Qué es un Libro Raro

 

Con el artículo de hoy intentaremos responder a algunas preguntas frecuentes sobre libros raros y antiguos – y sobre sus valores -. Lo que os explicamos a continuación se debe valorar como información general, no describe casos concretos. Tampoco hemos intentado identificar o evaluar libros individuales, ni disponemos de los recursos para hacerlo. Al final de nuestro artículo, os indicaremos quien está capacitado para ello y para responder a preguntas más específicas sobre el tema.

¿Qué hace que un libro sea raro?

Millones de libros, folletos, revistas, periódicos y revistas se han publicado desde la invención de la imprenta, hace más de 500 años. Sin embargo, solo una pequeña parte es considerada como “piezas raras” por los especialistas. En términos sencillos, los libros alcanzan un grado de rareza solo cuando la demanda supera la oferta. Desafortunadamente, no existen fórmulas simples para determinar esa rareza.

¿Qué hace que un libro sea importante?

La gente valora los libros o bien por su contenido, o bien por sus características físicas. Las primeras ediciones de importantes obras literarias o históricas, así como los informes iniciales de descubrimientos científicos o invenciones, son ejemplos destacables de libros importantes por su contenido. También se valoran los libros ilustrados que dan una nueva interpretación sobre un texto o que son el trabajo de un artista valorado. Algunos libros que fueron eliminados o censurados se han convertido en importantes, ya que pocas copias han sobrevivido. Ciertas características físicas – como una encuadernación especial, el uso temprano de un nuevo proceso de impresión, un autógrafo, una inscripción o anotaciones marginales de una persona famosa – pueden contribuir a conferir importancia a un libro y a su precio de mercado.

¿La escasez incrementa el valor de un libro?

Un libro del que se sabe que existen solo unas pocas copias, puede tener un valor monetario significativo si los coleccionistas y las bibliotecas lo valoran. Una búsqueda en internet, utilizando servicios como BookFinder, AbeBooks o ABAA.org, puede darnos una idea de cuántas copias de un libro se encuentran actualmente en venta. Para obtener información sobre los ejemplares que residen en las bibliotecas, su bibliotecario local puede ayudarte a acceder a algunas bases de datos, como WorldCat – OCLC. Independientemente de la escasez, es probable que un libro sin texto importante, ni características físicas distintivas, tenga poco valor de mercado.

¿Son todos los libros viejos valiosos?

La edad por sí sola no es suficiente para hacer que un libro se considere valioso. La importancia del texto, la condición del libro y su demanda, determinarán la valoración de un libro antiguo. Sin embargo, hay ciertas categorías que suelen ser más codiciadas. Como ejemplo, todos los libros de antes de 1501, los libros en inglés impresos antes de 1641 y los impresos en las Américas antes de 1801, entre otros.

¿Cuál es la diferencia entre un libro raro y uno de segunda mano?

Un libro de segunda mano, o usado, es un libro que procede de un propietario anterior, que no corresponde a una edición importante ni tiene características físicas especiales, como la encuadernación, la inscripción o la asociación a propietarios anteriores distinguidos. Los precios de mercado para libros de segunda mano son normalmente modestos.

¿Qué es la condición de un libro y cómo afecta a su valor?

Por “condición” entendemos la apariencia física de un libro y la integridad de sus contenidos. En general, cuanto mejor sea esa condición física, mayor valor tendrá. Entre los términos que podrían usarse para describir libros antiguos encontramos (de la mejor condición a la peor): “Como nuevo”, “Muy Bueno” (sin defectos), “Bueno”, “Aceptable” (usado pero con el texto completo), y “Pobre” (muy desgastado, aunque legible). Las portadas, páginas o ilustraciones que falten o estén mutiladas deben anotarse, y constituyen un fallo importante que comprometerá gravemente el valor del libro.

¿Dónde se encuentran los libros raros?

Dado que los libros son viajeros y duraderos, los “raros” pueden aparecer en cualquier lugar, desde bibliotecas privadas bien ordenadas hasta áticos, sótanos, trasteros de garaje y, cada vez con más frecuencia, en los sitios de subastas y librerías de Internet. Los libros considerados raros por los coleccionistas y bibliotecarios se pueden encontrar junto a otros más comunes. La experiencia y el conocimiento especializado a menudo son necesarios para diferenciarlos.

¿Qué clase de libros no son raros?

No se ha impreso una sola obra mayor número de veces que La Biblia. Al ser tan comunes, la mayoría de las Biblias no tienen un valor monetario significativo. Sin embargo, existen ciertas ediciones importantes que son coleccionables: las Biblias impresas más antiguas que datan de los siglos XV y XVI, las impresiones de 1611 de la primera versión en inglés (King James) autorizada, y una variedad de rarezas del siglo XVI y XVII, como las “Biblias con calzas” o la “Biblia Malvada”, que tienen algunos errores de imprenta o una redacción peculiar. La mayoría de las Biblias que contienen información genealógica, u otra información familiar, no tienen valor de mercado, a menos que las familias o los individuos incluidos en ellas sean famosos.

Sermones e instrucción religiosa.

Al igual que las Biblias, muchos otros libros religiosos, como los himnarios, libros de adoración, colecciones de sermones y libros de instrucción religiosa, estaban destinados a tener una amplia circulación. Se imprimieron grandes cantidades de la forma más barata posible, resultando menos escasos y atractivos para los coleccionistas. Existen, no obstante, algunas excepciones. Por ejemplo, los tratados de Early Shaker se consideran importantes y pueden ser bastante raros, lo que se traduce en una mayor demanda y precios más altos.

Ediciones recogidas de la obra de un autor.

Cuando los autores se hacen populares y logran establecerse, los editores suelen publicar ediciones recopiladas de sus obras. Estas ediciones pueden ofrecerse en paquetes especiales e incluso ser limitadas y estar firmadas, pero pocas veces son consideradas raras. Las excepciones incluyen ediciones publicadas por imprentas artesanales o editores de importancia histórica, razón suficiente por la que pueden ser valorados por los coleccionistas o bibliotecas.

Enciclopedias.

Dado que las enciclopedias se publican y compran por la información que contienen, las ediciones obsoletas de las enciclopedias modernas tienen poco valor monetario, independientemente del interés histórico de sus artículos. La undécima edición (1911) de la Enciclopedia Británica puede ser una excepción. Los conjuntos completos de enciclopedias publicados antes de 1800 también tienen algún valor de mercado – los volúmenes individuales están, proporcionalmente, peor valorados -.

Libros de texto.

Los viejos libros escolares y los libros de texto universitarios entran en la categoría de libros de segunda mano, con algunas excepciones. Existe un mercado para los primeros, aunque los precios varían considerablemente según la edición y la condición. Los libros de texto ilustrados impresos antes de 1850 también están muy buscados, al igual que los primeros ejemplos de libros de texto que instruyen a los estudiantes sobre temas actuales, como el lugar de los afroamericanos, la enseñanza de vida bajo una dictadura, la condición de las mujeres o los grupos de inmigrantes en la sociedad.

Reimpresiones y facsímiles.

La reimpresión de textos importantes en facsímil tipográfico o fotográfico es un medio común y económico para producir un texto impreso previamente. Estos facsímiles generalmente no son raros y se valoran como libros usados. Sin embargo, reproducciones de alta calidad de estilo medieval, manuscritos renacentistas  los primeros libros impresos, pueden resultar bastante caros. Las impresiones de color publicadas durante el siglo XIX también son valorados por los coleccionistas cuando se utilizan técnicas de impresión innovadoras, como el colotipo o la cromolitografía.

¿Cuál es la diferencia entre una primera edición y una edición limitada?

Una “edición” de una obra es el número total de copias impresas desde la misma configuración de tipo (ya sea de tipo metálico, fototipo o por medios digitales). Si un libro es popular, la edición puede ser reimpresa desde la misma configuración de tipo, sin apenas cambios- o con cambios mínimos-. Esto generalmente se conoce como “impresión”. La información sobre ediciones e impresiones a veces se incluye en la página del título o en la parte posterior (reverso) de dicha página. Si no aparece información alguna, la determinación de la edición o la impresión generalmente requiere una investigación mediante bibliografías especializadas. La recopilación intensiva de verdaderas “primeras ediciones” de importantes obras literarias modernas en las últimas décadas, ha aumentado sustancialmente el valor de mercado de las copias en excelentes condiciones.

El término “edición limitada” está reservado para las ediciones en las que las copias contienen una “declaración de limitación”, generalmente en la parte posterior de la página del título, o en una página aparte, al principio o al final del volumen. Esta declaración de limitación informa del número total de copias, a veces con un desglose de las que están impresas en un determinado tipo de papel, encuadernadas de una manera concreta, o reservadas o retenidas de la venta. El número de la copia específica a menudo se imprime o añade a mano (como en el “no. 46 de 500”), a veces con el autógrafo de los autores, el editor u otro colaborador. La tirada o tiraje de una edición, sea explícitamente limitada o no, no determina por sí misma la rareza o el valor de un libro.

Si un libro está firmado por el autor, o señalado por un propietario anterior ¿es más valioso?

La asociación de un libro con un propietario anterior puede aumentar su valor si esa persona es importante o famosa. Es posible que se falsifiquen los autógrafos, las inscripciones o dedicaciones, las anotaciones de manuscritos, las libretas o sellos, u otras marcas distintivas, por lo que deben autenticarse antes de poder hacer una declaración de asociación correcta.
Los autores contemporáneos firman rutinariamente muchas copias de sus libros en eventos publicitarios organizados para promocionar las ventas. Al tratarse de algo bastante común, los autógrafos añaden poco al valor de mercado al libro. A veces, los autores firman libros en otras circunstancias y, en algunos casos, los inscriben y los presentan a sus asociados y amigos importantes. Esas copias de “presentación” o “asociación” pueden exigir una prima. El conocimiento experto del mercado actual es necesario para valorar una copia firmada o inscrita.

¿Son valiosas las cartas antiguas, los libros de fotos, las fotografías y los documentos?

Los coleccionistas y bibliotecarios a menudo compiten por las cartas, tarjetas, documentos, fotografías y manuscritos de personajes famosos, creando un mercado para ellos. El valor de estos materiales, como el de los libros impresos, depende de la importancia percibida, la escasez de unidades y las condiciones comparables. Materiales similares, creados por personas no famosas pueden ser de interés para los bibliotecarios si documentan un lugar, una era o un segmento concreto de la sociedad.

¿Podría haber alguien interesado por un libro de mi colección?

La posibilidad de encontrar un comprador para una colección que carece de una determinada importancia es remota. Los volúmenes individuales, o los conjuntos incompletos de trabajos en varios volúmenes, generalmente tienen poco atractivo para los libreros, los coleccionistas o los bibliotecarios. Entre las excepciones, se encuentran libros considerados “raros” por su edad o por el escaso volumen de revistas o periódicos.

¿Cómo puedo mantener mis libros en buen estado?

Los libros se dañan principalmente por el efecto de la luz (sobre todo la natural) y por las fluctuaciones de temperatura y humedad. Es mejor guardarlos en un ambiente fresco, seguro, seco y estable, con luz baja o indirecta. La mayoría de los sótanos, garajes y áticos son demasiado calientes, demasiado húmedos o demasiado inestables para proporcionar buenas condiciones de almacenamiento. Evita colocar estanterías de libros en lugares expuestos a la luz solar directa. No envuelvas los libros en papel de periódico o plástico, ni los guardes en cajas de cartón. El ácido del cartón y el papel de periódico daña los libros. Las envolturas de plástico, debido a que restringen la circulación del aire, pueden promover el crecimiento de moho u hongos. Además, algunos plásticos se degradan con el tiempo y se fusionan con los materiales que están en contacto con ellos. Almacena libros grandes, como atlas, periódicos encuadernados o folios de arte, tumbados sobre los estantes en vez de verticalmente. Nunca uses cinta adhesiva para reparar páginas rasgadas o encuadernadas, ya que se amarillea con la edad y deja un residuo desagradable. Puedes comprar varios tipos de soportes de protección para almacenar libros antiguos o frágiles.

¿Debo restaurar mis libros?

Es mejor consultar a un experto antes de volver a encuadernar. La recuperación puede depreciar algunos libros y, a veces, el costo del trabajo excede en gran medida el valor monetario del libro. Los conservadores a menudo recomiendan un enfoque menos drástico. Las cajas o envoltorios ajustados adecuadamente, pueden ser alternativas a la reparación o un reemplazo de la encuadernación, ayudando así a conservar el libro en su forma original.

¿Necesito asegurar mis libros?

La mayoría de las pólizas de seguro para propietarios e inquilinos cubren la pérdida de libros, como otros muchos artículos del hogar. Si posees libros valiosos, consulta con tu agente o compañía de seguros para cerciorarte de que quedan adecuadamente cubiertos. Haz una lista de ellos y guárdala en un lugar seguro para que que dispongas de un registro en caso de robo, pérdida o daño. Tu agente también puede sugerirte que hagas una valoración profesional de tus libros para documentar su valor de reemplazo.

¿Cómo describo mis libros?

Eso depende de tu propósito al listarlos y el tipo de libros que posees. Para fines de seguros o para venderlos, serán útiles las fotografías digitales de la encuadernación y la sobrecubierta (si corresponde), así como la página del título o la información de publicación. Si no puedes proporcionar fotografías, deberás hacer una transcripción completa de la página del título principal y de cualquier otra información de publicación proporcionada al principio o al final del volumen, así como una descripción de su encuadernación, indicando desgaste o daños, y otras características físicas.

¿Necesito tener mis libros tasados?

Una valoración profesional de tus libros es la forma más segura para establecer su valor con el fin de asegurarlos, ponerlos a la venta o informar de su donación- como una deducción de impuestos por caridad-. Sin embargo, las evaluaciones pueden ser costosas y, con frecuencia, innecesarias. Los tasadores cualificados son expertos en sus áreas de especialidad y suelen cobrar honorarios por hora de trabajo. Un tasador deberá inspeccionar tus libros personalmente y, después, para determinar su valor, contrastar sus hallazgos en bibliografías especializadas y registros de ventas publicados. Dependiendo del tamaño de tu colección, puede requerir muchas horas y resultar caro. Por lo tanto, un factor a la hora de decidir si necesitas tener tus libros evaluados es considerar si tu colección vale lo suficiente como para justificar el gasto. Un evaluador experimentado debería poder darte un presupuesto estimado del costo por adelantado si proporcionas una descripción preliminar adecuada de tus libros.

Podrías barajar otras posibilidades para establecer el valor de tus libros. Si los compraste, puedes utilizar las facturas o recibos. Si los heredaste, cualquier documento legal o fiscal que describa la transferencia de propiedad puede contener información sobre su valor. Si deseas acceder a una deducción de impuestos por donación, y su valor combinado es inferior a 3.000 euros, la documentación y/o copias de los registros de ventas recientes de artículos comparables pueden ser una evidencia suficiente. Las donaciones de libros con un valor superior requieren una evaluación profesional.

¿Dónde puedo encontrar un tasador?

Muchos vendedores de libros realizan evaluaciones como parte de su negocio. Dado que la variedad de libros raros es vasta, debes buscar un tasador que tenga conocimiento sobre el tipo concreto de libros que posees. Pide referencias hasta estar satisfecho de haber encontrado a la persona adecuada. Entre las opciones alternativas para encontrar tasadores están las asociaciones que mencionamos al final del artículo.

¿Cómo puedo vender mis libros?

Puedes vender tus libros a través de una casa de subastas profesional, o por tu cuenta, a través de una subasta en línea u otros medios de venta directa. La mejor opción dependerá de la rareza y el valor de tus libros, su ubicación, la rapidez con la que necesitas venderlos y el tiempo que estés dispuesto a dedicarle a su comercialización. Si simplemente cuentas con algunos libros de segunda mano que quieres retirar de tus estantes, una buena alternativa sería encontrar una librería local dispuesta a comprarte el lote. Si tus libros son raros o valiosos, entonces lo mejor es dar con un vendedor de libros especializado en el tipo particular de libros que poses. Los directorios publicados en Internet pueden ayudarte a identificar comerciantes cualificados. Si el primer distribuidor con el que te comunicas no puede ayudarte, solicita una referencia.

¿Cómo puedo estar seguro de que el precio sea el justo?

Hoy en día, muchos libreros cuentan con catálogos de búsqueda y bases de datos en Internet. Estos recursos pueden ser muy útiles para determinar el valor minorista aproximado de sus libros, ya que pueden utilizarse para averiguar los precios recientes solicitados para copias similares. Al comparar tu libro con una descripción en dicha base de datos, asegúrate de encontrar una coincidencia lo más aproximada posible, no solo en términos de detalles de publicación, sino también de condición u otras características únicas. También puedes buscar en algunos sitios de subastas para comparar precios realizados en ventas recientes.

Muchas personas que desean vender sus libros no están seguras de su valor real, por lo cual, dependen en gran medida de la confiabilidad y el comportamiento profesional del comerciante. Las asociaciones de vendedores de libros tienen estrictos códigos de ética diseñados para proteger a los clientes. Al seleccionar libreros con los que hacer negocios, pregunta si pertenecen a estas organizaciones o si tienen otras credenciales comprobables que certifiquen su integridad.

Si decides vender tus libros a un librero, ten en cuenta que los vendedores tienen gastos. Para cubrir sus gastos generales y obtener un beneficio justo, debes poner tus libros a un precio menor del que los podrán vender- normalmente mucho menos-.

Si decides vender tu mismo los libros a través de un servicio de subastas, establece un límite de reserva que garantice no tener que aceptar una oferta por menos de un monto mínimo determinado.

¿Podría vender o donar mis libros a una biblioteca?

Todas las bibliotecas compran libros pero, por lo general, consideran que los costos administrativos asociados a la compra a particulares son costosos y difíciles, motivo suficiente para rechazar tu oferta. Si la biblioteca está dispuesta a considerar a compra, prepárate para ofrecer una descripción completa y un precio razonable.

Las bibliotecas aceptan donaciones si los libros donados se ajustan a su perfil de colección. La mayoría de las bibliotecas públicas se centran en publicaciones populares con mucha circulación. Muchas bibliotecas académicas y de investigación están interesadas en adquirir materiales raros y únicos. Las bibliotecas escolares, especialmente en áreas empobrecidas, pueden recibir donaciones de libros usados o antiguos. Si el libro no se ajusta al perfil de su colección, la biblioteca puede rechazar el regalo. La mayoría también rechazan las donaciones que incluyen restricciones para el uso o disposición de los libros donados.

¿Quién más puede aceptar mis libros como una donación?

Muchas organizaciones aceptan donaciones de libros de segunda mano o usados, ya sea porque forma parte de su misión para proporcionar material de lectura a otros, o porque pueden venderlos y recaudar fondos para apoyar causas benéficas. Oxfam, Goodwill, el Ejército de Salvación, iglesias, sinagogas y otras instituciones benéficas darán la bienvenida a tus libros donados.

¿A dónde me puedo dirigir para hacer consultas sobre libros antiguos y/o raros y para su evaluación?

El sitio web de la Confederación Española de Gremios y Asociaciones de Libreros (https://www.cegal.es), presenta una variedad de información útil para los coleccionistas de libros, como LibriRed, recursos sobre la recopilación de libros y un directorio de búsqueda de libreros miembros. La web de la Asociación de Libreros de Viejo (Libris) es un interesante recurso que podéis utilizar (https://www.libris.es), y, asimismo, La Asociación de Librerías de Madrid os puede resultar de gran ayuda (http://www.libreriasdemadrid.es).



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