Museos Iziko de Ciudad del Cabo

Whale_Well_South_African_Museum_580_387_80_s_580_387_80_sPermitidme que vuelva a dar una opinión personal, en este caso también sobre viajes. Para mi, Sudáfrica es uno de los países más bonitos del mundo y el que ofrece mayor diversidad de actividades, sin lugar a dudas, en tierra y mar, además de ser uno de los zoológicos y acuarios naturales más grandes del mundo (dejemos a un lado por el momento su horrible pasado). Otro día hablaremos del Museo del Apartheid). Además, para los aficionados a las leyendas marinas, sentarse en el faro del Cabo de Buena Esperanza mirando al mar, rememorando las historias sobre las gestas de los bergantines tratando de sobrevivir a las salvajes galernas…no tiene precio. Es muy bonito. Y si te gusta el vino, si disfrutas catando caldos bien cuidados, también hay que ir a Sudáfrica, no todo va a ser Ribera o Rioja. En lo único que falla este maravilloso país, es en el lado gastronómico, aunque, si somos justos, en Ciudad del Cabo hay un restaurante memorable: Willoughby and Co (http://www.willoughbyandco.co.za), situado en el área comercial del puerto V&A Waterfront. Si te gusta el sushi, no te cortes, te va a encantar. Pero como aquí de lo que hablamos es de museos, pues eso, hablemos.

El Museo Iziko de Ciudad del Cabo (Museo Iziko del Estado de Sudáfrica, http://www.iziko.org.za), es una pequeña joya arquitectónica que guarda tesoros (1,5 millones de objetos) que se muestran de una forma muy particular. Se inauguró en 1895 en el “Jardín de la Compañía Sudafricana”, un espacio verde muy agradable en el centro de la ciudad. En realidad no es sólo un museo, es un grupo de museos “minimales”. Desde el exterior, lo primero que destaca es la cúpula del planetario. Es un edificio fusión,entre una parte histórica de hace más de 200 años y  otra moderna donde está emplazada la cúpula. No es un museo grande pero si que es denso de contenidos. Una de las cosas que siempre hago cuando voy a un museo es observar a los niños. Es muy importante para un museógrafo observar cómo reaccionan los enanos ante los expositores o cualquier otro soporte de información. Normalmente yo clasifico el interés que tiene un museo, a nivel general (no para especialistas) de acuerdo a tres tipos de reacciones: si los niños corren, si los  niños  lloran o se quejan, y  si los niños se quedan con la boca abierta. En este pequeño museo predominaba el tercer grupo, algo que evidencia que las cosas se han hecho bien. Bueno, hay un cuarto grupo, los nanos robot, pero ese grupo me despista y no me aporta demasiada información. Normalmente es un grupo de clasificación originario de los países nórdicos. Puede que venga determinado por el clima.

Las exposiciones del Iziko, llamémosle así, comienzan con la historia de Sudáfrica, desde sus primeros pobladores de la Edad de Piedra (el expositor del arte en la piedra es una verdadera joya). Todo se muestra de una forma amable, no nos bombardean con aburridos paneles de texto, sino que se hace con cuidado y delicadeza. Incluso no le falta el consabido esqueleto de dinosaurio, que por cierto está muy bien conservado. Para no extenderme demasiado, debo decir que la zona que más me gustó es la que dedican a la fauna marina sudafricana. Las reproducciones de los especímenes están muy bien hechas y muy bien expuestas. También la taxidermia, que suele ser un horror en muchos museos de ciencias, desde luego no lo es en éste. Es en la zona expositiva donde las bocas de los enanos se veían más abiertas, sobre todo los que estaban en el expositor que muestra la mayor mandíbula de tiburón blanco encontrada en las costas sudafricanas, o ante la reproducción de la ballena de esperma. Como sabéis, Sudáfrica es el país del tiburón blanco por excelencia; algunos dirán que Australia, pero yo creo que si vas a Gänsbaii o a Hermanus (allí se desayuna mirando las ballenas) y desde el mini puerto ,si te adentras un poco en el mar, no pasa mucho tiempo hasta que te encuentras con uno o más. La verdad es que tirar desperdicios de pescado por la borda también ayuda mucho para hacer posible el encuentro con el rey del mar. Es una zona a la que llaman la “autopista del gran blanco”. Pero me estoy desviando del tema.

Este es el tipo de museo que se puede clasificar como “museo encantador”. Paseas por sus galerías sin notar cansancio o exceso de información. Ya sabéis también, que en los viajes, el cansancio donde más se nota es en las visitas a los museos. La acción de caminar, parar, volver a caminar, es agotadora y dolorosa , especialmente si lo que vemos no está captando nuestro interés. No es éste el caso, aquí no nos duelen los pies hasta que salimos de nuevo a la calle.

Comentar a los que no hayáis estado allí dos cosas: Una, que os tenéis que vacunar (malaria) y otra, que  la mejor época para visitar Sudáfrica, pensando en la fauna, es agosto o septiembre, cuando se aparean las ballenas. No podéis dejar de hacer un safari fotográfico en el parque de Kruguer.

IZICO MUSEUM COMPLEX IN CAPE TOWN

Let me go back to give a personal opinion in this case also about travelling. To me, South Africa is one of the most beautiful country in the world and the most diverse offering of activities undoubtedly on land and sea, and is one of the zoos and aquariums of the world’s largest natural (leave aside for the moment his horrible past. Another day talk to the Apartheid Museum). Also, for fans of marine legends, sitting at the lighthouse Cape of Good Hope watching the sea recalling stories about the exploits of the brigs trying to survive the wild gales … And if you like wine, if you enjoy tasting wines well maintained, there must also go to South Africa, not everything will be Ribera, Rioja among others. The only thing I fault this wonderful country, is on the culinary side, though, if we are righteous, Cape Town is a memorable restaurant: Willoughby and Co (http://www.willoughbyandco.co.za), located in the commercial area from the V & A Waterfront. If you like sushi, feel free, fill your belly, you’ll love it. But here we talk about museums, let’s talk then.

The Iziko Museums of Cape Town (Iziko Museums of South African State, http://www.iziko.org.za), is a small architectural gem that keeps treasures (1.5 million items) shown in a very particular way. It opened in 1895 in the “Garden of the South African Company,” a very nice green space in the city center of Cape Town. Actually, it is not just a museum, is a group of little museums. From the outside, the first thing that stands out is the planetarium dome. It is a fusion building, a historic part of more 200 years ago and the modern area where the dome is located. Not a large museum but if that is dense content. One of the things I always do when I go to a museum is observing children. It is very important for a museographer dwarves observe how they react to the exhibitors or any other supporting information. Normally I classify the interest a museum, in general (not specialists) on three types of reactions: children running, children who cry or complain and children with his mouth open. In this small museum dominated the third group, which shows that something has been done well. Well, there is a fourth group, the nano robot, but that group confuses me and gives me too much information. Usually a qualifying group originating in the Nordic countries. You can come determined by the weather.

The Iziko exhibition, call it so, start with the history of South Africa, from the first settlers of the Stone Age (the display of art in stone is a real gem). Everything is shown in a friendly way, we are bombarded with boring text panels, everything is displayed with care and finesse. Even lacks the usual dinosaur skeleton, which by the way is very well preserved. To not too much, I must say that the area that I liked is that engaged South African fauna. The reproductions of the specimens are very well made and very well exposed. Also taxidermy, which is usually a horror in many science museums, certainly not in this. Is the exhibition area where the mouths of the dwarves looked more open, especially those in the exhibitor showing the largest white shark jaw found in the South African coast, or to the reproduction of the sperm whale. As you know, South Africa is the quintessential white shark, some will say Australia, but I think if you Gansbaii or Hermanus (there is whale watching breakfast) and from the mini port if internal you a bit at sea, it’s not long until you find one or more. The truth is that throwing fish waste overboard also helps a lot to make possible an encounter with the king of the sea, really. This zone is called the “Great White Highway”. But I’m digressing.

This is the kind of museum that can be classified as “Lovely museum”. You walk through the galleries without notice fatigue or information overload. You know also, that in travel fatigue which is most noticeable when we visited the museums. The act of walking, or better the acting of walking and stop, is exhausting and painful if what we see is not capturing our interest. This is not the case, here your feet won’t hurt us till we go back to the street.

Tell to the ones that have not been there two things: First, you have to take vacuums (malaria) and second, the best time to visit South Africa, thinking on wildlife, is in August or September, when the whales “get married”. You can not leave the country without doing a photo safari in the Kruger Park.

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