuera de las reservas que tenían asignadas. Hubo ultimatum por parte del gobierno americano para que volvieran a las reservas y dejaran de ser nómadas, y los indios, como era lógico, no hicieron ni caso.

lapidas Muchos no estaban de acuerdo con las tácticas de Custer, pero tuvieron que obedecer a sus superiores

Fue una de las mayores derrotas del Ejército de los Estados Unidos durante las llamadas «Guerras Indias» y por supuesto, la más lamentable de todas por su nula planificación fruto de la soberbia yankee. Una auténtica e inútil carnicería. Se trataba de dar una lección a los indios que debían volver al redil para siempre, pero… El enfrentamiento se saldó con la muerte del coronel Custer y de sus hombres (cinco compañías). Allí hay quien habla de Caster como un idiota narcisista por pensar que con un pelotón tenía suficiente para exterminar a los indios sublevados (que no querían vivir en las reservas). En lenguaje coloquial: Custer estaba bastante crecido, no quiso pedir ayuda y así atribuirse todo el mérito de la “victoria” (pensaba en llegar nada más y nada menos que a la presidencia demócrata de los Estados Unidos después de la victoria) y quería atacar a toda prisa, antes del 4 de julio, fiesta del centenario de la Independencia americana para celebrarlo. Pero hubo un contratiempo, los indios eran muchísimos más, algo que nunca quiso entender aunque ya estaba avisado por parte de los exploradores nativos. Custer despreciaba la valentía de los indios creyendo que se iban espantar saliendo en desbandada nada más verlo a caballo dirigiendo a sus hombres hacia ellos.

Batalla La batalla de Little Bighorn fue una carnicería para el séptimo de caballería por culpa de la estupidez de Custer, aunque no solo fue el único responsable como quiere hacer creer la historia

Todos estos errores, sumados, hicieron que los indios sólo perdieran unos 200 guerreros. Por su parte, Custer perdió a casi todos los suyos, entre ellos 16 oficiales, 242 suboficiales y la tropa, así como 10 civiles y exploradores. Otras teorías atribuyen el desastre de Custer a la herida en el pecho que se hizo el mismo en un mal gesto al intentar cruzar el vado y atacar el poblado cercano. Podría ser la explicación de que reinara la confusión y la retirada precipitada a las colinas cercanas. No se excluyen las responsabilidades propias los mandos de Custer que no cooperaron en absoluto, por no decir que simplemente desobedecieron sus órdenes. La corte marcial del Mayor Reno celebrada tres años más tarde fue aprovechada por el ejército para “tapar” el asunto y echarle definitivamente todas las culpas a Custer. Eso fue lo que pasó.

indio1 Una de las figuras que se pueden ver en los dioramas del museo de Little Bighorn

El museo merece mucho la pena sobre todo para aquellos que somos aficionados a ahondar en el conocimiento de las culturas de los indios de las llanuras del oeste americano. Son muchos kilómetros de coche, muchos. Es un lugar absolutamente solitario, donde una avería de coche se convierte en un gravísimo problema (no hay cobertura en esos sitios), sobre todo en invierno. El que escribe ha conducido un día entero sin cruzarse con nadie. Es uno de los pocos lugares del mundo (quedan cada vez menos), donde verdaderamente la Naturaleza puede jugarte una muy mala pasada si no vas preparado. Por supuesto, olvidar la idea de ir con niños. Una posible opción sería visitar el parque de Yellowstone (imprescindible para los amantes de la naturaleza), con un viaje previamente organizado y alquilar un coche una vez allí para escaparse hasta Little Bighorn (220kms).

Yellowstone Yellowstone es un paraíso natural imprescindible (en final de verano-otoño)

http://www.nps.gov/yell/index.htm

2 Respuestas a “Murieron con las Botas Puestas

  1. Mágicas tardes de cine las de los sábados, eran todo un ritual.Algo debía estar pasando ,para que la mayoría de los niños de nuestra generación nos pusiéramos de parte de los indios,el que ,,jugando,hacía de vaquero,era un “pringadillo”.No creo que tuviésemos, tan pequeños, sentimientos anti yankees,más bien nos entusiasmaba todo lo que se nos vendía “made in USA “,quizás veíamos al indio más indefenso (aunque un poquito salvajes a veces sí resultaban,cuando arrancaban cabelleras con cara de bestias),quizás éramos unos sentimentales….Me pregunto cómo se posiciona ,actualmente, un niño yankee.
    Algo había leído sobre las batallas y Custer, pero vuestra información me ha “completado” muchas cosas.No parece fácil acceder a aquellos territorios,supongo que podéis sentiros unos privilegiados, yo ,de momento , me conformo con vuestra magnífica entrada.Sí que me atrae la idea de visitar el parque de Yellowstone, debe ser impresionante y hacerlo con niños puede resultar muy interesante.Tomamos nota una vez más.Enhorabuena.Un saludo, Álvaro.

  2. Tenía muchas ganas de conocer esas lejanas tierras que antaño estuvieron habitadas por “mágicas” tribus indias. Ahora, por vuestra culpa y después de leer vuestra entrada, ya he empezado a planificarlo… Un abrazo y muchas gracias.

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