Pensar Como Un Curador

 

Hoy vamos a dedicar el artículo a los colegios que organizan sus propias exposiciones – sobre cualquier tema principal – con la ayuda e intervención de sus alumnos. Repasaremos las ideas principales que rigen el trabajo del curador de cara a la organización de una exposición de una forma simplificada, pero también útil y perfectamente aplicable al colegio.

Lo primero que vamos a hacer es familiarizarnos con una serie de conceptos que son muy importantes en el trabajo de curaduría. Vamos allá:

  • Curador: especialista y responsable de la colección y exposiciones de un museo.
  • Diseñador de exposiciones (museógrafo): diseña espacios para exposiciones, elige los colores para las paredes y la iluminación, organiza la exhibición de piezas en vitrinas o podios, todo ello, generalmente, bajo la supervisión del curador.
  • Línea central: la línea imaginaria que los diseñadores de exposiciones utilizan para colgar las obras de arte. La mitad de la pintura generalmente se coloca de 1.3 a y 1,5 metros.
  • Pared principal: una sola pared pintada en un color de contraste con el resto del espacio. Atrae la atención del espectador y dirige a las personas alrededor de dicho espacio.
  • Pieza de atención: generalmente las piezas más grandes o más importantes de una exposición.
  • Texto de la pared o cartelas: información proporcionada por el curador para cada elemento en exposición. Es el curador quien decide la cantidad de información que se debe proporcionar, si bien disponemos de normas que determinan la extensión del texto para no fatigar al visitante.

Deberéis seleccionar un tema como primer paso para la creación de la exposición:

Un tema es una idea o motivo unificador. Cuanto más amplio sea el tema, más fácil será encontrar contenidos que se ajusten a él. Y cuanto más simple, más coherente se verá y se percibirá en tu propuesta de exposición.

Ejemplo: colgar pósters impresos al lado y en contraste con los que se imprimían en pantallas de tela = enormes posibilidades de elección frente a la opción de seleccionar un grupo más pequeño y específico de elementos a exponer.

Conoce a fondo el espacio:

Estudia los parámetros del espacio de tu exposición y deja que esa guía te indique cuántas piezas deben exhibirse.

Piensa:

  • ¿Cuántas piezas cabrán en este espacio?
  • ¿Cómo puedo situar muchas piezas en un espacio pequeño?
  • ¿La exposición envía un mensaje diferente si expongo solo unos pocos elementos?

Proporciona información:

Piensa en curar una exposición como si escribieras un cuento: debes presentarla con una narrativa que tenga un comienzo, un desarrollo y un final.

Plantéate:

  • ¿Te gustaría que la exposición estuviera organizada cronológicamente?
  • Si es así, ¿proporcionarás una línea de tiempo?
  • ¿Necesitarás aportar un contenido de apoyo? (Fotografías, pinturas, objetos históricos, citas, etcétera).

Selección de los contenidos (objetos):

  • Comienza por elegir un buen número (30-40) de objetos.
  • A continuación, reduce tu selección para que se ajuste mejor al tema.
  • Cuando hagas un trabajo de investigación, no utilices todas las fuentes que leas; debes elegir la que más respalde tu propuesta.

Analiza:

¿Qué elementos (objetos-contenidos) narran mejor la historia de tu exposición?

Escribe las cartelas:

Los textos de pared son una forma de comunicarte directamente con el visitantes.

Las cartelas más corrientes incluyen:

  • Nombre del artista.
  • Título del trabajo.
  • Dimensiones del objeto u obra.
  • Significado del objeto u obra.
  • Fecha de creación.
  • Propietario del objeto.
  • Textos didácticos (o extendidos).

Además de toda esta información, puedes aportar algo más sobre el contenido relacionado con el tema de la exposición (por ejemplo, la historia, la razón por lo que se exhibe en la exposición…).

Diseño de la exposición (museografía):

  • Al diseñar tu exposición, siempre debes tener muy en cuenta a los visitantes.
  • Al igual que cuando redactamos algo, debes preguntarte: ¿quién es mi audiencia? ¿Qué quiero comunicarle?¿Cómo llevo ésto a cabo en el espacio de la exposición?
  • Estas preguntas te ayudarán a tomar decisiones en el diseño de la exposición.

Si puedes hacerlo, escoge los colores para las paredes.

  • El color de las paredes puede afectar al estado de ánimo y a la forma del espacio.
  • Las paredes blancas son limpias y estériles, y sugieren que la experiencia y la atención se centran sobre los contenidos de la exposición.
  • Pintar una habitación entera puede cambiar la sensación del espacio.

Determina:

  • ¿Cómo afectará un color de la pared al ambiente del espacio?
  • ¿Qué sucede cuando pinto todas las paredes de negro? ¿Amarillo? ¿Color rojo oscuro?
  • ¿Debo utilizar un color, o más de uno?

Colgar contenidos de las paredes:

Linea central:

  • A la manera convencional.
  • Los trabajos normalmente están colgados de 1,3 a 1,5 metros del suelo.
  • Ten en cuenta la medida de altura de las paredes.

Valora:

  • ¿Cuáles son los pros / contras de utilizar las paredes?
  • ¿Me ayudarán las paredes a comunicar correctamente el tema de mi exposición?

Guía de visitantes alrededor del espacio de la exposición:

La mayoría de las personas, cuando acceden a una exposición, se dirigen hacia la derecha. Los curadores a menudo tienen en esto cuenta, colocando elementos disuasorios para guiar al visitante hacia donde queremos y a través del espacio.

Plantéate:

  • ¿Cómo puedo conducir al visitante a lo largo de mi exposición?
  • Si mi visitante fuera por el camino equivocado, ¿la comprensión de mi exposición aún funcionaría?. Analiza el porqué.

Cuando comiences a organizar los objetos de tu exposición, ciertas piezas se destacarán como elementos de reclamo de atención (piezas de anclaje, que a menudo son los elementos más grandes).

Selecciona tres o cuatro piezas de anclaje y organillos en tu espacio expositivo (¡No los agrupen todos!)
Esto ayudará a guiar al espectador a través del espacio.

Analiza:

  • ¿Qué determina que este elemento sea una pieza de anclaje?
  • ¿Cómo dirigirá esta pieza de anclaje a mi espectador a través del espacio?

Debes ser creativo:

Piensa en actividades o juegos que inciten al visitante a que se una o contribuya activamente de alguna manera a la exposición.

Plantéate:

  • ¿Cómo puedo atraer a mis visitantes?
  • Después de que hayan visitado mi exposición, ¿cómo puedo conseguir que el visitante me responda?

Ahora, ¡al ataque!, comienza la planificación y el diseño.

RECURSOS UTILIZADOS PARA LA REDACCIÓN DE ESTE ARTÍCULO:

http://www.tfaoi.com/aa/5aa/5aa24.htm

http://www.sketchup.com/learn/videos


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