Museos y Talleres Didácticos: 10 Características

“La esencia del aprendizaje es que el error no traiga consecuencias”. – Orson Scott Card

Quizá nos estamos arriesgando a que nos llaméis pesados por lo mucho que hablamos de la relación entre didáctica y museos, pero es que nos parece muy importante, de ahí la insistencia; mil perdones. Nos gusta pensar – y comprobar – que salimos de los museos siendo mejores personas.

fortune_skull-exhibition01Porcelains, Yomsnil.com

Los talleres didácticos son una práctica cada vez más frecuente dentro de los museos, y constituyen uno de los ejes principales en la labores de enseñanza de estas instituciones cuando asumen el papel de enseñar y no sólo mostrar. El objetivo, en cualquier caso, es el de profundizar sobre determinados contenidos, presentando los elementos de la exposición pero con la implicación y participación de los visitantes. Es una forma de crear complicidad, si se hace bien, para poner en práctica los conocimientos adquiridos, y promover, si cabe, nuevos saberes que descubran y se puedan aplicar a acciones prácticas basadas en la experiencia didáctica del museo. Resumiendo, lo que distingue a los talleres didácticos dentro de los museos es que requieren de una importante y necesaria complicidad del visitante con el museo, sin la cual el romance del aprendizaje no sería posible.

nut_biology_web-3-1Dibujo: Oliver Jeffers / Nut Biology

Como en casi todo lo que hemos ido repasando últimamente, hoy volveremos a enunciar aquello que entendemos son las características y objetivos esenciales del aprendizaje práctico en el museo, es decir, un taller didáctico en toda regla y para todos los públicos. Estos objetivos son:

1. Crear espacios donde los visitantes puedan conocer con mayor profundidad las técnicas de investigación propias de cada uno de los contenidos expuestos, o de varios agrupados. Se combinan las visitas a las salas y galerías, motivando a los visitantes para que apliquen sus conocimientos y habilidades. Nosotros creemos que si estos talleres, además, tienen la capacidad de generar emociones, de llegar al aprendizaje desde el uso de la sensibilidad, o de promover el uso de la imaginación, seremos felices del todo. Misión cumplida.

2. Los talleres también debe tener como objetivo incrementar la capacidad de expresión de los visitantes, “agitándolos-agintándonos” para que hagan uso de la imaginación y de su capacidad creativa.

3. Los talleres deben ser divertidos. Si pierden el sentido lúdico entonces, ¡Houston, tenemos un problema! El juego es un maravillosos instrumento de aprendizaje y también, dependiendo del juego y nivel de complicidad, puede incluirse a los adultos entre los participantes. Jugar no quiere decir falta de rigor científico, en absoluto.

bubble-soccerTampoco es esto… (Archivo EVE)

4. Los talleres deben tener un componente físico, deben ser capaces de generar acción. Aún cuando el taller promueva una actividad de “sentarse”, hay que hacer que esa sentada se combine con movimiento. Hacer uso de los objetos de la colección, incluyéndolos en la experiencia didáctica, es también importante.

5. Transferir el aprendizaje a situaciones donde ese saber se pueda aplicar a la vida real, que sea una didáctica práctica, una herramienta que nos ayude a ser mejores en relación con nuestro entorno y el resto de las personas.

6. La didáctica en el taller debe plantearse e idearse en función del tema de la exposición/es a la que nos referimos dentro del museo. Los talleres didácticos deben desarrollar una pequeña parcela de la realidad presentada en la colección, pero tratándola en profundidad, intentando complementar y ampliar la información tratada en ella. Gnereralizar es un problema, se genera dispersión.

7. Los promotores del taller deben tener una gran capacidad de generar motivación en los visitantes. La pasividad nunca funcionará en este ámbito. El entusiasmo es muy importante en todas las facetas de la vida, en ésta también.

8. Apoyarnos en los tres ámbitos básicos de la comunicación en el museo: la interacción manual o física, la interactividad mental y la interactividad emocional y sensitiva.

9. En el marco del trato con escolares, talleres donde participan alumnos y alumnas de colegios, es importante que haya relación entre materias de talleres y materias estudiadas en esos colegios. Para ello es importante fomentar la comunicación entre profesores y responsables de los talleres de los museos. Diseñar estos talleres conjuntamente es fundamental, siempre que sea posible esa relación. La unión colegio-museo, museo-colegio, es una de las grandes asignaturas pendientes para la evolución de los talleres didácticos para chavalas y chavales.

10. Hay que tener muy en cuenta el espacio donde se desarrollan estos talleres, el medio físico. No vale cualquier sitio. Nosotros recomendamos que, sin molestar al resto de los visitantes que no participen en el taller, se desarrollen en las propias salas de los museos y, si hace buen tiempo, en su entorno exterior inmediato. Debe habilitarse, si es posible, un espacio-aula para cerrar el taller, con una revisión estimulante, un poco más formal si cabe, sobre lo aprendido.

tumblr_my3yrnvIG51rqfgeko1_500Imagen: Bay Harbor

No nos extenderemos más. Estos diez puntos u objetivos son los más importantes, desde nuestro punto de vista, que está  basado a su vez en la experiencia. Aunque todas estas características y/o objetivos no aseguran por sí solas la eficacia y éxito del taller didáctico, que seamos conscientes de ellos puede ser de gran utilidad para los profesionales encargados de su creación y desarrollo. Como usuarios de los museos, debemos conocerlos también para saber qué podemos pedir que nos planteen. La exigencia a veces es el camino de la excelencia, aunque no es la forma más pacífica y amistosa, preferimos otras.

3722326032047_DgWae05a_lPoster: Sticky Monster Lab

6 Respuestas a “Museos y Talleres Didácticos: 10 Características

  1. Hola,me quedo impresionada cada vez que os leo por lo muchísimo que da de sí el campo de la museografía.No sé si es solo algo vuestro , que , indudablemente se ve que os apasiona lo que haceis, o sí realmente un museógrafo tiene que cuidar de tantas y tantas cosas.En cualquier caso,gracias por ampliarnos tanto sobre tantos temas.Muy interesante la interacción colegio-museo.Sé que muchas escuelas promueven visitas en grupo a los museos pero echo en falta que algún museógrafo se pasee por las escuelas , suena hasta raro.¿Se contempla a veces esa posibilidad o es que realmente la dirección de los colegios no suele mostrar interés en contactar con vosotros? .Enhorabuena por vuestro impecable trabajo.Un
    saludo.Laura.

  2. Muchas gracias Laura por lo que nos dices. Contestando a tu pregunta, nosotros llevamos años en esta profesión y nunca jamás colegio alguno, centro de formación o universidad se ha interesado por una posible colaboración para acercar el museo a las instituciones didácticas complementando planes de formación humana. Nosotros hemos hecho propuestas, pero han caído en saco roto. Es bastante desalentador, la verdad. Lo que sí hemos podido hacer es programar nuestros propios cursos y activar prácticas en los museos, es lo único que está en nuestras manos y que no depende de la decisión de nadie, salvo el museo, lo otro no. De todas maneras si hubiera cambios al respecto estaremos encantados de contarlo aquí con la mayor de las alegrías. Un fuerte abrazo Laura.

  3. Buenas tardes, hemos publicado este breve artículo en nuestro facebook, es una temática que nos interesa. Muchas gracias por estas aportaciones. Atentamente, Esther Fernández Sánchez Dirección, Andalucía de Museos y Exposiciones. esther@andaluciademuseos.es

    > El 6 de noviembre de 2014 a las 11:19 “EVE Museografía”

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