Creación de Exposiciones en Pequeños Museos de Historia

Los museos de historia suponen un lugar fantástico para que las personas se relacionen y activen sus conocimientos sobre el pasado. Las exposiciones son las herramientas que el museo emplea para lograr estos objetivos. Su labor principal consiste en atraer al público produciendo exhibiciones donde los visitantes puedan interactuar con los contenidos (Bedford 2014). Los museos deberían ser lugares divertidos donde poder aprender pero, no importa cuánto nos lleguen a gustar, normalmente acabamos cansándonos de ellos, de mirar los mismos objetos repetidamente. Nos gusta experimentar en diferentes exposiciones y disfrutar de aquello que nos ofrecen. Si el museo no las renueva con cierta frecuencia, el público irá perdiendo progresivamente su interés, y probablemente no regrese. Todo museo aspira a tener éxito con sus visitantes y a tenerlos de vuelta en un futuro, pero debe darles una razón sólida para que lo hagan. Conseguir que vuelvan es un paso importante hacia un mayor desarrollo de la institución, y el cambio regular de sus exposiciones supone una buena forma de lograrlo. El problema, lo sabemos, es que ponerlas en marcha resulta , a veces, demasiado costoso y no todos los museos se pueden permitir el lujo de que los diseñadores de exposiciones produzcan nuevos e impresionantes montajes de manera regular.

Amnistía Internacional

Crear una exposición.

Para empezar, cuando se crea una exposición es esencial comprender el marco del proyecto. Entender ésto puede evitar cometer errores innecesarios que de otra manera costarán un tiempo y dinero del que no disponemos. En segundo lugar, si sabemos por dónde comenzar y cómo llevar a cabo el proyecto, podremos utilizar de manera más eficiente los recursos disponibles, administrar mejor el proyecto y, finalmente, crear un mejor producto.

Pune Heritage Festival

“La gran idea”.

¿De qué trata la exposición? Antes de comenzar la planificación de la exposición, es importante tener una idea muy clara y definida de cuál será el tema de la misma (Walhimer, 2015 y Matassa, 2014). Esa “idea” constituirá el hilo narrador de la exposición, por lo que es fundamental tener un pensamiento bien formado que vincule todas las demás ideas que queramos transmitir al público. “La gran idea” también nos ayudará a resolver el contenido de la exposición. Si hay objetos que queremos exhibir pero aún no estamos seguros de llevarlo a cabo, preguntémonos si se ajustan a la “idea” principal del la exposición. Si es así, utilizémoslos.

Una vez que tengamos la idea principal de la exposición, deberemos comenzar a planificar los aspectos prácticos. Os ofrecemos una lista de consejos y errores, incluyendo un breve DAFO (FODA) en la organización de exposiciones:

Los 10 mejores consejos para una exposición exitosa:

  1. Buena planificación y organización.
  2. Presupuesto adecuado.
  3. Documentación.
  4. Trabajo en equipo.
  5. Buena comunicación y negociación.
  6. Mantener el horario.
  7. Definir áreas de responsabilidad.
  8. Disponer de respuestas de emergencia.
  9. Buen mantenimiento.
  10. Revisión constante de los contenidos.

Los 10 errores principales:

  1. Propósito poco claro.
  2. Ninguna persona a cargo/sin líneas claras de responsabilidad.
  3. Sin presupuesto.
  4. Mala comunicación.
  5. Dejarlo todo al último minuto.
  6. Ignorar los pequeños detalles.
  7. Acuerdos verbales/mantener todo en la cabeza.
  8. Sin plan de contingencia.
  9. Los elementos de la exposición se estropean / se descuidan.
  10. Perder el interés una vez que se abre la exposición, “ahora a por la siguiente”.

Du Napoleon Oliva

Debilidades:

  1. Presupuesto insuficiente para actividades educativas.
  2. Poca participación del personal.
  3. Experiencia de gestión insuficiente.
  4. Las instalaciones no están a la altura.
  5. Anticuado y descontextualizado.
  6. Ausencia de recursos y materiales de enseñanza.
  7. Ausencia de propósito académico.
  8. Patrimonio sin procedencia clara y con lacras de identidad.

Amenazas:

  1. Personalización en el diseño de los programas educativos.
  2. Cambios administrativos en la jerarquía del museo.
  3. Recortes presupuestarios en el escenario actual.
  4. No haber definido un programa didáctico para la exposición.

Fortalezas:    

  1. Consideración general de la necesidad de abordar la educación formal y no formal.
  2. Interés y participación del personal, porque el marco educativo está en primera línea de las necesidades del museo.
  3. Fomentar la participación de visitantes en talleres.
  4. Imaginación combinada con una colaboración para crear actividades interesantes y motivadoras de poco presupuesto.

Oportunidades:

  1. La población y los visitantes necesitan y requieren actividades educativas y culturales.
  2. Patrimonio importante y bien conservado, aunque no se exhibe, que podría convertirse en una atracción.
  3. Localidad con patrimonio cuantitativa y cualitativamente relevante.

Contrapunto Book Store

Si  analizamos lo que os acabamos de mostrar, podremos observar que la”debilidad” de un museo tiene que ver, principalmente ,con la insuficiencia de fondos, pues muchos de los elementos enumerados en esta categoría se podrían abordar si el museo tuviera más apoyo financiero, algo obvio. Sin embargo, existen otros muchos puntos fuertes que podrían ayudar a hacer crecer al museo y a que estuviera mejor equipado para afrontar sus debilidades. La realización de este análisis hace visibles los problemas a los que los museos deben enfrentarse y las oportunidades que desafortunadamente podrían dejar pasar. Por otro lado, resulta más fácil priorizar dónde gastar dinero cuando somos capaces de detectar los problemas, pudiendo crear una estrategia que mejore las exposiciones del museo.

Dark

Aunque la literatura sobre el desarrollo de exposiciones no nos muestra explícitamente cuánto cuesta crearlas de acuerdo con las mejores prácticas, está claro que todo el proceso puede terminar siendo muy costoso para los museos. Sin embargo, hay maneras de reducir los costos si pensamos de forma creativa y conseguimos que nuestro equipo ayude donde se le necesite. Por ejemplo, podemos trabajar con el personal ya existente en lugar de contratar profesionales externos; o hablar con la comunidad tratando de ver si podemos beneficiarnos de las conexiones que nos puedan proporcionar para conseguir materiales con descuento para nuestros proyectos. Podemos utilizar la experiencia de otros museos, si nos la comparten,  para desarrollar un marco personalizado sobre el presupuesto, tamaño y necesidades. Nosotros creemos que este es el único camino posible para crear un exitoso programa de exposiciones en museos modestos. Puede que no podamos generar una exposición revolucionaria e innovadora pero, siguiendo los estándares y utilizando los recursos que estén disponibles, los resultados pueden ser más que satisfactorios.

Hospital de Câncer de Mato Grosso

Para concluir, es posible ahorrar mucho dinero en el proyecto de una exposición aprovechando nuestro personal y las conexiones externas a las tengamos acceso. La información (bibliografía) disponible sobre gestión de proyectos que os venimos ofreciendo es suficientemente detallada como para transformar a cualquier persona en un gerente de proyecto, y no digamos si además sigue nuestros cursos. La experiencia en museos de las comunidades cercanas también puede sernos de gran utilidad para conseguir el éxito en nuestro proyecto. La posibilidad de intercambiar recursos entre museos próximos es una opción poco utilizada pero muy necesaria.



Foto principal: Puy du Fou


Si estás interesado en recibir nuestro newsletter, y/o la bibliografía y recursos asociados al artículo de hoy, rellena y envía el boletín adjunto, por favor. Si quieres recibir los artículos por correo electrónico completa el campo correspondiente en la página principal del blog.

Tus comentarios son muy importantes para nosotros